Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.
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domingo, 8 de enero de 2017

Circular por el Valle de Aranguren...

... Y por el GR220 que separa este valle de su vecino Egüés, el de Izagaondoa y el de Elorz. Con formidables vistas hacia la Cuenca de Pamplona mientras asciendes una, dos, tres, cuatro... hasta cinco cimas ¿O serán más? En una sucesión de toboganes que poco a poco suman más de mil metros de desnivel positivo acumulado en los 32 kmts de recorrido.

El pasado 26 de diciembre Alejo, Oscar y yo decidimos recorrer el cordal de sierras que delimita el Valle por el GR220 desde Noain hasta Ardanatz.  Previamente dejamos un coche en Ardanatz y con el otro fuimos a Noain, nuestro punto de partida.  Nos salieron algo más de 22 kmts y nos dimos cuenta de que sin necesidad de mover dos vehículos teníamos un entreno "largo" bien cerca de casa: 30 kmts primero de monte y luego de pistas por el valle o al revés... ¿Cuándo lo haremos?

Pues hoy me he decidido yo solito a completar esta circular sí señor. No he querido sumarme a una excursión que tenían prevista mis colegas del Trizurko porque me apetecía ir a mi bola, a mi ritmo, siguiendo mis propias sensaciones y sin echar el corazón por la boca puesto que en las últimas semanas he sufrido una gripe de las gordas que seguida de los excesos navideños me tenían un poco desmoralizado.




Dos grados negativos cuando he salido de Noain a eso de las 8:48 de la mañana. Guantes y gorro obligatorios, mallas largas, camiseta térmica manga corta, otra de manga larga y encima el chubasquero. Frío sí, pero la vez anterior que teníamos niebla fue peor.  La primera parte de la excursión consiste en subir a los depósitos de Noain para después tirar hacia Tajonar por las pistas que recorren la cara norte de la Sierra. Sin bajar a Tajonar hay que ganar altura hacia un collado donde asomas encima de Zolina, el pequeño pueblo que da nombre a la balsa.

La balsa es de agua salina, pues su origen tiene que ver con las minas de potasas: las aguas utilizadas en el proceso de decantación se vertían aquí.  Hace muchos años que las minas cerraron y hoy estas aguas son refugio de patos, gaviotas, cisnes... Incluso las grullas y otras aves migratorias hacen aquí una parada en sus viajes.

Dejando atrás la balsa sigo una pista entre campos de cereal que sale a la carretera. La seguiré un kilómetro hasta otra pista que a mi derecha asciende monte arriba hacia Ardanaz.  La pista muere en una campo pero siguiendo el wikiloc prosigo por la orilla hasta un sendero que me deja encima del pueblo y justo en el GR220 que asciende a los altos de la Sierra.  Ardanatz es otro pequeño pueblo del Valle de Aranguren, desde sus 610 mts de altura goza de excelentes vistas hacia la Cuenca de Pamplona, pero desde los 845 mts del Tangorri el panorama todavía es mejor. Hacia el Norte el Valle de Egües y al Sur-Sudoeste todo el Valle de Aranguren y la Cuenca de Pamplona...  San Donato y San Miguel de Aralar se divisan en la lejanía sin una gota de nieve, lo mismo que el Ori hacia el Nordeste, más allá el Pirineo de Huesca casi a contraluz deja adivinar una poca de nieve, muy poca...

El pueblo de ahí abajo es Aranguren, se ve la balsa de Zolina y a su derecha Pamplona

Valle de Egües, el tono sucio del cielo en el horizonte puede estar relacionado con los incendios de Belagua...


Entre pinos de repoblación primero y después entre quejigos el sendero me llevará a otra cima en la que se levanta un castillo: Irulegui. Me cruzo con algunos grupos de montañeros y ciclistas que, como yo han aprovechado esta mañana soleada para disfrutar de estos montes que tenemos a la puerta de casa. Me he quitado en chubasquero y los guantes, en Irulegui sopla un ligero viento norte helador pero solo pararé a echar dos fotos. ¡¡Vamossss!!

