Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

sábado, 25 de junio de 2016

Entrenando la Nafarroa XTREM

Nuestro amigo Carlos Nuin fue quien propuso esta excursión, él lleva años haciendo una vuelta muy parecida a la que sigue el recorrido de esta carrera, nueva en el calendario navarro y que se celebrará el próximo 17 de septiembre. Dentro de un verano como quien dice.


A Carlos siempre le viene muy bien darse la paliza en estas fechas, a un mes de los grandes objetivos de la temporada. Su reto este año es dar la vuelta a un país: la Mític de Andorra son 112 kmts y 9700 mts de desnivel positivo acumulado, y nada mejor para prepararla que un paseo por estos montes al lado de casa.  Lo mismo piensan Javi Oteiza y Karlos Sánchez que enseguida tienen la G2 en Beasain: 88 km y 6000 mts de positivo. Toño también tiene cita en Beasain el 8 de julio: la Ehunmilak con sus 168 kmts y 11000 mts de desnivel será la chica de sus amores, pero nuestro Don Juan, perdón Don Toño, es insaciable y tras conquistar las 100 millas de Beasain se pondrá a pensar en los 102 kmts de la UTGS, allá en la Sierra de Guara, a la que yo también estoy apuntado.

Alberto Ederra, Alejo y David vendrán a Guara con Toño y conmigo para hacer la Long Trail de 50 kmts, allí nos juntaremos con Iván y seguro que haremos bastante ruido jajaja

Quique Ederra, Santi, Jorge y Eric tendrán sus objetivos para este Verano, por supuesto, pero no quiero ni saberlos porque en esta entrada no caben más retos ni más kilómetros ¡¡madre mía!!  Menuda tropa nos juntamos en Zubiri el pasado domingo 19 de junio...

Poco antes de las 6 de la mañana nos encontramos todos en Zubiri, desde allí Jorge, Toño y Carlos subieron con los coches al Puerto de Artesiaga para dejar dos allí.  De los 12 locos solo Carlos tenía intención de completar el recorrido de la carrera, los demás nos conformábamos con hacer 27 kmts que podían llegar a 32 si nos animábamos a subir y bajar el Saioa, ya veríamos.  Por lo pronto el día amaneció nublado, con un poco de aire y bastante fresco.  Ni con toda la juerga que hubo esa noche para celebrar la subida de Osasuna a primera división se atrevió a asomar el Verano...

Menos mal que encontramos una cafetería abierta y mientras esperamos a los que faltan nos echamos un café caliente.  Todavía es temprano y no hay peregrinos a la vista pero dentro de unas horas Zubiri, en el Camino de Santiago, estará petado de alemanes, coreanos, franceses... todos con la mochila y la concha a la espalda, en ruta hacia Pamplona.


Doce locos, doce.
Cuando por fin estamos los doce magníficos y tras los últimos preparativos echamos a correr a ritmo tranqui por la carretera en dirección a Eugui.  Un kilómetro de asfalto que servirá para estirar la carrera, pensamos, prácticamente llano y que se hace corto porque enseguida llegamos a Saigots, donde ya por camino bajamos al río Arga, aquí muy pequeñito todavía, para cruzarlo por un viejo puente de piedra y comenzar a ganar altura por la ladera derecha.

Mientras trotamos o caminamos según lo empinado del camino, Santi nos cuenta sus aventuras con Iñigo en el Cainejo, en Asturias, donde las pasó muy apuradas y sintiendo más riesgos y peligros de los que normalmente buscamos en este tipo de pruebas. Él no consiguió completarla pues la organización cortó la carrera a causa de las tormentas pero Iñigo sí, llegando el último y en un tiempo de 14 horas y 17 minutos. Si uno de nuestros más duros trizurkos cierra una clasificación en el puesto 58 de 233 que toman la salida podemos hacernos una idea de la dureza del recorrido.  Por cierto solo tres chicas llegaron y la segunda fue nuestra Uxue Murolas de Hiru Herri, Zorionak Neska!!!! En el blog Mis Montañas podéis ver su hazaña.

Además de hablar y cotillear, seguimos ganando altura por la estrecha pista de tierra, entre bojes, pinos, quejigos y algún haya que más arriba será lo que predomine.  La pista estrecha se ha convertido en sendero hace rato y tras dudar en algún cruce nos parece ir en la buena dirección gracias sobre todo a Carlos Nuin, que lleva el track en su navegador.  A diferencia de otras carreras que hemos entrenado este año aquí el terreno no está pisado en absoluto y cuesta buscar el itinerario.

Carlos Nuin, detrás de Jorge. 

Jorge también sabrá disfrutar de una excursión tranquila como esta.

Quique es hermano de Alberto y ha venido medio engañado por él y por Karlos, su compañero de trabajo. Lo suyo es el asfalto: carreras de 10 kmts y alguna media de vez en cuando y por eso alucina cuando nos oye hablar de nuestras excursiones.  Sufrirá un poco en las cuestas pero es un campeón con las patas bien entrenadas. ¡¡Bravo Quique!!

