Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.
Mostrando entradas con la etiqueta Ladrillos. Mostrar todas las entradas
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viernes, 28 de septiembre de 2012

SILENCIO, se sueña...

Magnífico dibujo cortesía de Kukuxumuxu para apoyar
la iniciativa de un grupo de corredores con diabetes tipo I
Todos ellos lo llevarán en las camisetas con las que
correrán la Maratón de Nueva York

Estas últimas semanas me he centrado en preparar la Maratón de Zaragoza y por ello he dejado a un lado las Carreras de Montaña.  Corriendo este domingo en la capital maña estaré apoyando a mis amigos de la Asociación Navarra de Diabetes, locos y soñadores que al igual que yo, tienen muy claro que la diabetes no es un impedimento para llevar una vida activa al 100% .

Por ello se embarcaron en el proyecto de prepararse y correr la Maratón de Nueva York. Algo que empezó siendo un sueño y que muy pronto, el próximo 4 de noviembre podrá ser una realidad.  Para ello han involucrado a médicos y enfermeras del Servicio de Endocrinología del Hospital de Navarra quienes colaboran en el seguimiento de los corredores durante la preparación analizando los datos obtenidos mediante análisis y pruebas físicas.  También cuentan con el apoyo del Centro de Estudios, Investigación y Medicina del Deporte del Gobierno de Navarra, así como de empresas y comerciales.  

No me era posible ir a Nueva York así que desde el principio me planteé correr una maratón aquí mismo, y dónde mejor que en mi ciudad natal, en Zaragoza.  Con ello he querido participar en el proyecto y animarles directamente.   Llevo ya unas cuantas maratones en mis patas, todas ellas en Donosti o en la capital maña    - el año pasado en las dos, ¡¡ay que loco estoy!!  Pero estoy tan ilusionado como cualquiera de estos chicos y chicas de ANADI, quienes sí se van a estrenar en la distancia corriendo la más espectacular de las Maratones del mundo mundial. ¡¡¡Bravo Campeones!!! 



Entrenando con mis amigos de ANADI
todas las fotos aquí.

Ayer Jueves tuve cita a primera hora en el hospital:  Las enfermeras del Servicio de Endocrinología me implantaron un medidor contínuo de glucosa - el mismo que también llevarán mis colegas en Nueva York -. Servirá para analizar la evolución de mi glucemia durante 7 días.  El próximo Miércoles volveré para que me lo retiren y podremos comentar los resultados.  Esto mismo lo hicimos en marzo de este año y yo en particular hace dos años - ver entrada en mi blog -.

Por mi parte ya está hecha toda la tarea: El Domingo pasado cambié el rodaje largo de 2 horas 20 minutos de los últimos tres fines de semana por una hora de carrera a buen ritmo acompañado de Martín, colega de Atletismo Zizur Celigüeta.  Ya me hubiera gustado subir al Perdón con Santi, Alejo, Joaquín y David que preparan la Media Maratón Roncesvalles-Zubiri, pero a una semana de los 42 kmts de Zaragoza tenía que centrar mis piernas en otra cosa, je,je...  Por lo demás el Lunes descansé, el Martes corrí 40 minutos, igual que el Miércoles y ayer Jueves me uní al Grupo de Amigos de la Vuelta del Castillo, esa gran familia de corredores que a las 8 de la tarde de todos los Martes y Jueves del año quedan en Pamplona para correr durante algo más de una hora.  Con ellos ha sido con quienes más he entrenado este Verano, pasando muchísima calor algún día, pero disfrutando siempre del buenísimo ambiente que se respira entre todos.

  Muchos vecinos de Pamplona todavía se sorprenden cuando ven pasar un montón de corredores que van hablando o contando chistes a toda velocidad por las calles y parques de la ciudad y se preguntan si es que se celebra una carrera en su barrio y no se habían enterado.  Saliendo siempre desde la Vuelta del Castillo cada Martes y Jueves la nutrida tropa se dirige hacia el Parque del Arga o hacia la Universidad y tras pasar por Mendillorri, la Chantrea, Rochapea o el Ensanche, recorre los caminos y pueblos vecinos a Pamplona - Barañain, Burlada, Tajonar, Mutilva, Berrioza, Zizur -, regresando al punto de partida en un tiempo total aproximado de una hora.  La fórmula casi siempre es salir juntos y enseguida se forman dos grupos - A y B -, en el segundo se puede hablar y disfrutar más durante todo el recorrido pero en el primero  sólo puedes relajarte durante la primera mitad ya que a los 30 minutos más o menos se acelera la marcha y todo el mundo se vuelve loco como si llevara un dorsal en la camiseta: Se corre entonces a ritmos por debajo de 4 min / kilómetro y el grupo se estira de tal modo que los primeros llegan con 4 minutos de ventaja sobre el resto de la menguada tropa.  Por cierto que cuatro de ellos también estarán en Nueva York este año.
 ¡¡¡ Suerte valientes !!!






Arturo no irá a la Gran Manzana, pero estará conmigo en Zaragoza. Ha entrenado a tope estos meses para enfrentar la que será su segunda Maratón después de Donosti el año pasado y lo ha hecho tan bien, que mal tiene que dársele para no mejorar muuuucho su marca.  Y eso a pesar de las inoportunas molestias que le está dando el pie izquierdo a última hora .  ¡¡¡ Anímo también !!!

¡¡¡ Animo a todos !!!  Y sobre todo mucho ánimo y mucha fuerza a nuestro amigo Fernando, que tiene por delante la prueba más dura y más difícil.  ¡¡ Tú puedes campeón !!