Irulegui (892 mts)


La Higa de Monreal

Valle de Izagaondoa y por supuesto Peña Izaga

Dejaré atrás el castillo de Irulegui descenciendo una empinada y rústica escalera que me llevará a... ¡¡Otra subidica!!  Puedo ver hayas entre los quejigos y el sendero discurre por una cerrada selva de bojes hasta la siguiente cima que no parece tal, pues el buzón está dentro del bosque y sobre un montón de piedras: Bagadi (887 mts)



Estoy justo encima de Góngora, un caserío del Valle de Aranguren. Las laderas que caen sobre él están cubiertas de un denso bosque de hayas que cuenta con magníficos ejemplares: en el sendero que comunica Labiano o Góngora con estos altos te parece estar en Quinto Real o en el mismo Irati...

Pero yo sigo por el GR220 que me lleva perdiendo altura al Portillo de Aranguren, comunicación entre ese valle y el de Elorz. La siguiente subida será la última y una vez arriba de la Sierra de Tajonar solo me quedarán siete kilómetros a la carrera. Una bajada cómoda y tendida que me lleva de vuelta a Noain.  ¡¡Bieeeennnn!!




La ruta en el Garmin y en Wikiloc

martes, 5 de julio de 2016

Por Panticosa, de bucles y péndulos...

El sábado tenía pensado salir por Pamplona, entrenar el recorrido de la Hirumendi o algo parecido, a mi bola, porque los colegas han empezado a dispersarse. En esas que Borja, con quien he coincidido en más de una propuso hacer algo en Pirineos. ¿Tendeñera? le eché el guante tecleando en el ordenador. El guante lo recogió Ramón, que se lo pasó a un tal Hector del grupo Trail Running Zaragoza. Tenían planeada una excursión por Panticosa: Un bucle que primero nos llevara a los ibones de Brazato para bajar al Balneario y subir después al Garmo Negro.  La idea me gustó, sobre todo porque hablaban de terminar con una travesía hacia los Ibones Azules y bajar por Bachimaña.  No conocía a ningún loco del Trail Running Zaragoza pero no lo pensé y me sumé a la aventura. ¡¡A las 8 de la mañana en el Refugio Casa de Piedra del Balneario!! ¡¡Vale!!


A las 4:00 arriba, ¿cuánto tengo de azúcar? 167, culpa de las tres cervezas del viernes, bueno. Cinco uds de Novorapid y un buen desayuno.  Son las 5:15 cuando tengo todo listo y salgo con el coche. Noche tranquila y ni un coche por la autovía. Amanece por Yesa, una mañana fresca y con nieblas cayendo por la Sierra de Leire. Las cumbres del Pirineo no se ven cuando llego a Jaca pues un frente de nubes bajas cubre la zona, la noche ha sido tormentosa y llovido abundante por estos valles. 

Afortunadamente conforme suba al balneario esas nubes bajas quedarán atrás, hay otras más altas enganchadas a las cimas pero no parece que el día vaya a ser tan malo. El monte está precioso: neveros abundantes, agua cayendo en cascadas mires donde mires y todo verde que te quiero verde.  Estoy en el Balneario de Panticosa, a 1645 mts de altitud en el corazón del Pirineo Aragonés. Son las 7:30 de la mañana, a la orilla del lago dos pescadores almuerzan sentados junto a las cañas, el hilo no se mueve así que las truchas todavía no se han despertado. Qué paz...


En el parking junto al refugio hay un poco más de movimiento, algunos montañeros acaban de preparar las mochilas y atarse las botas mirando de reojo las cimas que rodean el circo. ¿Y mis colegas?  Todavía es pronto así que entro en el refugio para tomar un café mientras espero.  Antes he mirado mi azúcar y lo tengo en 111 ¡¡la cifra mágica!! hay un grupo de feisbu llamado el Rey de los Unos donde participamos enviando fotos cuando conseguimos esa cifra tan buena y deseada. Selfie al canto que les mando...

En el bar del refu hay unos chicos con camisetas de color naranja, están rotuladas con el logo Trail Running Zaragoza así que les doy los buenos días y me presento. Son Hector y Angel, pero enseguida entra un grupo numeroso equipados con los mismos colores, a la espalda llevan su nombre personalizado. Presentaciones y besos ¡¡hay una chica!! Neme es una campeona que se atreverá a dar un paseo de cuatro estrellas con nosotros por la mañana y a la tarde tiene una carrera de 10 kmts en Cadrete, al lado de Zaragoza. Madre mía, yo creía que estaba loco pero estos están peor...