A Karlos le vemos muy fino y lo podremos ver todo el tiempo tirando con los primeros del equipo, seguro que le irá bien en la "corta" de Beasain... ¿Y Jorge? ¿Y Eric? de estos dos locos del Deportivo Navarra, campeones de orientación solo nos preocupa que se pongan delante y nos pongan un ritmo imposible, menos mal que pillan con humor nuestras indirectas y no tienen problema en ir detrás. Hemos venido a disfrutar ¿verdad?

Eric, iba sobrado para hacer selfis sobre la marcha

Zonas despejadas antes de entrar en el bosque
A disfrutar y a descubrir la magia de los formidables hayedos de Quinto Real.  Hace rato que corremos por un estrecho sendero dentro de un bosque de altísimas hayas que parece una catedral, pues entre las nubes que tapan el sol y la espesura de los árboles nuestro paseo discurre casi en la oscuridad. Ya sabemos lo que es correr por un bosque pero este es distinto: más grande, más oscuro, más secreto...  Estamos cerca del Adi (1457 mts), el techo de nuestra excursión.

Hacemos una breve parada que aprovechamos para comer alguna barrita y abrigarnos: chubasquero, gorro y guantes vendrán muy bien cuando salgamos del bosque a las laderas del Adi, donde el viento Norte pega fuerte y helador, lanzando sobre nosotros húmedas cortinas de niebla ¡¡qué frío!!

Ni una foto en la cima y ni un segundo para el ver el paisaje ¿qué paisaje?  Ya vendremos otro día con sol y cielos azules!! Ahora vamos para abajo a toda leche que estamos helados!!

Y así es, a toda velocidad se tiran, incluído Quique, -¿pero tú no eras de asfalto?-. ¡¡Cómo corren todos madre mía!! Yo me quedo atrás no sé si por ser el más viejo, el más torpe o el más cobarde, claro que tengo la muñeca fastidiada y no quiero correr el riesgo de caer y tener que apoyarla, no quiero ni pensarlo...

En esas estamos cuando en una zona de piedras, muy resbaladizas por la niebla, Santi pisa mal y se cae echando a rodar dándose un fuerte golpe en la rodilla derecha.  Nos pararemos cinco minutos hasta que se recupera y respiramos viendo que puede seguir bajando, eso sí, más despacio. Nuestro campeón de los encierros iría al médico al día siguiente y le confirmaron que solo tenía contusiones, fuertes pero sin afectación a la rodilla.  Vamos, que podrá correr en Sanfermines ¡¡Pobres toros!!

En el Puerto de Urkiaga Quique y Alberto decidieron dejar el monte y tirarse carretera abajo hacia Eugui. Con ellos bajaron también Santi, a quien cada vez le dolía más la rodilla y Alejo, que es un campeón y le quiso acompañar. Él ya estuvo el año pasado dando esta vuelta con Carlos y además tenía molestias en un tobillo tras dar un mal paso en el trabajo esa semana...  Aaay Señoooor!!!

Quedábamos ocho locos para seguir con la aventura. Después de Urkiaga teníamos que ganar altura de nuevo y siempre dentro de los hayedos que aquí se extienden en todas las direcciones.  Más arriba salimos del bosque y disfrutamos corriendo por un estrecho sendero que en lugar de subir y bajar las cimas del cordal de montes nos llevó casi llaneando a media ladera.  Estamos siguiendo el GR11


Collado de Bustalmorro. Bifurcación GR12 y GR11
La foto es de diciembre de 2011 (Arri Kilinka)

Llegados al Collado Bustalmorro seguiremos el GR12 hacia los montes de Velate. Toboganes verdes que nuestro sendero sube, baja o rodea a media ladera y por los que podemos correr casi todo el tiempo. Por lo menos Jorge, que no solo puede correr en las cuestas ¡¡además habla, canta y cuenta chistes!! Uf, uffff

Yo tanto no, pero tras unos días de parón a causa de la muñeca, hoy me encuentro fuerte y paso a tirar del grupo en los últimos dos kilómetros que nos llevan al Puerto de Artesiaga. Ni pensar en subir a Saioa: las nubes siguen tapando las cimas y hace rato que solo pensamos en los huevos fritos con jamón que nos vamos a zampar en el polideportivo de Zubiri.

Pincha aquí para ver la peli de la excursión. Cortesía de Toño.
No os perdáis cómo baja del Adi el tío...

La ruta en mi Wikiloc
Los 27,5 kmts nos llevaron 4 horas y media incluyendo paradas.

Carlos Nuin no pensó ni por un momento en esos huevos fritos y con la tranquilidad y buen ánimo que le caracterizan se limitó a rellenar sus depósitos de agua y se despidió de todos enfrentando la interminable ladera de hierba que se perdía entre las nubes.  El campeón completó la vuelta completa: casi 70 kmts en 13 horas.  ¡¡Bravooo!!




miércoles, 22 de junio de 2016

¡¡ Y tanto que Dolorosa !!

