Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Volando... Por el Moncayo.

 Domingo 6 de diciembre, enésimo día de anticiclón que da lugar a nieblas en el Valle del Ebro y buena parte de Navarra.  Algo de fresco, unos 3 grados en Agramonte, a 1110 mts altitud cuando bajo del coche a las 7:15 de la mañana. No hay nadie más en el aparcamiento próximo a este antiguo sanatorio de tuberculosos cerrado hace muchos años y donde hoy se sitúa el Centro de Interpretación del Parque Natural junto a un acogedor bar restaurante. Quince minutos más tarde llegan dos furgonetas de las que bajan Antonio Soria, Carlos Nuin, Santi, Iñigo, Jorge, Alejo, Txitxo y Joseba.  Ellos vienen desde Pamplona y yo desde Zaragoza, donde estoy pasando estos días de puente con la family.



Jorge y Carlos Nuin del Deportivo Navarra, Antonio del Txurregi y el resto de Trizurko, somos nueve campeones los que emprendemos el camino hacia la Fuente de los Frailes por el sendero próximo a la carretera.  Pino silvestre, acebo, robles y hayas forman un denso bosque que no dejamos hasta llegar al Santuario, a más de 1600 mts, un pintoresco albergue donde también se puede comer y disfrutar de unas vistas alucinantes: todo el Valle del Ebro a nuestros pies y los Pirineos cerrando el horizonte si el día es limpio, pues los tenemos a más de 150 kmts hacia el nordeste.

Jorge y Antonio abren la marcha, con ellos van Txitxo y Alejo, éste último un poco más callado de lo normal: teme que su gemelo izquierdo, que le viene molestando hace días, le de problemas durante la excursión, pero enseguida se irá animando viendo que le funciona bien.  Un poco más atrás andamos los demás: Iñigo y Santi sin dejar de hablar, Carlos Nuin y Joseba casi lo mismo y yo cerrando la marcha y sin aliento para otra cosa que no sea jadear... Uffff. Tanto hoy como la semana pasada que estuvimos por el Perdón me noto una flojera que algo tendrá que ver con unos episodios de fiebre que sufrí hace dos semanas.  Eso será o que últimamente solo me junto con campeones.






Muchos del grupo no han estado nunca en el Moncayo, Joseba por ejemplo se sorprende cuando cerca de la cumbre avanzamos entre nieve y hielo.  La sensación de alta montaña se ve acentuada por el mar de niebla que contemplamos debajo nuestra, un mar blanco interminable. ¿Y los Pirineos? Iñigo asegura que se pueden ver y nos señala un punto del horizonte donde apenas se aprecia una línea de cumbres.  Afirma distinguir Bisaurín y Collarada...

Santi seguido de Antonio asoman al Circo del Cucharón
detrás dejan el mar de niebla infinito.

Circo de San Miguel o Cucharón
Subiendo por la ladera izquierda del Circo de San Miguel encontramos bastante hielo, sobre todo al principio, donde algunos se ponen los pinchos pero más arriba, la nieve que ya recibía los primeros rayos del sol se dejó hacer y apenas tuvimos dificultad.  Adelantamos a tres chicos que están parados y hablan de darse media vuelta.

Jorge, nuestro campeón de orientación, se ha perdido de vista ladera arriba acompañado de Alejo y Txitxo, los tres nos esperarán en la cumbre durante más de 15 minutos.  No se pelan de frío porque casi no sopla viento ¡¡increíble!!  y encuentran resguardo en un vivac próximo.

Joseba a tope, dos carreras de cross en las últimas semanas
te dan muchísima fuerza ¿eh campeón?