Silencio, estamos soñando...


















jueves, 5 de enero de 2012

2012: El primer año de nuestra vida.

Sí señor, con la que está cayendo y lo que dicen falta por caer, lo mejor es chutarse un poco de optimismo aunque sea echando mano de la filosofía.  Y si no te gusta la filosofía siempre puedes salir a la calle y abrir los ojos:  La vida está ahí, a tu alrededor, y si tú y los tuyos tenéis salud y os queréis, lo demás importa menos.  Un poco menos.
El Lunes y ayer Miércoles salí a correr por el Perdón.  Con el frontal preparado
porque mis carreras empiezan a las 4:45 y para las 6 ya casi no se ve.
¡¡Qué gozada subir hasta arriba para tirarme después a toda velocidad por entre
los bojes y los quejigos!!  Frío y barro.  Invierno.  ¡¡Ya vendrá la Primavera!!

Esta mañana he conocido a un señor curioso:  Se ha jubilado hace poco con bastantes más de 65 años.  Ha vivido en España y en Venezuela,  donde trabajó hasta poco más del 2000 cuando  Chávez puso las cosas muy mal para su empresa y se vino aquí, para seguir trabajando en su oficio del metal que le apasionaba.  Como he dicho se ha jubilado aunque en el taller le pedían que siguiera con ellos un poco más.  Tiene hijos en Venezuela y ahora piensa volver allí.  - ¿Y no te gusta más vivir en España? ¿Es que allí las cosas están mejor ahora? - le he preguntado.  - ¡Qué va! - me ha contestado -, en Venezuela las cosas están igual de mal que cuando me fui, incluso peor, pero allí se vive de otra forma, más despacio, mejor.  Aquí no sabemos vivir, todo el mundo acelerado, todo el mundo quejándose, pidiendo que el estado le solucione o le dé qué sé yo.  ¡Además hace 30 años vivíamos mejor!

¿Tendrá razón?

Para acelerado yo en la San Silvestre Valle de Egüés, al ladico de Pamplona y  que corrí el sábado pasado por la mañana  ¡madre mía!  después de 4 días sin correr NADA, salí a toda pastilla a correr los 4900 mts de distancia que tenía.  Dos vueltas por Olaz para luego bajar hasta Itaroa, al ladico de Huarte y desde donde enfilamos por el Parque del Arga hasta desviarnos a Olaz y enfrentar las durísimas rampas que suben unos 50 metros hasta el pueblo.  Fui asfixiao desde el principio:  Primero porque llegué super justo y casi no puedo aparcar, después no tenía moneda para la taquilla, llegué tarde a la foto de mi clú: Atletismo de Zizur  -¿hubo foto? -, salí muy atrás y...  sobre todo es que fuí a un ritmo de casi 4 min/kmt que hacía tiempo no metía y claro,  asfixiao.  Y suerte que no me dio el infarto subiendo la última cuesta.  ¡¡¡ Uffff !!!  Mi tocayo Carlos Lizoáin me hizo la foto que podéis ver aquí.  ¡¡Madre mía que paliza!!   Mi tiempo: 20:59 .  Necesito mejorar.



Por la tarde me dediqué a "entrenar" en la cocina y ya no pude ir a más San Silvestres.  Me acordé de mis amigos de Lerín, sobre todo de la revancha que tengo pendiente con Félix en su pueblo, por ese circuito tan chulo y tan cañero venga a subir, venga a bajar y venga a dar vueltas al pueblo.  ¡¡El próximo año no me la pierdo!!

La mañana de Año Nuevo nos sorprendió con un tiempo casi primaveral y aproveché para salir a ANDAR y dar una vuelta por los alrededores de Zizur,  durante el paseo pude hacer algunas fotos bien bonitas que os pongo aquí  y de ese modo hice hambre para el cordero asado que teníamos en el horno.  ¡¡Feliz 2012!!

El Camino de Santiago, sale de Zizur y se dirige hacia el Perdón, camino de
Puente la Reina.  Los trigos y las cebadas ya apuntan verdes en los campos.

Zizur Mayor ya casi alcanza los 14000 habitantes.  ¿Es un pueblo? ¿Es una ciudad
dormitorio?  Cada vez es más lo primero porque cada vez nos conocemos todos más.


Esta noche vendrán los Reyes Magos,  ¿nos traerán carbón?  seguro que no, somos buena gente, buenísima. Nos hemos portado muy bien y tenemos derecho a ser felices.  Tenemos derecho a la UTOPÍA.  Un abrazo a todos los que me visitáis, otro a los que no y un beso para todas las chicas guapas, que sois TODAS, je, je...  Bueno no me enrollo más, sólo deciros que yo les he pedido TRES HORAS, y muchas ultras, y muchas carreras y que las piernas no me duelan, ni los pieses...  y que no se me caiga el pelo y ...

domingo, 25 de diciembre de 2011

¡¡Feliz Navidad!!

Imágen de la Sierra del Perdón tomada el pasado domingo 18 de diciembre.
La noche anterior la primera nevada fuerte de la temporada
pintó de blanco los montes de la Cuenca, ha llegado el Invierno
Cómo disfruté el domingo pasado corriendo por los caminos del Perdón, la novedad de pisar la nieve por primera vez y sobre todo las buenas sensaciones en las piernas (las molestias en la rodilla están olvidadas), hicieron que las dos horas y cuarto que pasé respirando el aire frío del invierno a bocanadas, me supieran a gloria.  ¡Qué bien se está cuando se está bien!

