Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

martes, 2 de mayo de 2023

Nafarroa Xtrem 2023


Los dos geles que vienen en la bolsa del corredor van sin dudarlo a mi mochila de carrera: Guaraná, Taurina, Cafeína, Aminoácidos Ramificados (qué hostias es eso...) y Vitaminas... Todo será poco para la excursión. Además llevaré una bolsa con dátiles, otra con avellanas y tres o cuatro tabletas energéticas.  Y sales por supuesto...  Los dos flashes de agua irán con un poquito de isotónico muy diluido.  De todo esto únicamente tomé un gel cuyos aminoácidos ramificados me ayudaron sicológicamente en la subida al Saioa.  También tragué 5 o 6 cápsulas de sales y por supuesto bebí unos dos o tres litros de líquido: Los flashes que rellené un par de veces, y no sé cuántos vasos de coca-cola, agua y caldo que cayeron en los avituallamientos, donde comí cachos de plátano, sandwichs de jamón york y chorizo, chuches y frutos secos a discreción.  Ya en Aritzu devoré un tupper de macarrones que aconsejo a todo el mundo para enfrentar los últimos 22 kmts de carrera hasta Zubiri.  A donde llegué casi con el mismo peso que cargaba en la salida. ¡¡Madremíadelamorhermoso!!  ¡¡Qué paliza!!

Porque sabía que sería una paliza:  A finales de enero sufrí unas molestias en el gemelo o sóleo de la pierna izquierda y no he podido meter el trabajo específico para una ultra como esta. Sí que hice algo de volumen con la  bici de monte y caminando, pero correr lo que se dice correr haciendo desnivel, solo he podido hacerlo en las últimas cuatro semanas.

Sexta Edición de la carrera en la que los organizadores proponen dos distancias: La clásica de 68 kmts y la "Media" de 22 kmts con salida en Aritzu para seguir el mismo itinerario de la larga por el GR322.  

Vaya careto que me has sacado Alejo, campeón!!

Del Trizurko estamos tres mosqueteros para los 68: Alberto, Javi y servidor de ustedes.  En los 22 kmts estará mi tocayo Carlos estrenando camiseta de Trizurko ¡¡Bravo!!  Menudos pájaros, qué envidia me dan:  La mitad de mis años y el doble de fuertes, literal.  Alberto está nervioso como un caballo de carreras cuando van a dar a la salida, un caballo de pura sangre al que apostar sí o sí.   Javi más que nervioso tiene miedo por debutar en esta distancia pero lo que le digo: Si en los 42 kmts de la Basajaun fuiste como un tiro, hoy en Zubiri no tendrás ningún problema.  Saludamos también a nuestra amiga Amaia que está un poco como Javier: Con el miedo de enfrentarse a su primera ultra... Y es por eso que la hará de cine, porque ha entrenado muy bien haciendo tiradas largas en la muy mala (o muy buena compañía)  de súper Irene y sudando como una campeona en la Media de Bera hace dos semanas.  Si hay unas piernas preparadas para la Nafarroa son las suyas.  Como las de Irene a quien felicitamos por haber conseguido dorsal para Zegama, donde seguro que hará un carrerón.  Hoy en Zubiri será tercera en la general y primera navarra, consiguiendo completar otra edición ¡¡Y van seis!! 

Por supuesto hay Txurregis, Adi-Ikes y toda clase de locos vestidos de colores en pantalón corto o mallas fosforito según gustos y manías.  En una cosa nos parecemos todos:  Nos brillan los ojillos como a los niños en la noche de reyes. ¡¡Vamoooooooooooossssssss!!

Los casi dos kilómetros de carretera hasta Saigots por la carretera eran casi lo que más miedo me daban... ¡¡No quería llegar el último!!  Menos mal que estos últimos días he sudado un poquillo corriendo series a todo lo que puedo y así consigo completar el primer km en 5 minutillos ¡¡Soy un campeón!!  Eso sí, en cuanto que dejamos la carretera y pillamos el camino montaña arriba me alegro de pasar al modo "andar" en las primeras cuestas.  Después incluso viene alguna bajada seguida de falsos llanos donde consigo todavía mejor ritmo. Hasta que empezamos a subir de verdad, claro.

Primeros kilómetros por entre los bojes que ya se están recuperando de la plaga de hace tres años...

Agur Amaia!! Nos vemos en Zubiri!!  Nuestra joven amiga fue muy prudente en los primeros kilómetros.  Si no, de qué la voy a pillar en una foto, jajaja!!!


