Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Zazpimendi - Siete Montes


BHZ Menditrail son tres carreras: Bimendi, Hirumendi y Zazpimendi. Dos, Tres o Siete Montes a lo largo de 13, 28 y 44 kilómetros respectivamente, con salida y meta en Villava. Un verdadero reto para los corredores pero más aún para el formidable equipo de chicos y chicas del Run19 enamorados de la montaña, volcados a tope en la edición de este año para rendirle un homenaje a su amigo y compañero Ximun, recientemente fallecido.

El Domingo 20 de mayo amanece un día de primavera, casi de verano, pero eso lo comprobaremos dentro de unas horas al subir el monte Ezkaba o San Cristóbal...  Siete Trizurkos nos hemos inscrito a la Zazpimendi: Sonia, Ascen, David, Santi, Rufino, Alejo y servidor de ustedes. También está Joseba que hará de escoba de la prueba ¡y cargado con más de 6 kilos en la mochila para entrenar sus retos de este año!  Más tarde vendrá Fernando para participar en la Bimendi, donde conseguirá el tercer puesto en veteranos. Así pues nuestro equipo estará muy bien representado, sobre todo con nuestras dos chicas: Ascen y Sonia, segunda y tercera clasificadas y Ascen además primera veterana. ¡¡Olé las Trizurkas valientes!!

Sonia, Joseba, Rufino, yo mismo, David, Ascen, Santi, Iñigo y Alejo
Itxipi, Aritz y Toño ¡¡Tres Txurregis peligrosos!!

Minuto de silencio en homenaje a Ximun antes de la salida
No llegamos a cien los que salimos a las 8 por la calle mayor hacia el Puente de la Trinidad para cruzar el río Ulzama y tirarnos a los senderos del Miravalles, el primero de los siete montes que nos esperan hoy. Iñigo Goroskieta no se me despega. Este campeón del Atlético Lerinés ha venido con mucho respeto a su primera carrera larga, ha corrido medias maratones y algunas carreras de más distancia como la de Irati del Domingo pasado, pero hasta hoy no les había pedido a sus patas más de 30 kilómetros. Y menos por montaña, así que me ha jurado amor eterno -o por lo menos durante los 44 kmts de la carrera-. Y cumplirá lo prometido: sus patas le piden más caña cuando corremos por el Camino de Santiago hacia Zabaldika, pero se frena y ajusta su ritmo al mío. Cambiamos posiciones y nos vamos avisando cuando nos cruzamos con algún peregrino. Por cierto que la organización ha señalizado muy bien este tramo a corredores y peregrinos, con cartelitos gráficos recomendando ir por la derecha para evitar sustos.

Por el Camino de Santiago (Foto Diario de Navarra)
Rufino al ataqueeeerrrr (Foto D.N.)

Santi y Alejo (Foto D.N.)
El siguiente monte será Larzabal a donde subiremos alternando senderos y pistas entre pinares, sufriendo ya un poquico de calor en la primera subida seria del día. Casi arriba, al llegar al lomo de la montaña avistamos la Cuenca de Pamplona y un poquico de viento Norte nos refresca. ¡Bien!

Llegados a nuestra segunda cima continuamos perdiendo altura hasta un collado donde encadenamos la subida al Antxoritz. El monte está precioso: el tojo, un arbusto de flores amarillas que abunda en todo el recorrido está en plena floración y su perfume, dulce, es tan intenso que casi molesta. Lo dejaremos atrás al entrar en la oscura selva de bojes, quejigos y altos pinos que cubren totalmente nuestra tercera montaña.

La bajada es bastante cañera: hay que vigilar las ramas arriba, abajo y a los lados por el estrecho pasillo vegetal por donde caemos a toda la velocidad que la temeridad nos deja. Enseguida salimos a una pista y estamos abajo.

En Sorauren tenemos el primer avituallamiento sólido y líquido. Me pongo morado de tomate con sal, lo mismo como 6 o 7 trozos ¡riquísimo! Tiene vitamina C, agua, la sal que le pongo y lo mejor es que no me sube el azúcar ¡viva el tomate!

Cruzamos de nuevo el Ulzama y enseguida empieza la subida al Ostiasko. Casi podemos correr por el sendero pues el camino gana altura muy poco a poco en varias lazadas que nos llevan a una chabola de cazadores. Esta parte me la sé de memoria por los entrenos de estos últimos meses. -¡Vamos Iñigo! ¡Después de la chabola podremos correr a tope porque viene un rato casi llano!- le digo a Iñigo. Y así es: una verdadera gozada coger un poquico de velocidad ahora que todavía estamos fuertes.