Y así con el mejor de los ánimos me reuní ayer a las 8:30 con Martín, Santi, Lau y Joaquín para celebrar la Navidad como más nos gusta:  Desde el poli echamos a correr hacia Pamplona.  Primero tiramos por la Universidad de Navarra hasta cruzar la Avenida de Zaragoza, después pasamos por el Sadar y desde allí subimos hacia el centro de la ciudad.  A las 9:30 llegábamos a la estación de autobuses en la Vuelta del Castillo, donde sabíamos que Ricardo Abad comenzaría su maratón nº 450.  

Allí nos encontramos además con un montón de amigos que también querían acompañar a Riky en su reto.  Txema, Arturo, Carlos Vallejo, Txope, Esteban, Fernando, Javi, Dani ...  un pelotón de amigos y amigas enamorados del deporte más bonito y sencillo del mundo.  Pudimos dar dos vueltas con toda la tropa, dosmil cuatrocientos y pico metros cada una de ellas, según nos dijo un veterano de los Amigos de la Vuelta.  Una manera estupenda de celebrar la Navidad.

Foto Ricardo Abad

Foto Ricardo Abad


martes, 29 de marzo de 2011

Koyaanisqatsi



Vida fuera de equilibrio, es lo que significa Kooyanisqatsi en el idioma de los indios Hopi de norteamérica. Es también el título de una película documental producida en 1982 por Francis Ford Copola. Dirigida por Godfrey Reggio y con la música de Philip Glass. En los 90 minutos que dura la peli, la música sigue de un modo perfecto el ritmo de las imágenes: Lento al principio, rápido después y vertiginoso finalmente, con algunas paradas para que podamos respirar. Agobiante, coñazo, sensacional, imprescidible, genial, bodrio... Todo el mundo tenía una palabra para describirla cuando terminaba la peli - si es que no abandonaba la sala antes, claro-. A mi me gustó, me entusiasmó. Tanto que la vi otra vez en sala de cine y dos más cuando años después la pusieron en la televisión. Sus imágenes nos llevan desde el Gran Cañón de Colorado hasta las atestadas avenidas de las grandes ciudades norteamericanas al tiempo que la banda sonora de Philip Glass nos acaricia despaciosamente primero para después atormentarnos en un frenético y repetitivo ritmo infernal que nos axfisia. Escenas como la de las empleadas trabajando a destajo en una fábrica de salchichas o la mano de un enfermo en la cama de un frío hospital asiendo unos segundos la de la enfermera nos muestran la deshumanización de una sociedad que corre a un ritmo frenético y rutinario hacia... ¿su destrucción?

Una vida fuera de equilibrio, un modo de vida que nos conduce al abismo. Es el pensamiento que me viene estos días cuando los informativos nos acercan más y más desastres. Guerras y revoluciones justo al Sur de la vieja Europa, terremotos, tsunamis y crisis nucleares en Japón. No será tan grave, quiero pensar, cuando el mal estado de un campo de fútbol ocupa más tiempo en los telediarios y sigo afanado en mis rutinas y en mis historias.

Y en esto que un amigo de Zaragoza me da otra noticia: Los empresarios y alcaldes de la Jacetania hacen múltiples alegaciones a un decreto que tramita la Diputación General de Aragón para proteger la Montaña de Anayet como lugar de interés geológico. Temen que las restricciones de uso que recoge el borrador de ese decreto les impidan extender las estaciones de esquí de Candanchú y Astún hasta unirse a Formigal a través del Valle de Canal Roya, en cuya cabecera se levanta el Anayet. Hablan de desarrollo sostenible, del futuro del valle que podría convertirse en el 8º dominio mundial de esquí con más de 250 kmts para ofertar a los esquiadores, convirtiendo Canfranc Estación en un gran "resort".

Quienes no vivimos en el Pirineo ¿podemos moralmente oponernos a ese proyecto? ¿Y porqué no? Si total, somos tan malos malísimos que también nos oponemos a la ampliación de Cerler por el Valle de Castanesa e incluso estamos en contra del proyecto de Gran Escala en los Monegros. Y no se trata de que no esquiemos o no juguemos a la ruleta, se trata de que a este ritmo no vamos a dejar un palmo de tierra libre de cemento y carreteras. Tenemos ejemplos próximos y cercanos del mismo modelo de desarrollo: En la costa mediterránea por ejemplo ¿Acaso Cataluña y Valencia viven ajenas a la crisis ecónomica que azota a otras comunidades después de haber cubierto de hoteles y cemento casi la totalidad de su costa? No ¿Verdad? Ahí también hay desempleo y crisis y cuando los ingleses, los alemanes o los franceses elijan otro destino para sus vacaciones todavía habrá más.

Nos dirán que ponemos trabas al desarrollo y a la prosperidad de los habitantes de la Jacetania. Nada de eso: Nos oponemos a que se forren los de siempre: Los malos empresarios, los malos promotores y sus amigos los especuladores, uséase cuatro o cinco señores.

Nos dirán que porqué no vivimos en una cueva sin luz y porqué no usamos un caballo para desplazarnos si estamos tan en contra del "progreso", pero que no nos líen: Nosotros tampoco estamos libres de pecados ni de contradicciones, pero eso no nos quita el derecho a proteger un poquito de este planeta para que también puedan disfrutarlo nuestros hijos.

Con permiso ahí va una canción de la Ronda de Boltaña:

Siempre que se muere un roble allá en el bosque
pierde un viejo dios mi pequeña nación;
Siempre que nos nace un niño
el futuro se hace bosque
y entre robles corretea un nuevo dios.