Entramos en la niebla que no dejaremos hasta el km 35,  tras bajar Saioa y Zuriain


Correr por estos hayedos es un regalo 


Primer avituallamiento en Leñadi, miro mi glucosa y tengo 108 así que bebo un vaso de coca-cola, como dos trozos de plátano y agarrando un puñado de chuches tiro para arriba.  En la cima del Adi estamos a 1457 mts de altitud y no vemos nada con la niebla así que para abajo.  Con cuidadín al principio porque las piedras resbalan y la pendiente es muy empinada.  Luego sabré que Alberto resbaló aquí y con las molestias del tortazo decidió abandonar en Artesiaga ¡mecachis la mar!  Yo no me juego nada así que bajo despacito despacito hasta que más abajo ya podemos pillar velocidad pensando en el avituallamiento de Urkiaga.  Mis 122 mg/dL de glucosa en sangre me permiten echar dos vasos de cocacola y comer más plátano y chucherías ¡¡Viva el asúcaaaaaaarrrrr!!  Por aquí anda Ramón Malcorra como juez de la federación y le pregunto si voy bien para Zegama, me dice que no, que por aquí voy directo a Benalmádena, así que prosigo mi carrera junto con un chaval de Villabona que se estrena en estos montes y está encantado de la vida con el recorrido.  Me invita a la carrera que organizan allí en mayo, la Triku Harri Mendi Lasterketa, donde me asegura que tratan de cine al personal.  Así que ya sabéis...  Le pierdo de vista y me uno a un trío de maños: Dos chicos y una chica que van a buen ritmo sin dejar de hablar, total que nos despistamos y en medio de la niebla tenemos que retroceder 50 metros hasta volver al recorrido.  

Alberto Ederra, nuestro amigo aquí ya está tocado por la caída...


Javi hará un carrerón. Aquí le han pillado detrás de Aitor, un Adi-Ike peligroso...

Me han pillado corriendo!!! Soy un campeón...  Gracias por las fotos, Jesús Uriz


Y corriendo, andando y volviendo a correr llegaremos a Artesiaga, donde nos espera el Saioa.  A las 11:41 tengo 107 de azúcar.  Coca-cola y agua a partes iguales, jamón york sin pan y frutos secos.  Dos trozos de plátano y tiro para arriba.  Primero por pista y después por mitad de ladera montaña arriba.  Arriba, arriba, arriba, arriba...  Ufffff    Me mina la moral escuchar una chica que no para de hablar con su pareja en toda la subida, pero todavía es peor cuando nos adelanta María Iraizoz del Run 19, a un ritmo endiablado montaña arriba hasta que la perdemos de vista... Madremíadelamorhermoso!!!!!  Cómo sube esta chavala...

Y por fin subimos a los 1418 mts del Saioa y tiramos para abajo... ¡¡Para coger otra subidica!! Por suerte más corta, que nos lleva al Zuriain.  Y desde los 1410 mts de esta segunda cima nos tiramos para abajo, para abajo hasta el avituallamiento de Iturrondo  ¡¡Ya llevamos media carrera!!  ¿Solo?  Madremíadelamorhermoso...  Mi glucosa sigue súper bien: 101 me permiten seguir bebiendo coca-cola y comiendo chucherías. Y un sandwich.  Y frutos secos.  Y plátano.  ¡¡Y me voy que llego tarde...!!

En Iturrondo me ha alcanzado Francisco, Frisco para los amigos, a quien le cuento mis penas y miserias: Que si he entrenado poco, que si me hago mayor... Y jiji-jaja nos tiramos para abajo empezando el descenso más largo y más bonito del mundo por un bosque de cuento.  Un bosque donde primero nos podría salir el lobo, después caperucita y finalmente su abuela para darnos de escobazos porque ya no podemos ni con las tabas.  Y llegamos cerquita de Lantz para acometer una etapa rompe-piernas (si es que todavía alguien tiene piernas) que nos llevará hasta Aritzu.  En esta parte fui un buen rato con Anabel, una cántabra dura de pelar que tampoco ha llegado en la mejor forma a esta excursión pero tiene claro que va a llegar a Zubiri, porque se la quiere dedicar a su padre.  Y lo conseguirá sí señora. ¡¡Bravo campeona!!

Proximidades de Lantz, después de una larga bajada 


Rincones escondidos

Ya vemos Aritzu!!  Y los macarrones!!