Pero la subida del Ostiasko viene más adelante. Creo que es la más exigente de todas y aunque al principio puedo mantener la marcha detrás de mi compañero, a mitad de montaña pararé un par de veces: lo justo para recuperar el resuello y poder reanudar la ascensión. Iñigo me espera y deja que lo alcance para llegar juntos a la cima. Ahí está Javier (Flecha Coja), como voluntario del control de paso. Nos anima de muy buen humor y nos dice que vamos en el puesto cuarenta y pico. ¡Genial! Mi objetivo en casi todas las carreras es la mitad de la clasificación pero sé que cuantos menos corredores más fuertes están y más jodido es de conseguir, como así será hoy.

Junto a Javier hay un corredor sentado en el vértice cimero. Se ha pegado con la cabeza en una rama y está un poco atontado pero enseguida se recuperará y vendrá detrás nuestra.  Por otra parte nosotros llevamos toda la carrera intercambiando posiciones con un chico: le alcanzamos bajando pero él nos vuelve a dar caza en las subidas... Llegará a meta por delante nuestra y allí nos contará su ilusión por la Aneto-Posets dentro de dos meses. ¡¡Mucha suerte campeón!!

Bajamos con este mozo a Anoz, y durante un rato perdemos de vista las marcas. No hay problema: al llegar cerca del pueblo comprobamos que hemos ido por una pista paralela. No entramos en el pueblo y nos dirigimos a unos preciosos prados a media ladera donde ganamos una poca de altura para cambiar de dirección y faldear la montaña por unas estrechas sendas de ganado.  En el avituallamiento bebo agua, isotónico y relleno bidones. ¡Vamosss!  Esta zona es especialmente chula: Anoz es un pueblo pequeñito totalmente rodeado de montañas, prados y bosques en todas las direcciones. Un verdadero Shangri-La escondido en el valle de Ezkabarte de cuya existencia no sabíamos nada a pesar de estar a solo 21 kmts de Pamplona.



Seguimos fuertes y podemos correr en cuanto la pendiente disminuye, más adelante entramos en el hayedo y la cuesta se pone más fuerte ¡A caminar tocan! Estamos subiendo al Mendurro. Creo que no pisamos su cima pero sí pasamos cerca.

Le prometo a Iñigo que esta subida es rápida y así es. Además le animo con la divertida bajada que nos espera por unos barrancos trialeros y divertidos hasta Navaz, en el valle de Juslapeña, donde nos espera el segundo avituallamiento líquido y sólido. Tenían tomate. No digo más.

Muchos corredores se pusieron aquí las botas con los macarrones y la chistorra que los voluntarios habían dispuesto al fuego en sendas cacerolas. Yo ademas del tomate pillare dos cachos de sandía.

De Navaz a Cildoz corremos entre campos de cereal. Un mar verde de trigos y cebadas se extiende hasta muy lejos, allí donde se levanta esa montaña ¿qué montaña? Ezkaba, también llamada San Cristóbal. La miramos serios, más serios cuanto más nos acercamos. Va haciendo más calor pero todavía vamos a gusto, yo además me he remojado la cabeza en la fuente de Cildoz y el aire me refresca el doble.

Entramos en un pinar ¡cuidadín la procesionaria! dejamos la pista forestal y nos tiramos por entre los pinos fuera de sendero: la organización ha desbrozado aquí las zarzas y ramas que hace un mes nos destrozaron las patas y hoy podemos correr casi sin problema.  En cualquier caso solo es un kilómetro y enseguida salimos del bosque para llegar a la carretera junto a Berriosuso.

Avituallamiento líquido. El voluntario me conoce del blog y nos anima a enfrentar la penúltima subida de la jornada. Me echo un vaso de agua por la cabeza y sin pensarlo más nos despedimos dando las gracias ¡Adios adios!

Iñigo sigue fuerte y continuará delante mía toda la subida. ¡Qué calor! Igual que en el Ostiasko pararé un par de veces a coger aire. No sé si es que me estoy exigiendo más para no fastidiar a Iñigo o qué pero bueno, tampoco voy tan mal: medio minuto y me recupero sin problemas reanudando la marcha. Detrás nuestra vienen algunos corredores dos de los cuales nos pillarán antes de la cima. .