Iñigo y Santi, corriendo y hablando toooodo el rato.
Dale kaña Antoniooooooo!!!
¿Y este qué hace?
Un trago de agua, una foto de grupo y nos vamos de la cumbre para volver a la antecima y dirigirnos ahora por la línea de cumbres hacia el Pico Lobera. Caminamos y corremos sobre los Circos Glaciares de San Miguel, San Gaudioso y de Morca. Desde Lobera bajamos al Collado de Bellido y desde ahí al Santuario, correremos por un sendero magnífico, donde hasta yo me la gozo como un jabalí.

Antecima del Moncayo
Hacia Soria casi no había nieblas
Carlos, Joseba, otro Carlos e Iñigo, sentados
Santi, Antonio, Txitxo, Jorge y Alejo.
Dos fuera de serie: Antonio y Jorge

Un hombre feliz: Alejo, entre Iñigo y Jorge.

Carlos Nuin se lo pasó como un enano...
Bajando al Collado de Bellido
Panorama hacia el Este
Una vez en el santuario ya casi nos parece que ha terminado la excursión, pero todavía quedan unos kilómetros de sendero en el bosque donde no podemos bajar la guardia, corremos entre ramas y piedras escondidas bajo la hojarasca ¡¡Cuidadín!!  Alejo sufrirá un esguince doble de tobillo pero afortunadamente no será grave y podrá terminar la excursión a la carrera.

Y es que la excursión había que terminarla: Jorge nos sacó media hora de ventaja y para cuando llegamos todos ya nos tenía preparado el almuerzo: tortillas de patatas, lomo con pimientos, cervezas y refrescos a discreción. ¡¡Muchas gracias campeón!!

Todas las fotos aquí.

22,72 kmts y 1458 mts de positivo acumulado
La ruta en mi Garmin
Mis glucemias regular: Muy alta al levantarme antes de desayunar, con 250 no tomé más que un café con leche y unas galletas. Me puse 5 uds de novorapid y una hora más tarde en Agramonte tenía 300 ¡¡olé toreroooo!! Antes de echar a correr bebí medio litro de agua pero no me puse más insulina por temor a una hipo.  No pude hacer controles en la cima porque tenía el cacharro helado, por ese motivo no tomé nada pues a menudo el azúcar no baja por mucho ejercicio que hagas. Al volver al Santuario sí me funcionó el medidor y saqué 63, un valor muy justo que remonté a base del camel con isostar y por supuesto con el super almuerzo de meta. 

El pasado fin de semana fue trágico en el Pirineo Aragonés: el Sábado falleció un montañero navarro de 56 años tras sufrir una caída en el Chinebral de Gamueta. Luis Echegoyen Maeztu iba acompañado de su hijo de 16 años quien dio el aviso. Y el Domingo otro montañero, también navarro, tuvo un grave accidente en el Pico de Bernera siendo trasladado a Zaragoza. Falleció ayer, tenía 36 años y muchos de nosotros habíamos coincidido con él en algunas carreras de montaña. Descansen en paz.

Con el dorsal 206, Juan Miguéliz Andueza. Un campeón!!!









3 comentarios:

  1. Cómo lo pasáis, Carlos!. Qué envidia!. Yo ahora unos días de descanso tras finalizar la temporada....y ya con ganas de empezar!.:-)

    ResponderEliminar
  2. Hola Pablo!!! ¿Unos días de descanso? Cuesta un poco establecer ese paréntesis necesario, sobre todo a mí que tengo poca cabeza. Comento en la entrada que llevaba un par de excursiones con malas sensaciones y seguramente era por eso. Tras unos días de relajo creo que estoy casi recuperado. A ver si coincidimos en muchas carreras el año que viene, un abrazo campeón!!!

    ResponderEliminar
  3. El circuito que habéis realizado, incluyendo el bonito sendero que une el collado Bellido con el Santuario, es uno de los "buenos" de la zona. Ahora que le habéis cogido el tranquillo al lugar tenéis que ir variando un poco, que hay alguno más y bien interesante. El próximo, por el collado de Castilla. Salud y Montaña, Carlos

    ResponderEliminar

¡Haz un comentario!