Hay un reino entero bajo una carrasca,
aunque algunos no lo sepan encontrar;
tampoco sabrán ver duendes,
ni moras en los ibones
cuando el cielo arda de estrellas por San Juan.

¿Qué verán? , si no te ven cuando te miran,
si al mirarte sólo ven una postal;
no la tierra donde un pueblo y sus fantasmas,
abrazados plantan cara al temporal,

Si te vieran con los ojos que te veo,
te verían sin tenerte que mirar.
Tus paisajes -seda verde y terciopelo-
son el cofre y tú la joya que guardar.

¿Será cierto que en tus noches ya no hay brujas,
ni en tus selvas reina un blanco jabalí;
que en tus torres no hay princesas,
que a Rolando con su espada
ningún monte más le dejarán partir?...

¿O será que el fuego se nos ha apagado,
que no es tiempo ya, ni hay cuentos que contar;
que los viejos van callando
como el libro que se cierra
o la gaita arrinconada en el desván?.

¿Qué verán?, si no nos ven cuando te miran,
si mirarnos es mirar por un cristal:
se les llenan los ojos de Pirineo,
para mi gente y mis dioses no hay lugar.

¡Si supieran ver que hay huellas en la nieve
que ni un sarrio ni un esquí pueden dejar !...
¡Si siguiéndolas llegaran a esta puerta!...
¡Si trucasen... Tal vez pudieran entrar!

Sobrarbe, casa encantada,
geniecillo del hogar;
una ventana en la noche
a lo lejos brillará.
Luciérnaga entre montañas,
¡no te dejes apagar!
Si los hombres permanecen,
los dioses ya volverán.


¡¡Salvemos el Valle de Canal Roya!!

sábado, 27 de noviembre de 2010

Cuarenta y dos kilómetros y ciento noventa y cinco metros


Este domingo tengo cita en San Sebastián con doña Maratón, una vieja amiga a quien conozco desde 1999, cuando debuté en los 42 kmts con un tiempo de 3:41:54. Lo pasé fatal en los últimos kilómetros pero cuando entré en meta todo quedó olvidado, ya podía decir que había terminado la mítica distancia, me veía más alto, más fuerte, más listo... Eso me animó a volver al año siguiente con la idea de entrenar mejor, pero una cosa son los buenos propósitos y otra los hechos, aún así mejoré la marca un poquico: 3:38:05 y no saben ustedes lo contento que me puse ¡¡Casi cuatro minutos menos!! Ni Gebreselasi hubiera estado tan contento bajando de las 2 horas en Berlín... Bueno, ya me aboné a Donosti y en 2001 con 3:32:32 recorté casi otros 6 minutos. ¿Y en 2002? ¡¡3:23:20!! A ese paso estaba seguro de acercarme algún día a los keniatas. Pero no, en 2004 no la preparé nada bien y entré en meta con un tiempo de 3:40:08. No me desanimé y volví en 2006: 3:20:42 ¡¡Olé, olé, olé!!

En 2007 debuté en otra prueba mítica: La Diabetes tipo I, eso fue en febrero y me estuve "quieto" dos meses, pero en cuanto pude volví a correr, como ese año presentaron la Maratón Expo Zaragoza, la ciudad de mis amores no lo dudé y el 30 de septiembre con un tiempo de 3:27:58 confirmé que podía seguir gastando zapatillas a pesar de que mi insulina fuera de farmacia. Noviembre de 2008, otra vez San Sebastián: 3:11:32. Ahora sí que me estaba animando de verdad, con un buen plan de entrenamiento podía acercarme a las 3 horas; con la diabetes había dejado algunos líos extra laborales, tenía más tiempo y una buena excusa, así que me inscribí en la Maratón de Zaragoza del 2009 con el número 3 dando vueltas en mi cocorota: Tres horas, tres horas, tres horas... si la maratón era una prueba mítica, las 3 horas eran la marca de mis sueños: El Olympo y sus dioses me abrirían las puertas si conseguía ese tiempo, todas las chicas del bar me sacarían a bailar y mis chistes serían los más graciosos, hasta mi suegra me pondría el mejor trozo del asado en la cena de Nochebuena. ¡Tenía que conseguirlo!

Ese 22 de noviembre en Zaragoza salió un día perfecto para correr, yo tenía muy buenas sensaciones y no dudé en unirme a un grupo de campeones y buenos amigos maños para disfrutar de una jornada que lo prometía todo. ¿Estrategia? ¿Números? Eso no iba conmigo: Yo a correr y cuanto más rápido mejor ¡¡Viva la vida!! (O algo así cantaba la cigarra) Los primeros 10 kilómetros salieron a 4:07 min/kmt, una auténtica locura que como a Filípides sólo podía llevarme a la muerte y eso es lo que pasó: Tras pasar la Media en 01:28:05 mis piernas fueron "muriendo" poco a poco y aunque el meandro de ranillas todavía lo pude recorrer a trote digno, el resto de la carrera fue como ir a rastras, las piernas eran dos pesados tablones que tan apenas podía mover y mis sensaciones eran penosas, pese a todo entré en meta con un tiempo de 03:12:04 que está muy, pero que muy bien para un loco de la vida que echó todas las cartas sobre la mesa al principio de la partida.

Bien, este domingo vuelvo a encontrarme con esos 42 kilómetros (y 195 mts), soy un año más viejo y un año más listo, pero sigo siendo un niño y tengo su mismo entusiasmo, sigo ilusionado con el número 3 y sé que si lo consiguiera me ilusionaría con el 2 y 55 minutos o... mejor lo dejo. Y por eso, aunque el sentido común diga que lo correcto es ir poco a poco, que primero 3h 5 min y después ya se verá, pasaré de todo y saldré a 4:15 min/kmt y una sonrisa de oreja a oreja. La sonrisa la perderé a los 10 kilómetros y el ritmo no lo sé. El domingo se lo contaré, espero.