Al llegar arriba unos voluntarios nos señalan la bajada del cortafuegos por donde nos tiramos como zombis después de la paliza que nos hemos dado para subir ¡Ufffff!  Las patas están un poco tablas al principio, pero enseguida se recuperan conforme saltamos montaña abajo ¡que me matoooo!

Adelantaremos aquí a dos chicos ¡qué buenos somos y qué bien bajamos!  No, lo que pasa es que ellos todavía están más rotos que nosotros...

Enseguida nos vemos corriendo por Berriozar pueblo, ¡qué casualidad! Entre los vecinos y excursionistas que andan por aquí nos cruzamos con una prima de mi mujer -¡Inma qué tal! ¡Adios adios!- la saludo y me despido casi al mismo tiempo. Iñigo también se para un segundo con unos amigos que se han acercado para animarle y los dos echamos a correr más tiesos que un ajo. Postureo total...

Porque ya vamos muuuuy tocados. ¿Dónde está el avituallamiento? Nos habían dicho que en Berriozar pero ya hemos dejado el pueblo atrás y no hay rastro...  Llegamos a una fuente. De nuevo toca remojarse y porsiaca rellenamos los bidones porque toca subir otra vez a Ezkaba.

Más arriba vemos una pequeña carpa ¡Avituallamiento líquido y sólido! Allí está Pablo, del 42195, a quien había saludado en la salida. Le ha dado un pajarón y se ha quedado aquí un rato a ver si se recupera. Mientras hablamos beberé un poco de agua, un vaso de isotónico y tras dudar un poco pillaré un pastel de chocolate: pura bollería industrial que está cojonuda. No me he mirado el azúcar en toda la excursión pero creo que lo llevo bien. Lo llevaba, pues al poco rato lo "notaré" alto... Pero qué rico estaba el pastelito!!

Pablo se vendrá detrás nuestra monte arriba pero poco a poco se quedará atrás. Todavía no está al 100% pero el tío no pierde la sonrisa ¡Qué grande es este 42195!






Por otra parte Iñigo cada vez se queja más del calor. Y yo también. Y todo el mundo. Pero le noto un pelín más desanimado ¡mecachis!  Yo como soy tan majo le desanimo más cuando llegados arriba de nuevo le recuerdo lo duro que es dar la vuelta al Fuerte.  El recorrido alrededor del Fuerte de San Cristóbal tiene una sucesión de llaneos y toboganes, con cuestas cortas pero jodidas a estas alturas de la película y que nos pasan factura.  En cualquier caso tenemos claro que ahora casi todo será bajar hasta Villava. ¡Vamosss!

Avituallamiento líquido. Dos tragos. Dos cachos de sandía no, cuatro. Y pies para que os quiero. Corremos ahora por todo el lomo de la montaña poniendo cuidado de no tropezar y caernos pared abajo al Norte.

Nos cruzamos con bastante gente que han subido al Fuerte para celebrar el 80 aniversario de la Fuga. Banderas de Navarra y de la República, flores y mucha pena por aquellos 795 presos de los que solo tres consiguieron escapar a Francia...

Ahora soy yo quien tiro de Iñigo montaña abajo en dirección a Ezkaba Txiki. Me veo fuerte: con las patas y la caja al 100%  salvo en alguna pequeña subida donde disminuyo el ritmo para alivio de mi compañero. ¡¡Venga campeón que ya lo tenemos!!

Corremos, corremos y corremos. El Ezkaba Txiki exige subir un par de escalones en la roca pero enseguida lo dejamos atrás y volamos de nuevo montaña abajo. Una cuestica hasta el collado que asoma encima de Arre y nos tiramos de nuevo por un sendero en fuerte bajada hasta la carretera. ¡Un kilómetro a Villava!

Mil metros que correremos juntos Iñigo y yo más felices que unas perdices. Seis horas y 49 minuticos.  Bieeeeennnn.  Y el bueno de Pablo llegó solo 15 segundos detrás nuestra ¡Ni nos habíamos enterado que venía detrás! ¡Mecachis habríamos entrado los tres juntos!

Ascen, Amaia y Sonia ¡Nuestras Trizurkas segunda y tercera clasificadas! ¡Y Ascen primera veterana! ¡Bravooo!
La mejor imágen: Santi entrando en meta. Nuestro amigo llevaba más de un año sin correr por lesión. ¡¡Enhorabuena!!

Alejo más contento todavía que Santi, menudo pájaro...