En Zaragoza, en las Altas Cinco Villas, en la Bal d'Onsella, en Lobera de Onsella se celebró el sábado 4 de junio la II Edición de la Dolorosa, prueba de btt que proponía tres distancias: Ultra Maratón de 183 kmts, Maratón de 120 kmts o Corta de 56 kmts.  Lobera es el pueblo de mi querida suegra y siendo que el año pasado estuve en Petilla de Aragón participando en una primera edición épica por las tormentas, rayos y truenos, este año tenía muchas razones para repetir la aventura. Pero...
Torres de Sibiriana
Foto: Eusebio Párraga Espadas

Con la rodilla casi al 100% no he hecho más que correr y correr. Mayo fue un mes muy intenso que empezó en Baigorri con la Euskal Trail y sus 2x40 seguido de la carrera por montaña de Luesia y terminando con la Hiru Mendi en Villava. Y de pronto llegaba junio con este desafío sobre las dos ruedas al que me lancé tan alegre a última hora.  Alegre e inconsciente, pues como digo apenas había metido kilómetros con la bici. Ir y volver de casa al trabajo apenas supone 10 kmts diarios y unas pocas salidas de 30 kmts más otra de 45 kmts la semana anterior fue toda mi preparación en los pedales. Además en febrero había estrenado los pedales autómaticos y tras bautizarme cuatro o cinco veces con sendas caídas tontas sin consecuencias, justo justo tenía pillada la habilidad necesaria.  Resumiendo: me lo jugaba todo a la carta de que mis patas y mi caja estaban fuertes con todas las carreras y entrenos por monte de los últimos meses.  Si la juventud va de la mano de la locura yo era un chaval de 15 años ¡¡Incluso menos!!

Lo único que puedo alegar en defensa de mi salud mental es que no me inscribí a la Ultra Maratón y me conformé con los 120 de la Maratón ¡¡Baja modestoooo!!   

Josu, mi colega de Zizur que el año pasado sí terminó la Dolorosa de las tormentas y del barro también volvería a ponerse en la línea de salida: Los 183 kmts le llevaron 14 horas y 48 minutos, - "¡¡ Llorando de dolor Carlos, llorando!!"-  me dijo que entró en meta el campeón.  ¡¡Olé tus cojones Josu!!

Foto de la  Organización
El sábado 4 de junio amaneció nublado, días antes los pronósticos pintaban una jornada lluviosa y con riesgo de tormentas -¡¡Horror!! ¿como el año pasado?-, pero después lo mejoraron y prometieron un día de temperaturas moderadas, nubes y claros. Ideal vaya.

Al llegar a Isuerre encontré la carretera cortada: Los de la Ultra Maratón habían salido hacía unos minutos y estaban a punto de llegar por la carretera, justo en el cruce los metían por un camino-pista empinado que ascendía al pueblo así que me bajé y les pude hacer unas fotos. Josu me saludó al pasar.  El pelotón que venía apretado y a toda velocidad sufrió un tapón en los primeros metros del camino y fueron muchos los que echaron pie a tierra para no caer.  Aquí empezó su infierno, el mío vendría un poco más tarde en Longás.



¿En Longás? ¿Pero no salíamos de Lobera?  La autoridad a última hora prohibió que en un mismo día hubiera más de una prueba deportiva en carretera y siendo que los tres kilómetros entre Lobera e Isuerre eran sobre el asfalto y que la Ultra y la Maratón se consideraban dos pruebas distintas, la organización resolvió que nosotros saldríamos desde Longás ya por pista de tierra una vez que pasaran los de la Ultra por allí.  Yo y casi todos dejamos el coche en Lobera, recogimos los dorsales y nos desplazamos en bici hasta la salida.  Así que teníamos 13 kmts más por la cara y por carretera, pero como ese tramo lo hacíamos por libre la administración no tenía ningún problema.  No sé si estas cosas pasan en otros países.

A lo que vamos, en Lobera el ambiente era magnífico, tengo que decirlo. Nunca en la vida han visto en ese pueblo tanta gente, tantos coches aparcados en una finca próxima, tantas bicis y tanto ambiente deportivo y festivo como el que se vivió ese día.  Saludé a algún vecino y conocido y tras tomar un café en el Jabalí (con unas magdalenas porque solo tenía 130 de azúcar), me subí a la bici y salí hacia Longás. Junto al río Onsella disfruté de un rato de bici relajado pues apenas se gana altura por este bonito valle que nace en las faldas de la Sierra de Santo Domingo.



En Longás no tuvimos que esperar mucho para ver pasar a los campeones de la Ultra que llegaban aquí tras un largo descenso, después de casi 50 kilómetros y tres pedazo de subidas y bajadas.  Una vez que pasaron los 10 o 12 primeros la organización nos dio la salida. ¡¡Vamossssss!!