En la Maratón de San Sebastián estrenaré los colores del equipo : Celigüeta-Atletismo ZizurUn grupo de amigos alrededor de una afición tan simple como correr, Imanol y Félix ya lucieron el amarillo de nuestras nuevas camisetas en la Carrera de Sakana del pasado domingo (El próximo año tengo que ir, Gorka). Martín (The Boss) y servidor (Carlos-Cansamontañas) las pasearemos por Donosti. Sea como sea disfrutaremos seguro.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Otoño desde mis ventanas

La Lluvia Amarilla, es el título de la maravillosa novela que en 1988 publicó Julio Llamazares. El estremecedor relato del último habitante de Ainielle, un minúsculo pueblo del Sobrepuerto, en el Pirineo Aragonés, que nos cautiva desde la primera página, trasladándonos a un universo que imaginamos hermoso pero triste y desolado, como tantos pueblos abandonados de nuestra geografía. El Otoño ya está aquí, con él han venido los días más cortos y el frío, pero también la belleza de un paisaje que casi habíamos olvidado. No te lo pierdas.

Desde la ventana de Sorogáin y el bosque de Odia, mi preferida.


Qué mejor manera de saludar el Otoño que darnos un paseo por el bosque ¿verdad? Si además es un bosque de hayas y el paseo lo damos en compañía de un buen amigo poco más podemos pedir, bueno sí: Un buen almuerzo y un buen vino, yo pondré la bota y Peio pondrá una botella de Crianza de Iñurrieta del 2006, un excelente vino de navarra que nos sabrá a gloria cuando demos cuenta del bocata.

Y más con el bocata de ajoarriero un pelín salado que se ha currado y que nos viene al pelo para apretar la bota sin miramientos. Como dice mi amigo Felipe: La bota es la mejor amiga, le tocas el culo y en vez de un guantazo te suelta un chorro de vino.
El día elegido fue el sábado 23 de octubre. Fuimos por la mañana y sin madrugar mucho porque está a menos de una hora de Zizur: Pasado Zubiri subes el Puerto de Erro y después del pueblo de Biskarret-Gerendiáin enseguida llegas al desvío que por una estrecha carretera permite acceder al Valle de Sorogáin, en uno de cuyos rincones, al pie del Adi se encuentra el magnífico Hayedo de Odia, declarado Enclave Natural por el Gobierno de Navarra; protección que nos permite disfrutar de una naturaleza intacta.


Las afotos.


Otoño desde la ventana de mi casa



Lo mejor de casa son las vistas que tenemos desde la ventana, delante nuestra no hay altos edificios y podemos gozar de un paisaje bastante bonito: San Cristóbal asoma por encima de Cizur Menor, Peña Izaga, la Higa y Alaiz cierran el horizonte de la Cuenca de Pamplona y las nubes o el cielo azul completan el escenario, un escenario que estos días está salpicado de rojos y amarillos.



La ventana de Etxauri, mirador de la Cuenca de Pamplona.


Primer día de noviembre, festividad de Todos los Santos, amanece con frío y lluvia. He quedado con Santi y con Peio para dar un paseo por el monte y así estrenar la bota que se ha comprado éste último. Santi nos prepara una tortilla de patatas como sólo él sabe hacerlas y junto con algo de jamón y queso nos preparamos un almuerzo de campanillas en el refugio ermita que se levanta arriba del Cabezón de Etxauri. El sendero está bastante embarrado y en algún tramo empinado hay que agarrarse a los bojes para no resbalar, aún así Santiago y servidor daremos con todo nuestro orgullo en el blando suelo, acabando un poquito embarrados. ¡¡Pero aún así qué bien lo pasamos!!


Reportaje completo.

jueves, 12 de agosto de 2010

Zarauz 8 de agosto.


En principio, mi idea para el domingo pasado era una excursión familiar a Sorogáin para subir el Adi con los chavales, pero la cuadrilla votó por unanimidad ir a la playa. Bueeeeno, vale, pues vamos a la playa. ¿Y a qué playa? ¿A Fuenterrabía? No, que es muy sosa ¿A Hendaya? No, que está en Francia y allí son más sosos aún. ¿A Zarauz? ¡¡Sí a Zarauz!! Pues vale, el Adi y el valle de Sorogáin se quedarán para el Otoño que además es cuando más bonito estará.

Y allá que nos fuimos toda la tropa: Belén con Unai; Peio y Esther con Sergio; Pilar y Santi con Pablo; Juan y Loli con Xabier e Ibai y servidor con otro Sergio. Allí se nos unirían también Juan con Iván y Daniel.
Peio, Juan, Servidor de ustedes y Santi: Somos los mejores.

Si algo tiene de bueno vivir en la Cuenca de Pamplona es que tenemos Donosti a menos de una hora y otros sitios de la costa como Zarauz o Fuenterrabía en poco más. El Cantábrico no tiene el buen tiempo garantizado como el Mediterráneo, pero salvo mala suerte con la previsión, el viernes ya puedes saber si vas a tener Sol o no. Y este domingo tocaba bueno, sol lo que se dice sol y cielo azul del todo no tuvimos al final; pero la verdad es que disfrutamos de un día bastante bueno.