Aquí el precioso vídeo de la carrera:



Mis glucemias regular: Los días anteriores reduje la Insulina Tresiba (Lenta) de 8 a 6 uds. y el domingo amanecí con 209 de azúcar en sangre a eso de las 6 de la mañana.   Me puse 2 uds de Novorapid (Rápida) con el desayuno: café con leche y cuatro nueces.  A pesar de llevar el medidor muy a mano en un bolsillo de las mallas no me miré el azúcar hasta llegar a meta: ¡¡254!!  Muy alto pero es que además de un gel que tomé en la subida a Ostiasko y otro en la primera subida a Ezkaba, bebí dos vasos de isotónico, sandía en dos avituallamientos y sobre todo el dichoso pastelito de chocolate...   

En meta me puse tres unidades de Novorapid y para celebrarlo comí de todo ¡¡hasta un cacho de Trenza del Reyno de Chocolate!!  Por lo que me puse otras dos unidades.  

En casa a las 9, antes de cenar tenía 66. Las siguientes glucemias volvieron a la normalidad. Seguiremos aprendiendo y procuraremos olvidarnos de Trenzas y pastelitos...

lunes, 30 de abril de 2018

Nafarroa Xtreme III Edición

Subiendo a Goitean (km 56 aprox)
Entre Urkiaga y Artesiaga voy todo el rato dentro de una larga fila de corredores. Siempre dentro de la niebla subimos y bajamos el largo espinazo de montañas que señalan la divisoria de aguas atlántico-mediterránea. Entre el gris del cielo y el verde de la hierba nuestras camisetas de colores chillones son un contrapunto alegre en la monotonía del paisaje. Nadie habla y como incluso el viento está callado solo escuchamos nuestra respiración. En las subidas caminamos rápido pero en cuanto viene un llano o una bajada tendida retomamos la carrera todos a la vez.  Me siento cómodo y pienso si no será esto lo que llaman fluir, pues voy relajado, sin notar cansancio alguno. Mis pensamientos solo están centrados en distinguir cada accidente del terreno para saltar o cambiar de dirección. Estoy en éxtasis como los monjes derviches de Estambul o mejor aún, como los Sam, bosquimanos del Kalajari corriendo detrás de su presa por el desierto africano en un documental que vi hace unos días: Unas magníficas escenas de "caza por persistencia" que demuestran cómo estamos hechos para correr.

El sábado 28 de abril se corría la III Edición de la Nafarroa Xtreme. Tres distancias: 68, 33 y 21 kilómetros, estos últimos en modalidad nocturna. Joseba y yo llegamos a eso de las 7:30, media hora antes de la salida de la prueba larga, la nuestra. Coincidiremos con otros dos Trizurkos: Iván y David. Los cuatro pelearemos para intentar repetir el tercer puesto en la clasificación por equipos pues como en la anterior edición este año también se disputa el Campeonato Navarro de Carreras por Montaña por Clubes. No lo conseguiremos puesto que además de los intratables A4' x KM  y los Txurregi están nuestros amigos de Adi-Ike: Mauri, Aitor, Angel y Tomás que nos darán para el pelo.  Y eso que Iván hará un carrerón y logrará un magnífico puesto 31 en la general.  ¡¡Volveremos a vernos!!

En la salida con Fernando, Joseba, David e Iván. Alejo está delante agachado.
En Zubiri también están Iñigo, Fernando y Alejo que harán de escobas en la prueba larga. Alejo hasta Artesiaga pero ¡¡Iñigo y Fernando se currarán la carrera completa!! Qué locos están algunos. Y qué fuertes...

Alberto Vela hará de escoba en la de 33 kmts, prueba en la que competirán Ascen y Egoitz, éste último otro de nuestros campeones que logrará el treceavo puesto en la clasificación.  En los 21 kmts de la nocturna también habrá un Trizurko: Alberto Larráyoz, ¡¡Bien por los valientes!!

Decir que este año la Nafarroa forma parte del Circuito Alpin-Ultras, junto con Desafío el Cainejo y los 100 kmts de la Canfranc Canfranc. Por eso en Zubiri estamos más corredores que en ninguna de las otras dos ediciones, con participantes de toda la geografía española amén de franceses, ingleses y hasta portugueses. ¡¡¡Ambientazo vaya!!!