Son las 8:30 cuando subimos las escaleras junto a Casa Belio y empezamos el sendero que sube a los ibones de Brazato. Caminamos a buen paso pero la pendiente no es muy fuerte y alguien dice: -¡Hemos venido a correr o qué!- , y todo el mundo echa a correr.  Se harán dos grupos y casualidad que me quedaré en medio, bueno por lo menos no me tendrán que esperar.



Pero esta gente no ha venido a competir, cada dos por tres paramos para reagruparnos, hacer pises, fotos y contarnos batallas.  Yo casi que prefiero no escuchar, ¡¡madre mía pero si son todos unos cracks!!  Hector irá a Beasain el viernes para hacer la Ehunmilak (100 millas de ná), otros que le van a animar y de paso a entrenar como leones, Angel se va a estar dos semanas aquí subiendo y bajando montes, otro mozo que mañana se va a currar toda la Sierra Tendeñera desde Santa Elena a Bujaruelo...  La mayoría correrán la Ultra del Valle de Tena este verano y pienso que si hacen una excursión como esta por semana ya la tienen en el bolsillo.

Llegamos al ibón de Brazato, aquí también hay pescadores ¿habrán dormido aquí arriba o subirán cada mañana? En cualquier caso las truchas tienen que estar buenísimas. El día sigue bastante nublado y no podemos divisar los tresmiles de Panticosa a nuestra espalda pero no pinta lluvia. 





Subiremos un poco más a los ibones de Brazato Alto y desde ahí al collado que asoma al circo de Labaza, sobre un ibón al que bajaremos dejando los Batanes a nuestra derecha. Tampoco lo tengo muy claro porque aquí hay dosmiles a tutiplén.  Los neveros se dejan pisar bastante bien así que no ponemos pinchos, nuestras zapas agarran sin problema.

Sin darnos cuenta estamos perdiendo altura a ojos vista hacia el Balneario, terreno de bloques, hierba y por fin llegamos a un buen sendero que en ¿50 zetas? nos llevará al punto de partida.  Corremos a gusto -"a guuussstoooo"- bromea Hector imitando el acento del norte, pues nuestras patas todavía están frescas, ya veremos luego pienso mientras me aprieto la muñequera. Donde los bloques he tenido un tropezón y he apoyado la mano con el consiguiente dolor, si no la hubiera llevado igual me la rompo.  Por suerte no ha sido nada y hoy es el primer día que puedo empuñar los bastones. Bieeen.



Las 11:46 en el balneario, mi azúcar 284, resultado de los tragos de isostar y tres barritas que he comido. Me pongo 2 uds de novorapid y engullo un sandwich de nocilla (tenía hambre) mientras nos despedimos de una parte del personal que termina aquí su entrenamiento. Los demás enfilamos la subida hacia el Garmo Negro,  china-chano / tipi-tapa o como queráis, pero el sol cuando asoma entre las nubes nos calienta de lo lindo aquí abajo y sudamos la gota gorda ¡qué calor!  Angel y yo nos quedamos a la cola del grupo, sufrimos y maldecimos la energía de nuestros compañeros con el mejor humor. Mi camarada de penurias me confiesa que no tiene toda la capacidad pulmonar por un accidente que sufrió. Pero es un campeón que este verano quiere realizar el circuito de 6 ultras de montaña que componen la Challenge Huesca: ha completado la de Jaca y la del Sobrarbe, ¡¡ya solo le faltan cuatro: Aneto-Posets, Tena, Canfranc y Guara!! 

Solo Hector, Angel y yo tiraremos para arriba, los demás nos acompañan hasta el desvío que se dirige a los ibones de Urdicuso, próximos al Balneario. ¡¡Adios, adios!!  Las cimas de Argualas y Garmo Negro que habían estado tapadas toda la mañana casi se despejan ahora cuando las miramos ahí arriba, todavía muy arriba. Pero empezamos a pisar los primeros neveros, hace más fresco y sin darnos cuenta nos vamos acercando al objetivo.


Mucha nieve en esta zona, un inmenso nevero cubre toda la ruta hasta el collado superior próximo a la cresta cimera.  Discutimos un poco acerca de ponernos o no los pinchos, Angel y yo tenemos clarísimo que sí, Hector no tanto pero finalmente los tres los ajustamos a las zapas y continuamos con más comodidad. La nieve está blanda y hay mucha huella de toda la gente que ha subido y bajado hoy por aquí pero con los gacheto-grampones cuesta menos progresar. 