Anabel corría con el corazón...

Y llegamos a Aritzu, km 45 de carrera.  Saludo a Aitor, uno de los organizadores ¡Mila Esker Aitor!  Y me siento a tomar dos vasos de caldo con un tupper de macarrones ¡con carne y tomate!  De reojo veo que Anabel y Frisco salen pitando... Termino los macarrones, bebo una cocacola y compruebo que sigo con el azúcar fetén: 104, no me lo creo ni yo...  Con los nervios se me olvida el postre: El arroz con leche será para otra ocasión ¡Mecachis la mar!  Me pondré 2 uds de insulina novorapid y saldré pitando.

Saliendo de Aritzu uno mis pasos con Diego, un chaval de Cizur Menor, el pueblo vecino a Zizur Mayor ¡el mío!  Hablando un poco resulta que tenemos un amigo común: Egoitz Zozaya, uno de nuestros mejores Trizurkos y además el fisio que ha obrado el milagro de que yo esté aquí con las patas al 100%  (Es una forma de decir que me ha resuelto las molestias en el gemelo y sóleo porque las patas las llevo echas polvo desde el km 1).  Tipi-tapa nos comemos 400 mts de desnivel hasta el Artzeki y después llegamos al 6º avituallamiento en Urdanaz donde bebo Coca-cola, agua y como algunos frutos secos.  Bromeo con los voluntarios acerca de las botellas de vino que tienen en la mesa e incluso aventuro la posibilidad de un calimocho pero lo dejaremos para otro día porque todavía me queda tarea.  Agur, agur!!!

Todavía tengo casi 200 mts de desnivel hasta la cima de Goitean -1235 m- a donde llegaré siguiendo los pasos de Diego.  No consigo alcanzarlo y le pierdo de vista en la bajada a Iragui.  En Zubiri me sacará dos minuticos y allí nos podremos saludar en condiciones. ¡¡Encantado campeón!!



Diego subiendo a Goitean.

En Iragui tenemos el último avituallamiento sólido. El sensor no me funciona y no puedo mirar la glucosa pero me encuentro bien. Cansado como un perro pero bien.  Así que me pillo dos trozos de plátano, bebo un vaso de coca-cola y tiro a subir el Baratxueta pensando que son menos de 400 mts de desnivel lo que hay hasta allí arriba, la última cima de nuestra excursión.  ¡¡Vamos!!

Y a mitad de subida me encuentro con Borja, mi espiker favorito y amigo de muchas excursiones, que ha venido para sacar vídeos y foticos ¡¡El muy jodío me grabará un vídeo de cachondeo mientras subimos!! Borja jaja-jojo y yo asfisiao perdío venga a resoplar  ¡¡Que me maten!!  No os perdáis la entrevista aquí...

Y conseguimos llegar a la cima de Baratxueta -1148 mts- para bajar todo lo rápido que podíamos a Usetxi.  Todo lo rápido quiere decir a unos 7 min el kilómetro por lo que no veáis cómo nos pasaron los primeros seis corredores de la media maratón que habían salido de Aritzu a las 16:30 de la tarde...

De Usetxi a Zubiri conseguí alcanzar a 5 o 6 corredores de mi ultra excursión y así por fin conseguí llegar a Zubiri tras 11 horas y 13 minutos de resoplar por estos montes guapísimos de Quinto-Real.

Olé olé y olé!!!

Y carambolas del deporte que después de darle un abrazo a Zuri, la espiker más guapa y simpática del mundo me dicen que he conseguido el tercer puesto como veterano B de la federación navarra. Olé, olé y olé!!!

Arriba con Carlos Donamaría. Y abajo el alma mater de Trizurko: Súper-Alejo, el puto amo...


Veteranos A de Navarra

Las tres craks navarricas

Con Frisco -2º veterano B- y Patxi Quintana -el namber uan-.



A 4 x kilómetro, Txurregi y Adi-Ike ¡¡Tres equipazos!!




domingo, 5 de marzo de 2023

Aminadores en la Galar Trail 2023

 Si no me equivoco es la octava edición de la carrera que este año ha salido de Galar.  Me hubiera gustado participar pero como ando a vueltas con el gemelo de la pata izquierda que lleva un mes sin dejarme correr he quedado con unos amigos para subir arriba del Perdón con dos buenos propósitos:  Almorzar y animar a los participantes.  Total que hemos conseguido más cosas:  Disfrutar del ambientazo, del calorcito del sol de marzo y encontrarnos con un montón de amigos y de buena gente.  ¿Es posible pedir algo más?  Sí:

¡¡¡ Que no jodan la Canal Roya !!!