Desde Jaén, de las montañas de Cazorla ha venido José Javier, amigo de nuestro Santi quien le acompañará unos cuantos kilómetros por el Adi y el Saioa ¡ya podías haber hecho toda la carrera campeón! Yo coincidiré con ellos, sobre todo subiendo el Saioa, la peor de las subidas, y os juro que Santi no dejó de hablar en ningún momento. Luego diría que era por distraer a Javi y hacerle menos dura la ascensión... Lo jodido es que de haberla hecho completa tampoco se habría estado callado. También está Plácido, vizcaíno de Lezama, con quien estuvimos el verano pasado en la Ultra de Villanúa. Su objetivo es completar Alpin-Ultras y hoy pondrá la primera piedra completando la primera prueba. Eso sí: sufrirá lo indecible con los pies... ¡Pobre! Y en meta además Santi le comerá la cabeza con los peligros que le esperan en el Cainejo...

Siendo mi tercera Nafarroa sabía de memoria casi todo el recorrido y salvo el tramo de la bajada a Iragui desde arriba del Goiteam, que por unos trabajos forestales la organización nos llevó por otro lado -por cierto menos técnico y mucho más sencillo-. A diferencia de septiembre, a finales de abril el verde de las hayas en la Primavera es mucho más bonito y luminoso y como todavía no han echado toda la hoja, el bosque está menos oscuro. Así las etapas que discurren entre los árboles, tienen una magia especial.
Bajando del Adi. Santi saluda a Patxi Arbizu. Foto Ramón Ferrer

Bajando del Adi. Foto Ramón Ferrer

La predicción amenazaba lluvia y fresco. Por eso he metido guantes gordos en la mochila y también una camiseta de manga larga. Finalmente tendremos mucha suerte y quitados los altos de Adi, Saioa y Zuriain, con bastante viento y niebla, disfrutaremos de buenísimas condiciones.
De Artesiaga a la cima de Saioa pasé mis apuros y fatigas como casi todo el mundo en esta que es la subida más dura de la carrera. Y en el paseo desde Saioa al vecino Zuriain tampoco tiré cohetes... Santi y Javi con quienes salí de Artesiaga se me fueron para adelante poco a poco y Joseba que venía detrás me alcanzó en Zuriain: yo iba justo y él super animado, lleno de fuerza y confianza. En el avituallamiento de Iturrondo le dije que tirara y aprovechara su momento para ganar puestos.

Tomás Goikoetxea se curró un pedazo de repor en la subida al Saioa, horas después participaría él también en los 21 kmts de la prueba nocturna. Eskerrik txapeldun!!!

Mauri y Aitor, dos pedazo de Adi Ikes
David a tope, esta vez sí que sí campeón!!

Javi acompañado de Santi


¡¡Vamos Josebaaaa!!
 En Iturrondo me puse fino de chorizo y cocacola, además de naranja, plátano y frutos secos. Rellené agua y me tiré a correr el largo descenso por el bosque hacia Lantz. Setecientos metros más abajo y sin acercarnos a Lantz nos desviamos por una zona de subi-bajas algo pestosilla donde mucha gente lo pasa mal pensando que Aritzu llega enseguida, pero no es así: cuesta un poco todavía.

Mi azúcar en esa zona está en 75, son las 13:46 y todavía falta para llegar a Aritzu así que como una barrita de proteínas con chocolate y otra de pan de higo para asegurarme la gasolina suficiente.

Me alcanza Pablo Apesteguía, un chaval majísimo del club 42195 con quien ya he coincidido algunas veces. Siempre está de buen humor y será una gozada ir juntos hasta Aritzu donde la organización nos ofrece caldo caliente -tomaré tres vasos- y macarrones. La pasta viene con algo de carne y tomate y comeré media ración. Se está muy bien en la plaza de este bonito pueblo pues aunque el día sigue nublado la temperatura es muy buena.

Van llegando corredores y al final nos juntamos una buena tropa. ¿Nos vamos? Pablo está ordenando su mochila y me dice que tire que ya me pillará en la siguiente subida. ¡Vale, hasta ahora!

Si la subida al Saioa es dura, la que viene ahora hasta las cimas de Artzeki, Urdanaz y Goitean no la regalan y con los más de 40 kilómetros de excursión que llevamos se atraganta a más de uno. Como a Joseba a quien me encuentro sentado a un lado del sendero. Le ha dado un bajón pero afirma estar recuperado así que proseguimos juntos la subida. Nos alcanza Pablo y los tres iremos juntos por estos altos que nos llevan volando por encima de los valles de Ultzama a nuestra derecha y Quinto Real a nuestra izquierda. El sol asoma entre las nubes y hace brillar el verde nuevo de los bosques que debajo nuestra se extienden en todas direcciones. ¡¡Precioso!! No había hecho una sola foto todavía pero finalmente decido sacar el móvil de la mochila y perder unos minutos. Vale la pena.