Me sorprendió ver que todo el mundo iba tan despacio como yo en la dura pista que asciende a la ermita de Santo Domingo.  Se describen algunos zig-zags en los primeros dos kilómetros, los más duros. Puede verse el pueblo cada vez más pequeñito y más abajo hasta que llegas a los altos de la sierra y la pendiente se suaviza.  La montaña está espectacular de bonita cuando las nubes se abren y el sol lo llena todo de luz ¡¡y de calor!!  Todos hubiéramos preferido que el día siguiera nublado...

Sierra de Santo Domingo
Espectacular fue también pasar el Portillo de Santo Domingo, una brecha en la muralla de la sierra por la que cruzamos a la otra vertiente bajando unas que para mí eran inclinadísimas rampas.  Los cataplines se me pusieron en el casco y apretando frenos me tiré pista abajo sin pensarlo mucho. Hubiera bajado andando pero me animé viendo a los otros corredores.  La cosa salió bien y más abajo fui cogiendo confianza por la pista que seguía bajando pero más tendida.  A toda caña perdimos altura por esa magnífica zona de pinares junto al río Arba de Luesia hasta llegar al avituallamiento y control de Pigalo.  Allí saludé a los colegas de Biraka que, como el año pasado, volvían a echar una mano con la mecánica de nuestros cacharros.  Comí algo, bebí una cocacola y salí de allí para enfrentar la siguiente subida.

Avituallamiento próximo a Pigalo
Pozo de Pigalo, foto: Biraka
Puimoné desde la subida a Huertalo desde donde bajaríamos a Biel
Calor en la subida

En esta subida sufrí más que en la primera: la pista tenía tramos con bastantes piedras que exigían más esfuerzo en los pedales y el sol nos calentó no poco, Ufffff!!!  Me paré un par de veces a echar un trago de agua del bidón. Recordar que desde la salida íbamos juntos con los de la Ultra, ellos con 50 kmts más que nosotros claro. 

Llegados a un collado tocaba bajar a Biel.  Volví a coger velocidad pista abajo controlando las curvas y las piedras.  En esas estaba cuando llegué a una zona con rodadas profundas, secas y duras por el sol.  Cuidado con meterte ahí -pensé- y de pronto ¡Zas! ¡Las dos ruedas dentro!  No sé si quise frenar pues iba bastante rápido o si quise salirme pero caí hacia la cuneta a mi derecha con tan mala suerte de verme lanzado hacia una pedazo de piedra.

¿Cerré los ojos? Ni me acuerdo, pero de pronto estaba en el suelo y con la nariz a un centímetro de la piedra. Sorprendido por no haberme matado y sin un rasguño. Me levanté y al coger la bici noté un agudo dolor en mi muñeca derecha ¡¡Aaaayyy!!  Moví los dedos, moví la muñeca y aunque me dolía pensé que solo era una torcedura sin importancia así que monté en el sillín y todavía bajé un kilómetro pero más despacio porque apenas podía agarrar fuerte el manillar.

El dolor iba a más y comprendí que la Dolorosa había terminado para mí.  Dos chicos de la organización que bajaban con una moto pararon y llamaron a otros compañeros que iban en un todo terreno. Con ellos bajé hasta Biel donde esperé una hora en el control junto con otros cuatro participantes, dos con la misma  avería mecánica: rotura de la patilla del cambio trasero, otro con molestias en el hombro (accidente de moto unas semanas antes) y otro chico con problemas de estómago que me recordó mis propias miserias en otras carreras de montaña.  En fin, allí estuvimos un rato lamentándonos al mismo tiempo que animábamos a todos los que iban pasando, a Josu por ejemplo, que llegó muy entero aunque muy consciente de lo mucho que todavía tenía por delante hasta la meta en Lobera: subir Puymoné, bajar a Luesia, tirar por el Arba hasta el Barranco de Sibirana, subir a Sierra Selva, bajar, subir a Petilla, subir y bajar un serrucho de muerte y bajar por fin a Lobera. En Biel llevaba 90 kmts y le quedaban otros 93.  ¡¡¡Vamosss campeones!!!  

Los cinco retirados y nuestros cinco caballitos de ruedas fuimos llevados a Lobera en un largo y animadísimo viaje en un todo terreno de la organización. Nuestro chófer, un campeón con casa en Lobera pero vecino de la Txantrea (Pamplona) con el que echamos unas buenas risas en los cuarenta y pico kmts de pista forestal atravesando los montes y pinares de la región. 

Los servicios médicos de la DYA me echaron un ojo y decidieron que no tenía nada roto pero aún así esa noche estuve en urgencias en Pamplona donde me hicieron placas y confirmaron que no había rotura ni fisura pero sí una inflamación aguda de los tendones que ahora después de tres semanas sigue doliendo. La resonancia dirá si no tengo roto el escafo-lunar, un tendón que une los huesos de la muñeca.  ¡¡Aaaaayyy!!  Espero recuperarme pronto. Mientras tanto, procuro teclear lo menos posible y los frascos de guindillas me los abre la señora porque yo no puedo.  Eso sí, correr he vuelto a correr...