La playa de Zarauz es larga, unos 3 kilómetros; el mar casi siempre está movido y sólo puedes nadar regulín a pocos metros de la orilla, porque además la resaca te lleva para adentro a la menor - bandera amarilla-; están delimitadas las zonas para surf y para baño, pero con todo, el espectáculo del Cantábrico rompiendo en blanca espuma y ese olor profundo a mar que tanto tiempo llevas sin sentir, hace que la visita siempre valga la pena.

Nos olvidaremos de la odisea de aparcar, del vino infumable que nos pusieron para comer y de la frustrada visita que los chicos hicimos a la zona nudista (¡Sólo había una pareja de abuelos en pelotas!). Nos reímos, gozamos de la brisa, de la arena y disfrutamos de la mejor compañía. ¿Cuándo hacemos otra?

Más afotos aquí.

miércoles, 21 de julio de 2010

En bici por Urbasa

Ayer martes era mi segundo día de vacaciones, había hablado con Sergio -mi benjamín- para salir a dar un voltio bicicletero por el monte y el itinerario decidido fue Urbasa: El plan era dejar el coche en el parking próximo a la oficina de turismo que hay nada más subir el puerto desde Olazagutía. Ahí donde sale la pista asfaltada hacia Otsaportillo, por donde debíamos ir algunos kilómetros hasta desviarnos en el cruce de Tximista en dirección a la Ermita de San Adrián. Se nos unió Julen, un amigo de Sergio que está hecho un campeón sobre la bici, así que para allá que salimos los tres desde Zizur a eso de las 10 de la mañana en un día espléndido de verano.
A las 11 de la mañana nos bajamos del coche y ya estábamos listos para coger las bicicletas e iniciar nuestra aventura. No estamos en el comienzo del carretil a Otsaportillo sino en la zona de Morterutxo donde arrancan una pista y hay un camino acondicionado para minusválidos, no obstante decido tirar por ahí pensando que más adelante saldremos a la pista principal que discurre paralela. Craso error: Al principio la pista es buena y permite pedalear sin dificultad pero más adelante se estropea bastante y acaba convirtiéndose en un sendero, como sigo pensando que en esa dirección tenemos que acabar por desembocar en la pista que sube a Santa Marina y San Adrián seguimos adelante siempre dentro de una espesa selva de hayas.

Una hora más tarde nos encontramos con zonas en las que teníamos que caminar empujando la bici y totalmente desorientados, una parada para almorzar y recuperar fuerzas y decidimos darnos la vuelta desandando una parte de nuestro recorrido hasta un cruce que habíamos dejado atrás. Así lo hicimos y esta vez sí que, con gran alivio por mi parte acertamos con el camino correcto pues en 500 metros desembocamos en la pista asfaltada de Otsaportillo, la seguimos durante un kilómetro y llegamos al desvío en dirección a San Adrián, por el que nos metimos monte arriba. El problema es que habíamos perdido 2 horas y un montón de energía en dar vueltas por el bosque y ahora los chavales, Sergio sobre todo no estaba para más subidas. En fin, qué le vamos a hacer, otro día volveremos y no haremos el indio.

A las dos de la tarde estábamos de regreso en el coche, 21 grados de temperatura bajo las hayas y una fresca brisa moviendo las hojas de los árboles, daban ganas de quedarse a echar la siesta pero pensando en la piscina de Zizur recogimos todo y emprendimos la vuelta en dirección a Estella por Zudaire. Pasamos por el raso de Urbasa: Una extensa superficie de pasto libre de árboles cuya imágen me hace pensar en la sabana africana, sólo que con vacas y caballos en vez de ñus y cebras.

Llegando a Estella el termómetro del coche marcaba 32 grados, los mismos que en Zizur Mayor, muy cerquita de Pamplona. ¡¡A la piscina!!

Sobre las 9 de la tarde de ayer calleron varias tormentas en el Norte de Navarra: En la Cuenca de Pamplona se registraron alrededor de 60 litros. Menos mal que no nos perdimos en la Sierra de Urbasa...

viernes, 7 de mayo de 2010

INSSPIRADOS

En mi curro tenemos una Asociación Cultural, la Asociación Leyre, que este año celebra su 25 aniversario. Gracias a las aportaciones de los socios, se ha creado una biblioteca que cuenta con miles de títulos además de películas y música. En su día había bicis, herramientas y hasta tiendas de campaña, pero hoy la actividad se centra sobre todo en mantener los libros, pelis y música más o menos al día, adquiriendo novedades mensualemente. Además se organizan cenorras y alguna excursión de ciento a viento.

A propósito del 25 aniversario, se han acordado de una especie de revista de la que distribuímos TRES números y en cuyo contenido colaboramos unos cuantos compañeros, de eso hace muuuchos años, la revista se llamaba INSSPIRADOS y ahora la Asociación quiere rememorar esos felices tiempos reeditando un ejemplar digital. Para ello me han pedido que escriba un "ladrillo" relacionado con alguna de mis aventuras montañeras y me he acordado de uno que me curré el verano pasado, donde relataba una excursión/entreno por el Pirineo Navarro.

Aquí está, me ha salido un poco largo, como todos mis ladrillos, pero se me da mal resumir:

De Irati a Belagua__ Domingo 6 de septiembre de 2009.



El 21 de junio de 1988 bajé del tren en la estación de Port-Bou (Gerona) para empezar la travesía de los Pirineos. Llegué a Hendaya el 3 de septiembre. ¡¡Setenta y cinco días subiendo y bajando montañas !! Lo que más recuerdo del que quizás sea mi mejor verano son los buenos momentos compartidos con los amigos y con otra mucha gente, gente buena, con la que crucé mis pasos, compartí itinerarios, cimas, refugios y aventuras -que las hubo-. Por supuesto guardo también en la memoria y en un cajón con tropecientas diapositivas, los bellísimos paisajes de los que siempre podemos disfrutar en estas montañas. ¡¡ Qué verano madre mía !!