Con Joseba y Pablo


Zuriain y Saioa
¡¡Foto para la prensaaa!!




Avituallamiento de Karaton, km 52, saludamos a Uxue Fraile, campeona de Ultra-Trail y una de las organizadoras. Hablamos sobre mi diabetes y aprovecho para medirme el azúcar: 80, hora 15:56. Tomaré dos vasos de cocacola, medio sandwich de chorizo, frutos secos y dos cachos de plátano. ¡¡Adios adios!!

Joseba quería bajar de las 10 horas pero tenemos claro que en dos horas no llegamos a Zubiri. Nos queda llegar a Iragui y subir Baratxueta todavía... Uffff 

La bajada a Iragui se hace dura para las piernas, cargadísimas a estas alturas. Pablo ha tirado para adelante y Joseba se queda a echar un trago de agua de modo que seguimos por libre. ¡Venga ánimo!

¡Ánimo! le grito a Javi, el de Jaén, a quien alcanzaré abajo del valle, cuando emprendemos la corta pero puñetera subida al pueblo de Iragui donde tenemos el último avituallamiento sólido. Allí bebo otros dos vasos de cocacola, un puñado de cacahuetes y anacardos y con dos cachos de plátano en las mano me tiro hacia Baratxueta sin pensarlo un segundo. ¡¡Ya casi estamos!!


No serán ni 500 mts de desnivel pero la última cima nos hace resoplar... Uffff, pero me veo fuerte y conforme alcanzo a otros corredores me voy animando. ¡¡Esto está chupado!!

En el bosque me cruzo con Joxan Salgado ¡menudo pájaro! que se ha acercado a animar al personal y seguro se meterá un entreno de cuatro estrellas. Lo mismo que Ramón Ferrer que en la cima me ametralla con su cámara y su sonrisa ¡¡qué campeón!! El de Huesca no se ha querido perder esta carrera y como siempre se currará una excelente crónica en su super blog: Corriendo por la Sierra.

Foto Ramón Ferrer
Si los cuádriceps estaban jodidos bajando del Goitean a Iragui, no te digo nada lo que jode bajar a Usetxi, sobre todo en un par de zonas puñeteras donde puedes acabar rodando monte abajo si no aseguras el paso.

Avituallamiento líquido. Me bebo casi media botella de agua de un trago y me despido de los voluntarios dándoles las gracias: algo obligatorio con todos y cada uno de ellos en esta y todas las carreras.

Y corro, corro y corro por los senderos y pistas que me llevan a Zubiri. Cuatro kilómetros que sin duda fueron los más rápidos de toda la excursión: seguido de otros chicos que no me perdían el ritmo, fuimos a toda leche dando caza a no pocos corredores. Salvo una caída tonta en un escalón no hubo ningún otro problema hasta el arco de meta. ¡¡Metaaaaaaaa!!  10 horas y 25 minutos de excursión.

Bakaioko ¡qué fotaza! Foto Ramón Ferrer

David y Tomás en Baratxueta. Foto Ramón Ferrer

Plácido en Baratxueta. Foto Ramón Ferrer

Pablo y una chica de Zaragoza: Paula Figols con quien coincidimos en buena parte de la carrera. Foto Ramón Ferrer

domingo, 15 de abril de 2018

Zazpimendi in the moorning

¡¡Qué paliza y qué gozada la excursión de hoy Domingo!!  Me apetecía mucho hacer el recorrido completo de la ZazpiMendi, la carrera de montaña que se estrenará en Villava el próximo 20 de mayo junto con las otras dos pruebas: BiMendi e HiruMendi formando las tres la BHZMendiTrail, una verdadera fiesta del deporte y la montaña.
Entre Anoz y Navaz

Y me apetecía por dos motivos: El primero es que discurre por montes y senderos que apenas conozco a pesar de estar tan cerquita de Pamplona y el segundo para preparar las patas y sobre todo la cabeza de cara a la Nafarroa Xtrem, cuya tercera edición va a celebrarse en dos semanas, el 28 de abril y que también espero disfrutar por tercera vez.

Tras las inundaciones y lluvias de la última semana, hoy hemos tenido mucha suerte con el tiempo pues apenas nos han caído dos gotas y el sol ha calentado un poquico ¡¡hacía tiempo que no sudábamos tan agusto como hoy, ya era hora!!