Fotos Eusebio Parraga


Petilla se engalanó para recibir y animar a los corredores
¡¡solo les quedaban 16 kmts !! Foto Amaia Salinas

Plaza de Lobera. Foto Biraka

Foto Amaia Salinas


Para terminar es obligatorio decir que todos y cada uno de los pueblos de esta comarca de Altas Cinco Villas se han volcado en esta empresa deportiva. Vecinos y amigos han estado ayudando desde el primer kilómetro hasta el último y velado por nuestra seguridad y cuidado, puedo decirlo de primera mano. Estoy seguro, de que ellos han disfrutado tanto o más que nosotros y además han conseguido que cada vez más gente hable de los encantos y valores no solo naturales sino también arte e historia que podemos encontrar en todos y cada uno de sus pueblos.  ¡¡Muchísimas gracias y enhorabuena por ser como sois!!

Una pena perderme la tarde noche de fiesta en Lobera...  











viernes, 27 de mayo de 2016

La Dolorosa





Ya está, me acabo de inscribir a la Maratón.  Son 120 kmts de nada, que son muchísimos para la poca bici que he metido en estos últimos meses. Ni pensar en la Ultra Maratón que son 183 kmts.  En cualquier caso el sábado 4 de junio estaré en Lobera de Onsella (Zaragoza) para repetir la excursión que el año pasado tuvo salida y llegada en Petilla de Aragón. Las previsiones de la meteo pintan un día moderadamente caluroso, si se cumplen será muy diferente al frío y las tormentas que sufrimos en 2016.  No sé qué prefiero...

"La vida es eso que pasa mientras tú haces otros planes"
John Lennon


lunes, 23 de mayo de 2016

Hiru Mendi

Tercera edición de la carrera y la primera vez que participo. Le tenía ganas porque los amigos corricolaris que habían estado el año pasado o el anterior hablaban maravillas: Bien organizada en cuanto a marcaje, trato al corredor y belleza del recorrido a pesar de discurrir muy cerca de Pamplona, Villava y Huarte. Bueno más que cerca va por encima de ese paisaje urbano que es la Cuenca de Pamplona y por tres excelentes miradores: Oiana, San Cristóbal y Ezkaba Txiki. El cuarto monte a subir y además en primer lugar será el Narval, también llamado Larzabal, el más alejado de la ciudad pues se sitúa al norte de la divisoria que forman los otros tres. Los 771 mts de su cima se levantan entre los ríos Ultzama al Oeste y el Arga al Este.

Se corre mayormente por senderos, hay algunos tramos de pistas y muy poco asfalto, lo cual es un dato a destacar. En fin, que es una carrera de monte y como estamos en Mayo el campo está verde que te quiero verde, lo cual hace aún más bonitos estos parajes que tenemos a la puerta de casa.

Descenso Txirrintxa
Javi Oteiza hizo un carrerón, aquí está bajando del Larzabal y al fondo
se ve el San Cristóbal la tercera de las cuatro cimas que tendrá nuestra excursión.
A Villava iré muy bien acompañado por dos chicas guapísimas: Ascen e Irache, la primera es compa y amiga del Trizurko que se ha apuntado a la carrera corta (12 kmts), Irache es una joven estellica que con sus veintipocos años se ha liado la manta el pañuelo rojo a la cabeza y sin pensarlo mucho se ha inscrito a los 27 kmts ¡¡Viva la Virgen del Puy!!  Antes de la salida nos encontraremos también con Alberto Ederra, Sonia y Marianela, ésta última tiene el corazón partido entre los Beer Runners y el Trizurko pero hoy lucirá nuestra camiseta en la carrera corta junto con Ascen ¡¡olé!!

Fotos, saludos y abrazos. en el orden que se quiera. La semana pasada en Luesia y hoy también en Villava, Fernando Zaratiegui tampoco se quiere perder esta excursión.  Está Jero a quien le brillan los ojos con la ilusión de un niño y Javi Oteiza, inscrito a última hora: - me esperé hasta la última semana y como quedaban dorsales aquí estoy - , vamos que casi no quería venir jajaja!!! Pues para animarse a última hora le saldrá un carrerón...

Fernando, Iratxe, Ascen, Marianela, Carlos y Alberto

Con Josie y Alberto Larrayoz, dos amigos de Zizur


Muchos más campeones entre Adi Ikes, Run 19, Txurreguis e Hiru Herris, entre estos últimos está Ramón uno de los organizadores y alma de esta prueba que por primera vez participará con un dorsal ¡¡Y consiguiendo hacer tiempazo!! ¡¡Enhorabuena!!