Y hablando de paisajes y de jornadas inolvidables, de aquella travesía recuerdo la del 26 de agosto: La noche anterior había dormido en el Refugio de Belagua (hoy cerrado), al abrigo de un frío aire Norte que no dejó de escucharse hasta el amanecer, cuando se calmó y nos encontramos un día espléndido con un sol nuevecito y un cielo tan azul que nos hizo olvidarnos de la niebla y del frío del día anterior. Me despedí de una cuadrilla de chavales de Pamplona con los que había pasado los dos últimos días allí y proseguí mi marcha hacia el Oeste en solitario (como el Llanero de la peli ), mi objetivo era llegar a los Chalets de Irati, más allá del Ori, donde mi libro señalaba un refugio de montaña, además de un centro comercial, etc. …

Mis pasos me llevaron por encima del Cuartel de Militares al Collado o Portillo de Arrakogoiti, que me descubrió las Gargantas de Kakueta en el lado francés. En contraste con la visión de tan sombríos precipicios, el camino discurría por lo alto de una montaña amable, de formas redondeadas y sin peligro alguno. Verdes pastizales ocupaban los circos y hondonadas, y por todas partes se escuchaba la esquila del ganado: Vacas, caballos y ovejas aprovechaban la fresca y tupida hierba. En las alturas el vuelo de algunos buitres y rapaces que no sabía distinguir, proyectaba sombras que pasaban rápidas a mi lado y entonces levantaba la vista con prevención, sólo para cerciorarme de que no había ningún peligro en sus evoluciones.

Proseguí la ruta dejando a mi espalda los picos de Belagua para encarar la sucesión de sierras que forman la divisoria política y física de los dos estados fronterizos; esa línea es aquí tan clara que el montañero tiene la sensación de caminar sobre un mapa. El panorama es radicalmente diferente a izquierda y derecha (Sur y Norte) según el sentido de la marcha: Con el Ori frente a mi (el último dos mil de la cadena), a mi izquierda tenía los oscuros bosques que cubren los Valles de Salazar y Ochagavía; la vista se perdía en una interminable sucesión de sierras secundarias hasta la última línea del horizonte, donde sobresalían Peña Izaga, la Higa de Monreal, la Sierra de Alaiz, Perdón, Andía… ¡¡ Y aún más lejos y al Sur el Moncayo !! A la derecha en cambio mi vista descansaba en el verde intenso y más claro de extensos pastizales, interrumpidos sólo por pequeños bosques de hayas y salpicados aquí y allá con granjas y cubiertos para el ganado. Estrechos carretiles de montaña serpenteaban blancos sobre el verde en infinitas revueltas y en las laderas, el paso de los ganados había delineado cada curva de nivel en su tranquilo deambular de un puerto a otro. A diferencia de la vertiente navarra, hacia el Norte las montañas terminaban pronto en la llanura y el horizonte era una línea de bruma azulada que parecía el mar.

Ni a un lado ni al otro distinguía población alguna y a uno le parecía estar sólo en el primer día de la Creación.



Tal es el recuerdo que tenía de esa jornada que con el propósito de rememorarla, además hacer un buen entreno, me acerqué el pasado Verano al Puerto de Larrau. En poco más de una hora desde la Cuenca de Pamplona, llegaba a Ochagavía sobre las 7:30 de la mañana. ¡¡ Cuatro grados de temperatura !! Indicaba el termómetro del coche. Cuatro grados que pasaron a ocho al subir al Puerto de Larrau, a 1573 mts. ¿Inversión térmica? No, viento Sur.

Desde allí se planta uno en la cima del Ori en dos patadas, obligatorio abrir la boca y exclamar con admiración a la vista de la Selva de Irati, que desde debajo nuestra se pierde hacia el Oeste, oscura, interminable. Uno de los bosques de más extensión de Europa. No me encontré a nadie arriba y tras subir el primer dos mil de nuestros Pirineos retorné al puerto, para proseguir hacia Este la ruta que en 1988 hice en dirección opuesta. Pronto me quité la camiseta gorda y a pesar de un fresco aire que venía de Sur, el sol que se elevaba sobre la Mesa, Anie y Petrechema, fue calentando cada vez más.

La sucesión de lomas que componen esta ruta me permitió largos trotes en los llanos y en los descensos, pero las subidas, aún cuando eran de poca pendiente, las superé a buen paso ayudado por los bastones. El terreno es ideal para esta actividad deportiva, pero siempre conviene elegir un día con tiempo seguro, sin lluvias y sin niebla, que tan a menudo visitan estos puertos. Porque además del ejercicio físico, se trata de disfrutar con las panorámicas que van discurriendo a un lado y otro de la ruta.

Tres horas más tarde ascendía la loma final del Otxogorrigañe (1923 mts.) en su cima una montañera francesa me ayudó a distinguir los montes próximos, señalándome las dos cimas de Txardeka o Barazea, y el cercano Lakartxela. - ¿Qué tal es esa cresta? - Le pregunté, mirando al primero de doble cima - ¡Bah! Hasta los caballos pasan por ella - me dijo, dejando clara su facilidad. -Es como una acera de ancha. - . Ella había subido de la parte francesa, donde una pista deja a una hora escasa de la cima y señálándome una férula de plastico en su tobillo me dijo que se lo había roto hacía un mes y que de momento se conformaba con ese paseo.