A las 6:30 habíamos quedado en Villava. Ascen, Alejo, Carlos Nuin, Santi Oroz y yo hemos salido con los frontales pues a esa hora todavía no hay luz suficiente. David Senosiain que ha arrancado más tarde nos ha alcanzado cerca de Sorauren en la bajada de Antxoriz. Está super fuerte y quería meterse caña mientras que nosotros teníamos intención de hacerla andando al menos hasta Berriosuso donde habíamos dejado un coche para Ascen y Santi que querían terminar allí.

Tras más de un año sin apenas correr y amargado por las lesiones, Santi la ha gozado hoy con nosotros. Todavía no quiere correr por no complicar sus molestias pero caminar no veas cómo camina el pájaro: todos los jueves entrenamos con él cerca de Zizur un recorrido que hacemos caminando pero no veas a qué ritmo, el mismo que hoy llevábamos todos sobre todo en los suaves toboganes que por el Camino de Santiago nos han llevado de arriba del Miravalles a los pies de Larzabal. Quizás en las bajadas habríamos ganado algo pero en los llaneos y las subidas ninguno habríamos ido más rápidos hoy. Bueno, David sí y por eso nos ha pillado llegando a Sorauren a pesar de haber salido una hora más tarde. Después ha seguido con nosotros porque ha visto que le daba tiempo de terminar con margen para su comida familiar ¿Qué tal se han portado tus suegros campeón?

Ascen ha sido la única chica del equipo hoy y la más valiente como siempre. Tenía miedo de pasarlo regular en los casi 28 kilómetros que ella y Santi han venido con nosotros hasta Berriosuso pero enseguida ha comprobado que está muy bien preparada para castigarse las patas en cualquier prueba que se proponga. Ha terminado super contenta y tan bien se ha visto que seguro no tardará mucho en inscribirse para esta primera Zazpimendi ¡Animo campeona!

Mi tocayo Carlos Nuin, que hace unas semanas apenas había corrido nada por monte y se quejaba de las agujetas después de una excursión a la Higa, ya está en plena forma y hoy ha completado conmigo los casi 44 kmts del recorrido.  Hoy los Carlos no teníamos prisa y mientras que Alejo y David han tirado desde la cima de San Cristóbal directos hacia Villava, nosotros hemos seguido fielmente el itinerario de la carrera bajando a Berriozar para subir por segunda vez al fuerte de Ezkaba.

Alejo tampoco se puede quejar, tras un año muy complicado hoy ha comprobado que no debe tener ningún miedo a disfrutar en el monte haciendo lo que más le gusta, a él y a nosotros. A pesar de que durante casi toda la excursión nos iba "animando" con su típico humor: -¡Venga que ahora viene la subida dura! ¡Pero no os fiéis que luego viene otra peor! ¡Y después una bajada muy jodida pero que no es nada comparada con la siguiente!-.

En fin señores, una verdadera gozada.


Amanece sobre Huarte, Villava y Pamplona

Subiendo Antxoritz

Cima de Antxoritz

Ascen en la bajada a Sorauren

Santi gozándosela

Allí delante nuestra siguiente montaña: Ostiasko

Sorauren

La subidica de la alambrada para llegar a la cima de Ostiasko

En la cima de Ostiasko con Alejo, David, Ascen, Santi y Carlos Nuin

Bajando hacia Anoz, al fondo pueden distinguirse Beriain y Aralar

Anoz

Al rico sol!!!!!!!

Ascen tuvo un percance sin importancia bajando a Navaz por este barranco

Los trigos tirando para arriba y nosotros para Ezkaba


En Cildoz cargamos los depósitos de agua

Nos despedimos de Santi y Ascen

Primera subida a Ezkaba

Mi tocayo Nuin en la segunda subida a Ezkaba

Ezkaba Txiki

Villava. El Domingo pasado bajaba una poca más de agua



Ruta Wikiloc

Mis glucemias:

He bajado la Tresiba de 9 a 8 uds día pero creo que cuando tenga carrera gorda debo bajar a 6 por lo menos.

A las 5 antes de desayunar estaba justillo: 65. Café con leche, nueces y avellanas con una unidad de Novorapid.

A las 9:26 en la chabola de cazadores debajo del Ostiasko llevábamos unos 13 kilómetros y mi azúcar estaba en 106, solo había tomado una barrita de proteínas en la cima de Antxoriz.

A partir de ahí he ido tomando algún gel y frutos secos, bebiendo solo agua pero reservando el camel de la espalda con Acuarius para los últimos kilómetros. Lo que ha sido providencial pues entre Ezkaba y Ezkaba Txiki he sufrido una pájara regularcilla la cual he superado con un gel, una barra de frutas y buenos tragos de Acuarius. ¡¡¡Asssúuuuuuuucaaaaaaaaaaaarrrrrr!!!  Cagoensuleche...