Son las 14:22 cuando llegamos a la Collada de Argualas, lo sé porque me hice un control: mi azúcar 78, así que trago un gel y doy unos buenos tragos al isostar del camel.  Sin los pinchos trepamos por la fácil cresta que en pocos minutos nos lleva a la cima del Garmo.  El día continúa mejorando y podemos ver la vertiente de Pondiellos con los ibones todavía helados, la Pared sudoeste de los Infiernos y el Balaitus. ¡¡Ha valido la pena sudar un poco!!  En la cima hay un tropel de gente, nos hacemos cuatro fotos y para abajo, otro día sacaremos el almuerzo porque hoy hace un poco de aire...





Descender el nevero da un poco de yuyu, sobre todo al principio pues está muy empinado y si resbalas te parece que vas a ir volando al balneario.  Hector bromea al verme nervioso: - ¡Carlos que estás muy tenso!- me repite que la nieve blanda me frenaría en caso de resbalón, pero cuesta creerlo viendo el tobogán a nuestros pies.  Aaaaayyyyy...



Por fin dejamos la nieve atrás y nos podemos quitar los pinchos dichosos.  Comentamos la idea original de hacer la travesía hacia los Azules pero al parecer el terreno es un poco complicado (bloques y alejado de rutas normales), decidimos que ya nos hemos ganado la medalla de oro y las cervezas de modo que tiramos para abajo por donde hemos venido.

-¿Nos acercamos a los ibones de Urdicuso?- , pregunta Angel señalando tres charquitos azules y pequeñitos debajo y a la derecha de nuestra ruta. Pensamos que vale la pena añadir esa pequeña variante y nos desviamos hacia ellos. Con tan buena suerte que nos enriscamos por una ladera descompuesta entre pinos en la que nos las vemos y deseamos para encontrar una bajada. -¡Carlos no me hagas la moto!- se descojona Hector al verme un ligero temblar de patas, y es que a mí las pelis de miedo me gustan pero cuando sale el monstruo siempre apago la tele...  Aquí el bicho es una pedrera donde apenas encuentro asideros y los raquíticos rododendros se sueltan cuando les echo mano ¡su puta madre!  Menos mal que poco a poco y con mi Hector de la Guarda consigo destrepar el dichoso barranco. Angel nos espera abajo del todo pues el riesgo de caída de piedras es grande.

¡¡Qué bonita es la montaña cuando llegas abajo después de hacer la moto!!  ¿Eeeeeehhh?  Jajaja 




Pese a la anécdota del último huerto donde nos metimos los tres mosqueteros, la jornada fue apoteósica y nos cargará las baterías de la felicidad durante unos días. No sé quién dijo que las mejores juergas son las que menos planificas, esta fue una de las buenas.  

¡¡Gracias Trail Running Zaragoza!! Sois muy grandes. Pues eso.  

La ruta en mi Garmin

Todas las afotos










sábado, 25 de junio de 2016

Entrenando la Nafarroa XTREM

Nuestro amigo Carlos Nuin fue quien propuso esta excursión, él lleva años haciendo una vuelta muy parecida a la que sigue el recorrido de esta carrera, nueva en el calendario navarro y que se celebrará el próximo 17 de septiembre. Dentro de un verano como quien dice.


A Carlos siempre le viene muy bien darse la paliza en estas fechas, a un mes de los grandes objetivos de la temporada. Su reto este año es dar la vuelta a un país: la Mític de Andorra son 112 kmts y 9700 mts de desnivel positivo acumulado, y nada mejor para prepararla que un paseo por estos montes al lado de casa.  Lo mismo piensan Javi Oteiza y Karlos Sánchez que enseguida tienen la G2 en Beasain: 88 km y 6000 mts de positivo. Toño también tiene cita en Beasain el 8 de julio: la Ehunmilak con sus 168 kmts y 11000 mts de desnivel será la chica de sus amores, pero nuestro Don Juan, perdón Don Toño, es insaciable y tras conquistar las 100 millas de Beasain se pondrá a pensar en los 102 kmts de la UTGS, allá en la Sierra de Guara, a la que yo también estoy apuntado.