Hiru Herris lideando la salida, con el dorsal nº 1 Ramón Orayen

Está nublado y la temperatura es muy agradable, demasiado, porque las tormentas de esta madrugada han cargado el ambiente de humedad así que sudamos como ceporros en la primera subida al Larzabal.  A los dos kilómetros hemos dejado atrás la ciudad y nos encontramos en pleno monte, ganamos altura por una estrecha pista entre pinos que más arriba nos llevará a media ladera casi llaneando de modo que podremos correr casi a buen ritmo y todo.  En esa parte alcanzo a Josie que se ha retorcido el tobillo, intentará proseguir la carrera y subirá arriba del Larzabal pero en la bajada le sigue doliendo y abandona. ¡Mecachis! ¡Animo y a recuperar bien!


A continuación del Larzabal viene el "descenso Txirrintxa" 330 mts de desnivel con premio especial para quien consiga el menor crono. Yo bajaré en 9:15 mientras que el primer clasificado lo hace en 6:48 ¡¡toma ya!! pero aún así adelantaré a varios corredores e iré cogiendo ánimo.

Animo que me hará falta para acometer la segunda subida a la cima de Oiana, encima de Huarte. Es una subida corta (180 mts de desnivel) pero las rampas son muy empinadas y cuando llegamos arriba nuestras patas cansadas y doloridas, protestan cuando les pedimos cambiar a "modo bajada". Las primeras carreras por los estrechos senderos entre quejigos que nos llevan a la Trinidad de Villava las hacemos a cámara lenta hasta que poco a poco podemos alargar zancada y aumentar velocidad ¡¡vamosss!!

En Villava está el tercer avituallamiento donde bebo un vaso de aguas y tomo una pastilla de sales. Una de las voluntarias comenta con un compañero: - ¡Han pasado mogollón de corredores! -  y no puedo menos que decirle riendo:  - ¡No me digas eso! -, la pobre se da cuenta de que ha metido la pata y enseguida me anima: - ¡¡Tú corre que vas el quinto!!-.   Jajaja   ¡¡Adios, adios!!
Marianela siempre sonriendo

Sonia subiendo las rampas del Oiana ¡¡Vamossss!!

Ascen ¡¡cómo disfruta esta chica!!
Santi, mi pareja en la Euskal Trail se acercó a animarnos
con la bici y nos hizo algunas fotos ¡¡Gracias cariñoooo!!
Jero disfrutó y supo salir tranquilo para luego hacer una muy buena carrera.
Christian Pau me alcanzó poco antes de empezar la primera subida
a San Cristóbal, antes había estado corriendo arriba y abajo del Oiana
como un ceporro, seguro que habría hecho tiempazo en esta carrera.
Ya sé que tengo muchos delante pero casi queda media carrera y el ascenso principal a San Cristóbal así que continúo corriendo ahora por un tramo de carretera. Aquí está Jorge -Thor Txone-, colaborando de voluntario y sus gritos de ánimo me empujan un poco más ¡¡gracias campeón!!  Por si no fuera suficiente llega corriendo Christian Pau, con su cámara en ristre, otro campeón que lleva unos meses retirado de las carreras aunque no para ni un solo día de hacer monte. Está entusiasmado animando a todo el mundo y subirá a mi lado todo el sendero que lleva hasta el lomo del San Cristóbal donde nos despedimos y yo prosigo echando a correr por los caminos que a media ladera vuelan por encima de Ansoain en dirección a Artica y Berriozar.  Es una zona corredera donde podemos mantener un buen ritmo mientras de reojo miramos los barrios de Pamplona, debajo nuestra, como si fuera una maqueta.  La hierba crece alta y parece que vamos por una pradera. Espinos en flor, rosales silvestres y flores por todas partes ponen mil colores en el verde interminable de nuestra excursión ¿Corremos por un valle del Pirineo? Si no fuera por el ruido del tráfico en la ronda norte pensaríamos que estamos en el valle de Ordesa.

En el avituallamiento encima de Berriozar beberé un vaso de acuarius. Al detenerme observo una cortina gris-azul oscuro que viene hacia nosotros desde Zuasti. Nos mojamos sí o sí, pienso mientras reanudo la carrera y unos minutos más tarde caen las primeras gotas. Confío en que la cosa no se ponga seria y pueda subir al fuerte antes que la tormenta pero unos segundos más tarde se escucha un trueno y cae el diluvio ¡¡madre mía!!

Por suerte llevo el chubasquero y sin pensarlo me lo pongo bien abrochado, capucha incluida. El sendero que nos lleva al fuerte se convierte en un río de montaña por el que el agua se precipita ruidosamente. Al principio buscamos donde pisar en seco pero lo más fácil es "nadar" en medio de la corriente y proseguimos "nadando" con nuestras zapatillas. Gracias que llevaba el chubasquero porque la temperatura baja por momentos y al llegar arriba el aire sopla enfriándonos más todavía. Muchos corredores sufrirán en esta parte con la camiseta totalmente mojada.

Este voluntario aguantó el chaparrón sin paraguas
¡¡con dos cojones!!
Resaltar el trabajo de los voluntarios, muchos sin paraguas que aguantaron el chaparrón como unos campeones, mucho más que nosotros. ¡¡Mil gracias!!

