Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

lunes, 24 de octubre de 2011

UN PASEO POR LA SELVA DE IRATI


Un paseo que en mitad del otoño te lleva por el hayedo más extenso de la vieja Europa es una maravilla, si además te reencuentras con un amigo a quien hace demasiado tiempo que no das un abrazo... es otra maravilla.  Y si además conoces a otros dos excelentes señores como son Antonio y Pablo ¡ya son tres maravillas!

Hace ya mucho que Alberto dejó Pamplona para irse a currar a Valencia, después pasó a Teruel y ahí sigue tan contento, pues es más amigo de las ciudades pequeñas y del campo que de las grandes capitales.  Desde esa pequeña ciudad que también existe se han venido los tres en un viaje organizado para recorrer a patita la zona de Quinto Real en Navarra.  El jueves salieron de Pamplona hacia Alzuza para llegar hasta el Puerto de Erro caminando por el monte y desde allí en taxi fueron a Eugui donde pasaron la primera noche.  Al día siguiente otro taxi les subió al puerto de Artesiaga, punto de partida de su segunda jornada rodeando el Adi por su ladera norte, para bajar después por el Hayedo de Odia al Valle de Sorogáin y seguir luego hasta Roncesvalles. 

Menuda suerte han tenido con el tiempo, pues en octubre no sería raro que les hubiera pillado una semana seguida lloviendo, pienso mientras conduzco el coche en dirección a Roncesvalles el sábado por la mañana.  He quedado en pasar a buscarles para acercanos a Orbaizeta, en el vecino Valle de Aezcoa que es una de las puertas a la Selva de Irati, a donde les he propuesto hacer un buen paseo.  Hoy también ha salido un buen día pero hace frío: Cero grados marca el coche y no hay más que ver los prados de Burguete blancos de escarcha.  Pero a las 9:30 el sol ya está muy alto y la temperatura sube por momentos. 

Saludos y abrazos, presentaciones, chistes y risas... - ¡No has cambiado nada!  -  ¡Pues tú estás igual de feo que siempre! -.  Los cuatro subimos al coche con los bártulos y rumbo a Orbaizeta desde donde cogeremos la pista asfaltada que lleva al embalde de Irabia, en el corazón de Irati. 

Diez y media de la mañana en el Collado de Orión, también llamado de Ibiaga.
Alberto, Antonio, Pablo y Carlos -servidor de udes-

Paramos en el punto de Información, hay que pagar 3 euros por el coche y tras comentar nuestros planes con unos de los guardas continuamos.  Sólo unos pocos kilómetros más, hasta el collado de Ibiaga, donde se levantan las chabolas de pastores de Orion, en las faldas del Mendizar, que con sus 1323 mts es uno de los mejores miradores de Irati:  Debajo de nosotros el  mar de hayas se extiende hacia el Sur, sus aguas en olas verdes y amarillas rompen contra las Sierras de Abodi y Berrendi mientras que hacia el Este lo hacen contra las laderas del Ori, el primer dosmil viniendo desde el Cantábrico. 


Un momento mágico: Primero las escuchamos "gruir" y después las vimos volando en formación.  Las grullas venían del Norte y en la vertical de Irati dieron algunos rodeos tras de lo cual volvieron al lado francés.

Sopla un fresco aire Sur que nos obliga a ponernos algo más de ropa mientras iniciamos el descenso en busca del GR11, sendero que cruza por las faldas del Mendizar justo por encima del bosque.  En poco rato llegaremos al Puente de La Cuestión, en la muga 225, donde confluyen las regatas de Kontrasario y Eguergio.  Almorzaremos aquí, sentados al sol y a orillas del pequeño río que enseguida va a dar al embalse de Irabia.

Ahí abajo, al pie del carretil que trepa la ladera está el Puente de la Cuestión.
Muga con Francia.

Un buen sitio para almorzar
Estaríamos horas tumbados en la hierba, pero nuestro objetivo es llegar hasta el Okabe, así que recogiendo todo nos volvemos a poner en marcha para subir por un estrecho carretil a la cabaña o txabola de Kontrasario, una pequeña granja de ovejas con vivienda anexa cuya humeante chimenea señala estar ocupada.  También hay ropa tendida y niños jugando a la entrada  ¡qué magnífica casita de vacaciones en este paisaje de cuento infantil!

Txabola de Kontrasario

Continuamos el sendero pero más adelante nos despistamos y lo perdemos de vista.  No pasa nada puesto que la ruta es evidente y ponemos dirección a un collado tras el cual asoma la cima de Okabe.  El problema es que debemos hacer un largo flanqueo por una empinada ladera cubierta de helechos.  Nos damos cuenta de que hubieramos avanzado mejor por el GR, pero ya estamos a la mitad, así que no volvemos atrás.  Un último esfuerzo y llegamos al collado de Kurutzeko (Kurutzeko Lepoa).