Alberto Ederra, Alejo y David vendrán a Guara con Toño y conmigo para hacer la Long Trail de 50 kmts, allí nos juntaremos con Iván y seguro que haremos bastante ruido jajaja

Quique Ederra, Santi, Jorge y Eric tendrán sus objetivos para este Verano, por supuesto, pero no quiero ni saberlos porque en esta entrada no caben más retos ni más kilómetros ¡¡madre mía!!  Menuda tropa nos juntamos en Zubiri el pasado domingo 19 de junio...

Poco antes de las 6 de la mañana nos encontramos todos en Zubiri, desde allí Jorge, Toño y Carlos subieron con los coches al Puerto de Artesiaga para dejar dos allí.  De los 12 locos solo Carlos tenía intención de completar el recorrido de la carrera, los demás nos conformábamos con hacer 27 kmts que podían llegar a 32 si nos animábamos a subir y bajar el Saioa, ya veríamos.  Por lo pronto el día amaneció nublado, con un poco de aire y bastante fresco.  Ni con toda la juerga que hubo esa noche para celebrar la subida de Osasuna a primera división se atrevió a asomar el Verano...

Menos mal que encontramos una cafetería abierta y mientras esperamos a los que faltan nos echamos un café caliente.  Todavía es temprano y no hay peregrinos a la vista pero dentro de unas horas Zubiri, en el Camino de Santiago, estará petado de alemanes, coreanos, franceses... todos con la mochila y la concha a la espalda, en ruta hacia Pamplona.


Doce locos, doce.
Cuando por fin estamos los doce magníficos y tras los últimos preparativos echamos a correr a ritmo tranqui por la carretera en dirección a Eugui.  Un kilómetro de asfalto que servirá para estirar la carrera, pensamos, prácticamente llano y que se hace corto porque enseguida llegamos a Saigots, donde ya por camino bajamos al río Arga, aquí muy pequeñito todavía, para cruzarlo por un viejo puente de piedra y comenzar a ganar altura por la ladera derecha.

Mientras trotamos o caminamos según lo empinado del camino, Santi nos cuenta sus aventuras con Iñigo en el Cainejo, en Asturias, donde las pasó muy apuradas y sintiendo más riesgos y peligros de los que normalmente buscamos en este tipo de pruebas. Él no consiguió completarla pues la organización cortó la carrera a causa de las tormentas pero Iñigo sí, llegando el último y en un tiempo de 14 horas y 17 minutos. Si uno de nuestros más duros trizurkos cierra una clasificación en el puesto 58 de 233 que toman la salida podemos hacernos una idea de la dureza del recorrido.  Por cierto solo tres chicas llegaron y la segunda fue nuestra Uxue Murolas de Hiru Herri, Zorionak Neska!!!! En el blog Mis Montañas podéis ver su hazaña.

Además de hablar y cotillear, seguimos ganando altura por la estrecha pista de tierra, entre bojes, pinos, quejigos y algún haya que más arriba será lo que predomine.  La pista estrecha se ha convertido en sendero hace rato y tras dudar en algún cruce nos parece ir en la buena dirección gracias sobre todo a Carlos Nuin, que lleva el track en su navegador.  A diferencia de otras carreras que hemos entrenado este año aquí el terreno no está pisado en absoluto y cuesta buscar el itinerario.

Carlos Nuin, detrás de Jorge. 

Jorge también sabrá disfrutar de una excursión tranquila como esta.

Quique es hermano de Alberto y ha venido medio engañado por él y por Karlos, su compañero de trabajo. Lo suyo es el asfalto: carreras de 10 kmts y alguna media de vez en cuando y por eso alucina cuando nos oye hablar de nuestras excursiones.  Sufrirá un poco en las cuestas pero es un campeón con las patas bien entrenadas. ¡¡Bravo Quique!!

A Karlos le vemos muy fino y lo podremos ver todo el tiempo tirando con los primeros del equipo, seguro que le irá bien en la "corta" de Beasain... ¿Y Jorge? ¿Y Eric? de estos dos locos del Deportivo Navarra, campeones de orientación solo nos preocupa que se pongan delante y nos pongan un ritmo imposible, menos mal que pillan con humor nuestras indirectas y no tienen problema en ir detrás. Hemos venido a disfrutar ¿verdad?