Aunque hemos amanecido con tres o cuatro grados bajo cero, casi no teníamos aire arriba de la sierra y en cuanto ha subido un poco el sol nos ha sobrado la chaqueta, el gorro y la bufanda.  ¡¡Hemos estado muy agusto!!

Aquí el super vídeo patatero de la jornada, es una chapuza pero qué le vamos a hacer, jajaja!!!



 


lunes, 17 de octubre de 2022

Circular al Taillón

Una fantástica ruta circular desde la Pradera de Ordesa.

Qué más quiere un Cansamontañas que su hijo le pida ir a visitar la famosa Brecha de Roldán, en las cumbres del Parque Nacional de Ordesa...  Y ese fue al principio nuestro objetivo para este fin de semana. 

Como Diego no es un montañero consagrado, más bien ocasional, mi primera idea fue tirar con el coche a Gavarnie y subir al Coll de Tentes, desde donde la excursión es un paseo apto para chicos y mayores, no se puede llevar la silleta con el niño pero sí la nevera con cervezas.  

A la aventura se sumaron Alberto y Mario que este verano han roto las botas en Picos de Europa y Pirineos y querían más tomate.  Así que cambiamos de idea y optamos por salir de San Nicolás de Bujaruelo para subir al Puerto del mismo nombre y llegar a la Brecha pasando por el refugio francés de Serradets.  

Finalmente también se apuntó Jorge y como le tengo una poca de manía pensé en apretarle las tuercas con un tresmil de regalo: El Taillón con 3144 mts está a menos de una hora de la dichosa Brecha.  

Foto Alberto Aretxalde

Manía les tengo a todos porque tienen 30 años menos que yo, pero como les quiero mucho pensé que bien podíamos añadir a la excursión un paseo por la Faja de las Flores.  Desde la Pradera de Ordesa hay rutas que subiendo por Carriata te plantan allí arriba: En un paisaje de cuento que podría servir de escenario lo mismo para una película del Oeste como del Señor de los Anillos.  Y si es de la segunda yo sería Gandalf, mis cuatro compañeros unos sufridos Hobbits y los Orcos...  Los Orcos serían las piedras que en su caída amenazaron nuestra cocorota, las que por descuido movimos encima de un compañero y las que a idea nos arrojaron las chovas desde arriba de la Brecha, para comerse nuestros bocatas.  En esta excursión no es una tontería llevar casco. 

En wikiloc pillé esta ruta de unos 22 kmts con 2500 mts de desnivel positivo que justamente nos habría de llevar a nuestros tres objetivos: Faja de las Flores, Brecha y Taillón.   Lo único que nosotros decidimos cambiar el sentido y dirigirnos primero al Taillón.  Sería un bautizo tresmilero para Diego, Mario y Jorge. ¡¡Vamos allá!!

La noche del Viernes dormimos en Fragén, muy cerquita de Torla, en un bonito apartamento rural donde Mari Carmen de Casa López Ordesa, nos recibió con toda la simpatía del mundo.  Tras una rica ensalada y aún más ricos cachopos de ternera acompañados de vino y cerveza nos fuimos a la cama, todos cansados después de la semana laboral (Y eso que el miércoles, día del Pilar, tuvimos fiesta).  Nadie roncó o al menos no nos escuchamos...

El reloj nos despertó a las 5:45 ¡Qué pronto! Pero no quedaba otra si queríamos pillar el primer bus de Torla a la Pradera que salía a las 7:00.  5€ ida y vuelta y mascarilla obligatoria ¡Menos mal que Diego tenía unas cuantas en el coche!  

En Ordesa está oscuro todavía cuando echamos a caminar. Un cotilleo: Cansamontañas que estaba despistado, al bajar del bus salió en dirección contraria, valle arriba hacia la Cola de Caballo.  Pero es un tío listo porque a los 50 metros y tras consultar la ruta en su reloj Fenix de la muerte, confirmó su error y ordenó dar media vuelta al grupo expedicionario.  Y es que la subida a Carriata arranca medio kilómetro antes de llegar a la Pradera, jeje.