Tres Albertos buscando camino hacia el collado


Son  casi las tres de la tarde y a pesar de que el Okabe está a tiro de piedra desechamos alcanzar su cima y a cambio subimos la montaña vecina, Auntzbide, desde la cual también podemos disfrutar de una buena panorámica.  Es una pena porque el objetivo era visitar los numerosos cromlechs que se consevan al otro lado del Okabe, pero será para otra ocasión.


Visible desde todas partes: El Ori domina la región.
Emprenderemos el regreso en esta ocasión por el GR11 que nos lleva por los altos de la Sierra de Urkulu -no confundir con el otro Urkulu en cuya cima se levantan restos de una torre de homenaje atribuída a los romanos-.  Caminaremos por la vertiente Norte de la montaña y disfrutaremos también de la inmensa extensión de pastizales, sin un sólo árbol que contrasta radicalmente con la vertiente Sur de la vieja Navarra.  El bosque de Irati también se extiende por el lado francés pero en esta parte no hay el menos vestigio:  Todo es hierba para el ganado.

Volvemos por arriba de la Sierra de Urkulu


Volveremos a pasar por la txabola de Kontrasario y otra vez espantaremos a las ovejas ¡beeeeeee...!  Al llegar a La Cuestión, dudamos entre continuar el GR11 subiendo las laderas de Mendizar o rodear por Irabia, la segunda opción son más kmts pero no tiene cuestas y además nos descubrirá rincones nuevos de modo que nos decidimos por el rodeo.




Por la pista, cerrada a los vehículos con una barrera, nos encontraremos con bastantes excursionistas que al igual que nosotros aprovechan el buen tiempo para recorrer y fotografiar un paisaje de otoño que a estas horas de la tarde tiene un punto de melancolía.  Los 10 kmts hasta el coche no se nos hacen largos pues vamos hablando y parando a menudo a observarlo todo.  ¡Pablo! Las setas que vimos puede que fueran Ilarrakas, excelentes para comer pero también es muy posible que fueran otras parecidas y muy tóxicas, hicimos bien en dejarlas.  Además de setas y moras, también vimos avellanos creciendo apretados junto a las regatas, algún acebo y por supuesto hayas, miles de ellas, así como algunas plantaciones de alerces que todavía se veían verdes, en un mes se verán amarillos.

Al bueno de  Alberto le pedimos que nos deleitara con alguna cancioncilla, más que nada para ver algo de lluvia, pero nuestro amigo se hizo mucho de rogar y sólo se arrancó con estrofas de canciones de misa.  ¡¡Esperamos un Cédé para poder apreciar el Bajo más grave de Teruel!!

Todas las fotos aquí.

Glucemias:

La noche anterior a eso de las 11 me pongo las 8 uds de lantus (+- 24 de horas de efecto).  Como siempre.
7:31 antes de desayunar: 124, me pondré 3 uds de novorapid y tomaré un café con leche con dos tostadas hermosas de queso y mermelada.
12:35 antes de almorzar en La Cuestión: 164, me pondré 2 uds de novorapid y comeré un bocata de jamón y otro de queso (medianos los bocatas), también echaré cuatro tragos a la bota de vino.
16:12  hemos vuelto de nuestro intento al Okabe y otra vez estamos cerca de La Cuestión, un poco más abajo de Kontrasario:  51, me tomaré un kit-kat que me da Pablo, una barrita de frutas aptonia-decathlon, una manzana y 2 pastillas de isostar.  No noto ningún problema.

4 comentarios:

  1. Jope nos dejas con la miel en la boca, y las fotos?? Corre, corre, que estamos impacientes de ver esas pedazo de fotos, de como estará ahora con esos colores otoñales. Que bonito reencuentro también.
    Hoy te pusimos falta eh?
    Txema (amigos V.C.)

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  2. ¡Cómo os echo de menos Txema! Llevo más de una semana quieto parado por problemas con el gemelo de la pierna derecha -sóleo-. Casi estoy bien pero mañana jueves todavía no me atrevo a acompañaros. Y lo mejor es que el día 6 de noviembre tengo la maratón of Zaragoza!!! Me la tomaré como si fuera una ultra y saldré andando, je, je...

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  3. Qué paisajes taaan bonitosss!!y que placer poder parar a observarlos!! No como en las carreras! ;-)

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  4. Impresionante, lo que me esperaba la verdad, como todos tus relatos y fotografías. Ahora comprendo tu ausencia pillinn, tranquilo, tu recupérate despacio, y así también el resto podemos descansar un poco del ritmo que nos pones.

    A ver si me enseñas a andar y dejamos de correr tanto, que parece que nos siguen, jijiji

    Txema (amigos V.C)

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