La bajada será más dura y lenta por el barro que sobre todo en un tramo de pista se agarra a las zapas añadiendo un peso extra.  Las rampas más empinadas de bajar cuando llegamos al bosque son especialmente peligrosas y los voluntarios nos lo advierten. Gracias a uno de ellos no me voy al suelo en un resbalón, su "abrazo" será providencial y me evita el tortazo. ¡¡Muchas gracias!!




Ha dejado de llover cuando nuestra carrera nos lleva por el filo de la montaña, subimos algunos metros a la cima del Ezkaba Txiki. Aquí iré dentro de un grupo de corredores liderado por una chica del Run19, Helena, muy bien acompañada por un campeón de dos metros que la llevará hasta la meta.  A estas alturas mis piernas están muy justas y casi me da un tirón en una trepada que debemos superar ¡¡Ay, ay, ay!!  Menos mal que me recupero y podré mantener un buen ritmo alcanzando a unos pocos corredores,  hasta la meta en Villava a donde llego en un tiempo de 03:10:44  ¡¡Olé, olé!!

Iratxe la más valiente de la jornada
Enhorabuena a todos los participantes, especialmente a Sonia que llegó solo unos minutos después, y a Alberto que consiguió un magnífico puesto 15 en la clasificación, pero también y sobre todo, enhorabuena a Iratxe del Rocío, la chica más valiente de Estella que pese a sufrir dos tormentas y pasar momentos muy duros no se rindió y llegó a Villava con fuerzas para levantar el pañuelo rojo de su ciudad. ¡¡Enhorabuena campeona!!

Muy buena actuación también la de Imanol, Ascen y Marianela en la carrera corta, en la que se libraron de la tormenta pero también "mojaron" la camiseta a tope.  ¡¡Felicidades!!

Felicidades y muchas gracias otra vez a los organizadores de esta prueba a los voluntarios y a todos y cada uno de los que trabajan para que nosotros disfrutemos corriendo por el barro como jabalís y jabalisas.  ¡¡ Mila Ezker !!

viernes, 20 de mayo de 2016

Carrera por Montaña Sierra de Luesia

El domingo 15 de mayo se disputó en Luesia (Zaragoza) la V Edición de esta carrera, elegida
este año Campeonato de Aragón Individual. Por si eso no era suficiente para congregar las mejores patas del mundo, la Federación Navarra de Montaña invitó a participar a un grupo de corredores destacados así que ahí estaban dos Trizurkos: Tedy Garzón y Egoitz Zozaya, un Marmotrail: Celestino Aranguren, un Iratxo: Evaristo Retegui, una Hiru Herri: Uxue Murolas y Josu Martin de Aralar Mendi.

Todos ellos consiguieron buenos resultados, empezando por Uxue, la primera mujer en meta de la carrera larga (26,7 kmts), siguiendo con Josu -plata en la carrera de 17 kmts- , con Evaristo que fue séptimo en la clasificación absoluta,  Celestino -décimo y primer Veterano B-,  Tedy, que tres puestos detrás de Celes se hizo con el título de tercer Veterano A y Egoitz que entró en el puesto 17, lo cual, vista la calidad de los galgos participantes le sitúa entre los grandes.  Resaltar la actuación de Celestino Aranguren, veterano corredor conocido por la mayoría de aficionados navarros y con unas cualidades que le permiten estar siempre entre los mejores clasificados desde hace muchos años. En monte y en asfalto, aunque ahora está más viciado al barro y a los bojes que a las calles y parques de Pamplona. ¡¡¡Enhorabuena a todos!!!

Además de estos campeones allí estábamos Fernando Zaratiegui y servidor de ustedes que tuvimos el placer de saludar a nuestros amigos de Sarrios Zaragoza, Ibonciechos, Asamún, Orinoco... ¡¡Ah y un GMS (Grupos de Montaña de Sabiñánigo):  Sergio Cazcarro, el campeón de Gavín!! Tan majo como siempre me dio noticia de los éxitos de un amigo común: Guillermo Narvión que consiguió un glorioso tercer puesto en los 42 kmts de O Viento Rondador en Boltaña.  ¡¡Olé los GMS!!

Entre fotos, noticias, besos y abrazos se fue acercando la hora de salida y nos dirigimos al "corral" en la plaza del ayuntamiento. Tedy nos había dicho que la organización exigía llevar cortavientos, la mañana era fresca y en los altos de la sierra el aire soplaba helador de modo que no era una exigencia caprichosa. Pero el caso es que por un motivo u otro, algunos de nosotros no habíamos llevado el dichoso cortavientos. Yo quise salir del apuro con el chaleco amarillo del coche pero tuve que volver y cambiarlo por la chaqueta gorda de monte que por suerte había llevado. Lo mismo que yo Egoitz se anudó el plumas a la cintura y la buena de Uxue metió también su anorac en una bolsa de tela que se ató a la espalda.  Nuestro despiste fue una anécdota y el "peso extra" en carrera la penitencia pero me extrañó que a alguno le pusieran pegas por llevar esas prendas en lugar de un ligero cortavientos, coño ¡qué mejor que un plumas si hace frío, ¿no?!   Hubiéramos llevado un abrigo de astracán atado a la cintura con tal de no quedarnos sin carrera...