En el bosque coincidimos con más grupos, seguramente todos fueron hacia la Faja de las Flores porque más arriba de Carriata no vimos a nadie.  Ritmo rapidillo en la subida pero a los 20 minutos nos detuvimos porque Diego no se encontraba bien: Los nervios de caminar con las luces de un frontal o qué sé yo, pero el caso es que enseguida estuvo ok y tras una parada de cinco minutos reanudamos la marcha.  Con las luces del nuevo día todos nos fuimos animando, sobre todo Mario que no había estado aquí todavía y miraba maravillado en todas las direcciones.  Las paredes del Circo las superamos por las Clavijas, yo propuse mejor por la Fajeta pues me parecía menos acrobática, pero a los chavales les hacía ilusión enredar en las clavijas. Pues nada, vamos a hacer gimnasia.  



Cuando asomamos arriba a la llanura de Aguas Tuertas y nos calentaron los primeros rayos de sol solo nos faltó cantar el aleluya...  La temperatura no era muy baja, unos 8 grados que son ideales para enfrentar la primera subida pero lo dicho: ¡Viva el sooool!




Llaneo por un valle de cuento donde el agua se deja ver aquí y allá discurriendo sinuosa entre la hierba para desaparecer en los sumideros de la caliza.  Y menos mal que vimos agua aquí porque Jorge consume unos dos litros cada 5 kilómetros ¡Qué campeón!  Ningún problema porque también veremos agua cuando bajemos de la Brecha así que reponemos depósitos y proseguimos.  Seguimos ganando altura hasta la siguiente terraza que son los llanos de Salarons o de Catuarta a 2438 mts.  El camino pasa junto a una torre de piedras de tres metros de alto que se puede ver desde lejos, una buena referencia.  

Dejando la llanura atrás acometemos la parte más durilla por una pedrera que nos lleva al Collado Blanco.  Alberto y yo vamos consultando la ruta en nuestros dispositivos, no vamos exactamente por el itinerario porque estamos siguiendo hitos que también conducen al collado.  Total que lo alcanzaremos un poco más arriba y justo acabamos montados en la ladera sur que conduce directa al Pico Royo y detrás al Taillón.  Observamos una sucesión de terrazas bastante descompuestas pero accesibles y tras unos minutos tiraremos para arriba todo tieso buscando los mejores pasos en una escalera de gigantes. Ningún hito a la vista.  Mucho cuidado y atención para no echar piedras a los compañeros de debajo y despacito pero seguros conseguimos llegar a terreno menos expuesto.  La mayoría de rutas no suben directas sino que se desvían a la derecha nuestra para regresar a la cresta después. En cualquier caso ya estamos en terreno más fácil cerca del Pico Royo y podemos ver la cima del Taillón con gente arriba.  ¡¡Vamos!!

Venga chavales!!!



Pico Royo y detrás el Taillón

 




Se distinguen los restos del glaciar de los Gabietos y en la lejanía el Vignemale con su glaciar también.

Diego, Alberto, Jorge y Mario a mi izquierda.

Desde más arriba pudimos distinguir la parte superior de la Cascada de Gavarnie.



Ese lago enmarcado por la sombra de la Brecha rara vez se ve sin nieve.

Espectacular el paisaje que se ve desde arriba.  Sopla un frío aire Sur y yo solo pararía para hacer la foto de grupo pero el personal se tira al abrigo de un vivac.  Nos hemos portado como unos campeones y cuando bajemos por la ruta normal hacia el Dedo y la Brecha habremos completado una ascensión que muy pocos tienen en sus botas (perdón, zapatillas).  En la bajada pasamos un poco de miedo en la travesía del Dedo pues discurre por el lado Norte y tiene algo de nieve helada pero sabremos escaquear el peligro por unas piedras adelantando a excursionistas menos lanzados.  Por fin en la Brecha encontramos un abrigo al solete. Son las dos y media de la tarde.

Me preocupa la hora porque el último bus sale a las 8:00 de la tarde y aunque ahora solo nos queda bajar, estamos muy lejos de la Pradera de Ordesa.  Por eso me pongo cardíaco cuando Jorge y Alberto sacan unos bocadillos de metro y medio y los comen despacio, saboreando cada bocado.  En fin, qué puedo decirles, después de la paliza se lo merecen, pero cuando Jorge se tira largo a dormir una siesta, aunque solo son 10 minutos casi me da un infarto. Echamos unas almendras a las chovas que cada vez más confiadas merodean alrededor saltando de piedra en piedra, terminaremos por espantarlas porque sino se nos suben a la chepa.  Yo creo que se enfadaron porque desde arriba de la montaña escuchamos caer algunas piedrecillas, ¡Su puta madre!  Desde 30 metros aunque la piedra sea pequeña te puede hacer una avería...  Aviso a navegantes: Si paráis aquí a almorzar hacerlo arrimados a la pared.