El panorama precioso: Hacia el Sur un abrupto valle descendía y podía verse al fondo como se cerraba en un estrecho paso: La Foz de Mintxate, sobre el barranco del mismo nombre y que baja hasta las proximidades de Isaba, oculta a nuestra vista. El macizo de Ezkaurre, grande, enorme, que levanta su desolado lomo calizo por encima de las selvas de Zuriza. También se distinguen, pero más lejos el Agüerri, Acher, Bisaurín, Gamueta y Gorreta, Acherito, Petrechema, la Mesa, el Anie… ¡¡Todo!! O casi todo.

¡¡Bueno, pues vamos a seguir!! ¡¡Agur!! - me despido de mi compañera de cima, y me tiro para abajo hasta dar con el GR que me lleva al Collado o Portillo de Utururdinetako (fácil ¿Eh?). El collado está dividido por un cercado y a un lado están dos pastores en amena tertulia, sus respectivos perros juguetean en las proximidades y uno de ellos se acerca amistoso, es como Lassie el de la tele. Les saludo y me responden con simpatía, interesándose por mi excursión, no tienen prisa y lo que echan a faltar aquí arriba es más gente con quien hablar. El más mayor que rondará los 60 es español, mientras que el otro que tendrá poco más de 20 es francés y habla castellano con fluidez; está al cuidado de unas 700 ovejas pero ha llegado a llevar más del doble. Los dos duermen en sus chabolas de la montaña, aunque saben de quien tira de todo-terreno y pista arriba - pistabajo, pastorea los rebaños a base de visitas cada tres o cuatro días.

- El ganado no será suyo - Comenta con ironía el joven. Para él es importante estar encima de los animales el mayor tiempo posible. Me estaría un buen rato con ellos, pero hoy toca deporte, así que señalo al Chardeka encima nuestra y vuelvo a preguntar:

- ¿Hay buena subida? - Si, muy buena - me contesta el francés, pero la cima más alta está detrás.

- Ah sí ya la he visto desde esta otra montaña, pero me han dicho que la cresta es fácil, ¿Es así?-

- Si señor, aunque es aérea y da un poquito de miedo- Me responde sonriente.

El otro pastor le mira divertido y le pregunta: - ¿Pero tú has andado por ahí arriba?

- ¡Sí hombre, no cuesta mucho y hay buena vista! - Sonríe también el pastor joven.

Les doy un apretón de manos y me despido contento hacia mi siguiente objetivo. Son sólo 200 mts de desnivel pero la ladera aumenta su pendiente conforme subo, cada vez más inclinada, afortunadamente la hierba está seca y algunas piedras que salen aquí y allá ayudan en la trepada. Esta montaña es más abrupta que su vecina. Tras algún paso atlético que otro y cuatro resoplidos llego sin muchas dificultades a la primera cima, de 1881 mts. Desde allí puedo ver la cresta que me separa de la segunda: Es aérea pero se anda bien por ella, no es que sea ancha como una acera ni mucho menos, pero… Bueno, se deja hacer. Hay unos metros en los que se estrecha de tal forma que debo seguir por el lado francés, agarrándome bien a la cresta con las manos. El peor paso es bastante aéreo y no hay rocas a las que agarrarse, sino rododendros, unos tirones para comprobar que son seguros y están bien enraizados y continúo sin mucho problema. Eso sí, los bastones los he atado a la mochila, porque necesito las dos manos. ¡¡No creo que haya pasado ningún caballo!! Por fin alcanzo la segunda cima y respiro aliviado porque ya se han terminado las dificultades. Esta travesía no la recomiendo con la hierba mojada, ni con viento fuerte. Sólo hay una pega: Mi gemelo derecho se ha resentido en la subida y me transmite malas señales. Seguramente una leve rotura fibrilar que no tendrá mucha importancia. Pero me joroba un montón porque con esta última ascensión me había animado a acercarme también a Lakartxela. Desisto de tal propósito y desciendo la montaña para dirigirme a media ladera de vuelta al portillo anterior. Los pastores ya no están, habrán vuelto a sus faenas, de modo que continúo la marcha caminando. Me gustaría correr pero el gemelo me duele un poco más, tanto que con un pañuelo improviso una especie de media de compresión, con la que apretando bien reduzco bastante las molestias.



El sol está ahora encima de mi, son exactamente las dos de la tarde y puedo divisar el puerto de Larrau, con el túnel de la carretera y algunos coches aparcados. Me cruzo con una pareja bastante mayor -¿70 años?-, que con grandes mochilas de travesía suben fatigosamente la ladera por la que yo bajo casi silbando. Me preguntan si la HRP (Alta Ruta Pirenaica) sube todas las lomas o las rodea.

- Esta debéis subirla, pero las siguientes que son más altas se rodean, veréis las marcas rojas y blancas - Les digo. Son franceses y no consigo entenderles de dónde han salido -creo que de Chalet Pedro, en la zona francesa de Irati-, pero sí el destino: Quieren llegar al refugio de Linza, en Zuriza. Son bastantes kilómetros con esas mochilas y ese calor, pero pienso que todavía quedan más de 6 horas de luz y que pueden llegar, aunque será una paliza. Me despido deseándoles “Buena Marcha”.

A las tres llego al coche. Los 21º de temperatura en el Puerto pasan a 25º en Ochagavía y a 29º en Pamplona. Todavía tengo tiempo de darme un chapuzón en las piscinas de Zizur.

¡Una excursión para repetir cien veces más. La próxima espero que sin “lesiones”.

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