Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

domingo, 5 de marzo de 2023

Aminadores en la Galar Trail 2023

 Si no me equivoco es la octava edición de la carrera que este año ha salido de Galar.  Me hubiera gustado participar pero como ando a vueltas con el gemelo de la pata izquierda que lleva un mes sin dejarme correr he quedado con unos amigos para subir arriba del Perdón con dos buenos propósitos:  Almorzar y animar a los participantes.  Total que hemos conseguido más cosas:  Disfrutar del ambientazo, del calorcito del sol de marzo y encontrarnos con un montón de amigos y de buena gente.  ¿Es posible pedir algo más?  Sí:

¡¡¡ Que no jodan la Canal Roya !!!

Aunque hemos amanecido con tres o cuatro grados bajo cero, casi no teníamos aire arriba de la sierra y en cuanto ha subido un poco el sol nos ha sobrado la chaqueta, el gorro y la bufanda.  ¡¡Hemos estado muy agusto!!

Aquí el super vídeo patatero de la jornada, es una chapuza pero qué le vamos a hacer, jajaja!!!