De la Brecha bajaremos directos al Sur por una escombrera de bloques gigantes hasta llegar a lo que casi es un río, digo casi porque más adelante desaparece. Pero aquí podemos coger agua.  Comentar que yo apenas bebí un litro en toda la excursión no como Jorge que lo menos se bebió tres litros. ¡¡Cuánto bebe la juventud!!  

Fotos de Alberto Aretxalde

Piedras como camiones

El Casco y la Gruta de Casteret se quedan detrás nuestra.

Siempre se hace penoso atravesar este zona de karst y más con todo lo que llevamos.

Ahora voy por camino conocido pues lo he hecho en sentido contrario y quizás por eso me preocupo más con el horario, porque nos queda mucho.  Aunque perdemos altura con facilidad hasta la Plana de Narciso tenemos unos destrepes puñeteros para bajar a la llanura inferior, casi idéntica al valle vecino de Salarons.  Ya estamos cansados y cada obstáculo que encontramos nos fastidia.  Por eso se nos hace largo atravesar el extenso karst que nos separa del comienzo de la Faja, encima de Cotatuero Alto a donde por fin llegamos a eso de las 5 de la tarde.  Aquí me animo un poco, confío en que la Faja nos lleve menos de una hora y en ese caso podremos conseguirlo.  Además el sol que se había escondido tras las nubes vuelve a salir y con más luz las cosas se ven mejor.  También me preocupa llegar a oscuras al paso de la Fajeta, tenemos frontales pero aún así. Menudo sitio para que nos pille la noche...

Y aquí va donde Diego nos dice que tiene vértigo ¡¡Anda ya!!

Más de 1100 mts de elevación sobre el río Arazas en el fondo del Valle


Preciosa la Faja de las Flores

¡¡Ese Diego!!

En la Fajeta dichosa

El paso de la Fajeta no nos lo regalaron.  Hace dos años la hice de subida y me pareció una tontería pero de bajada es otra cosa ¡Madre mía qué patios! ¡Cuidadín! Y menos mal que todavía son las 18:40...

El Tozal de Mayo con las últimas luces del día.

Una vez dejamos atrás todos los pasos delicados nos vemos ya en terreno seguro pero todavía a 2000 mts de altitud.  Tenemos una hora para bajar a los 1100 mts de la Pradera ¡Vamossss!  Alberto y Mario están más fuertes y se adelantan.  Yo me quedaré con Jorge y Diego que van más despacio, sobre todo Diego que es quien peor lo ha pasado con los nervios y la tensión de tanto patio y precipicio.  

Necesitaremos encender los frontales cuando entremos en el bosque y sin parar un segundo iremos bajando por el camino que por suerte, cada vez está mejor y tiene menos pedruscos.  Jorge no tiene frontal y le dejaré mi móvil que está a tope de batería para que enchufe su linterna.  Nos vamos preguntando la hora cada cinco minutos y a eso de las 7:50 cuando ya nos vemos muy cerca, me tiraré a la carrera para adelantarme y avisar que llegamos.

Llegaré a las 7:55 a la Pradera, sale un bus en ese momento pero todavía hay otro que saldrá enseguida.  Alberto y Mario han llegado 10 minutos antes y ya me dicen que tranqui, que nos esperan, pero que además si hubiéramos llegado más tarde existe la posibilidad de llamar un taxi desde la casa del parque.  Bueno, pues para otra vez ya lo sabemos. ¡Madre mía qué estrés y qué escuatro...!  Y es que nuestro miedo era comernos andando los 8 kilómetros del Camino de Turieto hasta Torla, que con la paliza de la excursión habrían sido muy duros.

Los datos de la ruta no están bien: Calculo unos 26 kilómetros máximo y 2500 mts de desnivel positivo.

Somos los mejores!!!!

Ha sido una verdadera gozada haber podido compartir dos días de risas (y algunos nervios jeje) con estos cuatro señores.  Un placer Mario, Jorge, Diego y Alberto. ¿Cuándo lo repetimos?  ¡¡Pero esta vez donde no haya que pillar autobuses hostia!!