Eric, iba sobrado para hacer selfis sobre la marcha

Zonas despejadas antes de entrar en el bosque
A disfrutar y a descubrir la magia de los formidables hayedos de Quinto Real.  Hace rato que corremos por un estrecho sendero dentro de un bosque de altísimas hayas que parece una catedral, pues entre las nubes que tapan el sol y la espesura de los árboles nuestro paseo discurre casi en la oscuridad. Ya sabemos lo que es correr por un bosque pero este es distinto: más grande, más oscuro, más secreto...  Estamos cerca del Adi (1457 mts), el techo de nuestra excursión.

Hacemos una breve parada que aprovechamos para comer alguna barrita y abrigarnos: chubasquero, gorro y guantes vendrán muy bien cuando salgamos del bosque a las laderas del Adi, donde el viento Norte pega fuerte y helador, lanzando sobre nosotros húmedas cortinas de niebla ¡¡qué frío!!

Ni una foto en la cima y ni un segundo para el ver el paisaje ¿qué paisaje?  Ya vendremos otro día con sol y cielos azules!! Ahora vamos para abajo a toda leche que estamos helados!!

Y así es, a toda velocidad se tiran, incluído Quique, -¿pero tú no eras de asfalto?-. ¡¡Cómo corren todos madre mía!! Yo me quedo atrás no sé si por ser el más viejo, el más torpe o el más cobarde, claro que tengo la muñeca fastidiada y no quiero correr el riesgo de caer y tener que apoyarla, no quiero ni pensarlo...

En esas estamos cuando en una zona de piedras, muy resbaladizas por la niebla, Santi pisa mal y se cae echando a rodar dándose un fuerte golpe en la rodilla derecha.  Nos pararemos cinco minutos hasta que se recupera y respiramos viendo que puede seguir bajando, eso sí, más despacio. Nuestro campeón de los encierros iría al médico al día siguiente y le confirmaron que solo tenía contusiones, fuertes pero sin afectación a la rodilla.  Vamos, que podrá correr en Sanfermines ¡¡Pobres toros!!

En el Puerto de Urkiaga Quique y Alberto decidieron dejar el monte y tirarse carretera abajo hacia Eugui. Con ellos bajaron también Santi, a quien cada vez le dolía más la rodilla y Alejo, que es un campeón y le quiso acompañar. Él ya estuvo el año pasado dando esta vuelta con Carlos y además tenía molestias en un tobillo tras dar un mal paso en el trabajo esa semana...  Aaay Señoooor!!!

Quedábamos ocho locos para seguir con la aventura. Después de Urkiaga teníamos que ganar altura de nuevo y siempre dentro de los hayedos que aquí se extienden en todas las direcciones.  Más arriba salimos del bosque y disfrutamos corriendo por un estrecho sendero que en lugar de subir y bajar las cimas del cordal de montes nos llevó casi llaneando a media ladera.  Estamos siguiendo el GR11


Collado de Bustalmorro. Bifurcación GR12 y GR11
La foto es de diciembre de 2011 (Arri Kilinka)

Llegados al Collado Bustalmorro seguiremos el GR12 hacia los montes de Velate. Toboganes verdes que nuestro sendero sube, baja o rodea a media ladera y por los que podemos correr casi todo el tiempo. Por lo menos Jorge, que no solo puede correr en las cuestas ¡¡además habla, canta y cuenta chistes!! Uf, uffff

Yo tanto no, pero tras unos días de parón a causa de la muñeca, hoy me encuentro fuerte y paso a tirar del grupo en los últimos dos kilómetros que nos llevan al Puerto de Artesiaga. Ni pensar en subir a Saioa: las nubes siguen tapando las cimas y hace rato que solo pensamos en los huevos fritos con jamón que nos vamos a zampar en el polideportivo de Zubiri.

Pincha aquí para ver la peli de la excursión. Cortesía de Toño.
No os perdáis cómo baja del Adi el tío...

La ruta en mi Wikiloc
Los 27,5 kmts nos llevaron 4 horas y media incluyendo paradas.

Carlos Nuin no pensó ni por un momento en esos huevos fritos y con la tranquilidad y buen ánimo que le caracterizan se limitó a rellenar sus depósitos de agua y se despidió de todos enfrentando la interminable ladera de hierba que se perdía entre las nubes.  El campeón completó la vuelta completa: casi 70 kmts en 13 horas.  ¡¡Bravooo!!