Sin más incidentes salimos calle abajo dejando atrás el pueblo para empezar la primera cuesta monte arriba. Menos mal que tras las primeras rampas se suavizó un poco la pendiente y aunque seguimos ganando altura la pista por la que íbamos intercalaba algún descanso entre repecho y repecho. Y así llegamos al primer avituallamiento donde solo cogí un vaso de agua puesto que en la salida tenía el azúcar por las nubes (278 a las 8:49).  La excursión continuaba por buenos senderos entre hayas y bojes, conocía el recorrido pues participé en la primera edición así que todo me era familiar. Poco barro, salvo en contados sitios y eso que la semana anterior había estado lloviendo a base de bien. Mis sensaciones fueron a mejor conforme pasaban los kilómetros y tras el sofoco del primer kilómetro donde siempre salgo más rápido de lo que puedo y debo, encontré mi sitio y fui "cazando" corredores uno a uno hasta llegar a la meta.
Montaje de dos fotos: barranco de Sibirana enfrente
y hacia la derecha el valle principal donde distinguimos el camping próximo a Pigalo.

Subiendo al Puy Moné me tomé un descanso para hacer un par de fotos
en esta he puesto un montaje señalando el sitio que ocupan las Torres de Sibirana.

Las nubes nos taparon la vista del Pirineo y del vecino Pico de Santo Domingo
esta es una foto que la organización puso hace unas semanas.

La prueba tiene dos subidas principales a las dos cimas de la sierra: el Puy Fonguera y el Puy Moné, ambas superan por poco los 1300 mts y entre ellas hay un descenso guapísimo por sendero hasta cerca del río Arba en las proximidades de Pigalo.  Desde ahí enfrentas la subida principal y una vez arriba sabes que todo (casi) es bajar hasta la meta. ¡¡Vamossss!!

La gocé como un ceporro en estos últimos kilómetros pero eso sí, al ser tan corredera conforme acumulaba kilómetros en las patas, la sensación de que todos los músculos están a punto de subirse me obligaba a ir súper atento a no pasarme en la zancada y evitar cualquier gimnasia innecesaria... No sé si me explico pero muchos de los compas de excursión me contaron lo mismo.  Son casi 27 kilómetros y 1460 mts de positivo acumulado.

Clasificaciones: Tempo Finito  Mis 03:20:38 suponen ocho minutos más que en 2012, primera edición de la prueba. Pero no me parece mal después de los 40 + 40 de la Euskal Trail el fin de semana anterior ¡¡y del kilo de chaqueta que llevaba a la espalda!!

A las 13:20 y después de una ducha fría y tonificante tenía 165 de azúcar, muy buena cifra después de la paliza, de los vasos de isotónico que bebí durante la carrera, tres fresones que agarré en el avituallamiento de Puy Moné y otros tantos cachos de plátano. Llevaba dos geles y me soplé uno en la segunda subida.  Con todo eso y con la comida a la que nos invitó la organización me puse 6 uds de insulina rápida necesaria para gestionar la ensalada de arroz, los dos filetes y el pastel de postre además de un vaso de vino. ¡¡Gracias Luesia!!






La organización tuvo la buena idea de entregar los premios antes de la comida así que el ambiente en este acto fue inmejorable.  Se entregaron los premios de las dos carreras y los del Campeonato de Aragón: varias categorías, dos carreras, campeonato ...  La cosa se lió de tal modo que de la cuadrilla navarra Uxue y Josu fueron los únicos llamados a subir al cajón ¿y Celes que era el primer Veterano B? ¿Y Tedy tercer veterano A?  Tras hablar con los organizadores, después de la comida nuestros dos compas recibieron su merecido trofeo. En fin, aquí el aplauso que no recibieron en el pabellón de Luesia: ¡¡¡Plas, plas, plas, plas, plas!!!   No sé porqué pero últimamente estos líos se dan en muchas carreras, a ver cuándo desarrollan una aplicación capaz de publicar -y acertar a la primera- los resultados de un campeonato sin que haya reclamaciones. De eso sabemos un poco los Trizurkos, proclamados segundos en el campeonato navarro de clubes en 2015 y bajados a quinta posición dos días más tarde tras las reclamaciones de rigor.  ¡¡Pero este año sí fuimos terceros en la Higa!!  Aunque en un primer momento nos pusieron segundos claro... Juas juas juas  Lo dicho: ¡¡ Un programa informático definitivo ya por favor!!

Intenté grabar la ruta en Wikiloc pero se me paró en la subida
al Puy Moné. En rojo he señalado por donde creo continua el recorrido.
Los últimos kmts de bajada coinciden con los primeros de la carrera.

Muchas gracias a los voluntarios y la A.C. Fayanás - Luesia