A las 15:10 en Villava 176, normal con todo ese assúcaaaaaaaaarrrrrrrr

domingo, 8 de abril de 2018

Acuatic-Trail

Oscar, Alejo y yo hemos acuñado un  nuevo término esta mañana: Acuatic-Trail: La modalidad de correr por montaña que no va por caminos sino por ríos. Y no es coña.

Tras un Invierno récord en precipitaciones aquí en Navarra, la Primavera ha continuado igual o incluso peor, o mejor si queremos llenar los pantanos ¡Ah no, que ya están llenos!  Pues eso, que está lloviendo mucho, que empezó el Viernes, siguió ayer Sábado y no ha parado en toda la noche.

A las 6 de la mañana no llueve, jarrea. Pero igualmente preparo todos los bártulos porque he quedado con Oscar y Alejo en Villava con la intención de hacer el recorrido de la Zazpimendi: 44 kilómetros y 2600 metros de desnivel positivo. Mochila y dentro el frontal, guantes gordos y finos, bidones con agua, barritas, chubasquero...  Menos esa última prenda todo lo dejaremos en el coche porque decidimos hacer solo 12 kilómetros hasta Sorauren, donde Oscar ha dejado su coche. Echaré un par de geles en los bolsillos del chubasquero y sin necesidad de frontal porque ya vemos perfectamente echamos a correr hacia el Miravalles.

Cruzar el puente de la Trinidad nos da hasta miedo: el río Ulzama baja con una crecida terrible y sus aguas rugen descendiendo la cascada, apenas visible con todo ese caudal.  Del miedo pasamos a la risa cuando ganamos altura en la primera tachuela de la excursión y descubrimos que todos los senderos del mundo se han convertido en riachuelos.

Por suerte no hace mucho frío, unos 7 grados, y cuando bajamos hasta cruzar la carretera y coger el Camino de Santiago entramos en calor a la carrera en un tramo que discurre entre llaneos y pequeños toboganes por la orilla derecha del Arga. Nos cruzamos con dos peregrinas: la primera coreana y la segunda alemana, esto lo deducimos porque es rubia, pero lo mismo es de Cuenca jajaja.

Se terminan las risas porque empieza la subida al Larzabal. Las Inov nos vienen de cine a Alejo y a mí, pero Oscar tampoco va mal con unas Salomon cuyas suelas muerden el barro tan bien como las nuestras. ¡Vamossss!

Sigue lloviendo en la cima de Larzabal ¿foto? como para sacar el móvil de la funda... Proseguimos por el cordal en dirección a nuestro siguiente objetivo: Antxoriz, corriendo entre pinos y bojes y mojándonos el doble cuando apartamos sus ramas.

Llueve más fuerte aún cuando emprendemos el último repechón para ganar la cima del Antxóriz.  Bosque cerrado de pinos, quejigos y bojes que se cierran en estrechos pasillos toda la interminable escalera que nos conduce al techo de nuestra excursión. Empezamos a tener frío y eso que la cuesta nos exige buen trabajo.

La bajada será gloriosa por una sucesión de "cataratas" de agua que baja por el sendero, un sendero salvaje al principio, lo habrán abierto para esta carrera suponemos, pero más abajo ya vamos por caminos más decentes, siempre con agua por supuesto hasta llegar a las primeras calles de Sorauren.

Nunca hemos terminado con las zapatillas tan limpias.

Una pregunta: ¿Los jabalíes no sufren de reúmas ni pulmonías? Nosotros cuando terminamos de correr nos secamos, cambiamos de ropa y nos vamos a casa calentitos pero ellos viven en el monte todo el día...  Nos alegramos de no ser jabalís aunque muchos nos llaman así.

Río Arga. Puente de la Trinidad de Villava y el salto del Batán.

Un selfie con Alejo, Oscar se acaba de pirar. Estamos más mojados que un salmón del Bidasoa y solo pensamos en secarnos, cambiarnos de ropa y almorzar algo decente...
La ruta en mi Garmin
Lo mejor de la excursión. Mi azúcar antes de almorzar: 104. No he tomado nada durante la excursión.


Nuestro compañero Alberto Ederra ha conseguido un magnífico Quinto Puesto en la General del Trail Mayos de Riglos: 30 kilómetros que también han estado pasados por agua. ¡¡Bravo!!