Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

miércoles, 3 de julio de 2013

Camille Extreme, Infierno en el Paraíso

Otro año más en Isaba, y van cuatro desde el 2008 cuando participé por primera vez en esta Carrera de Montaña. Después volví en 2010 y 2011.  Así que la Camille y un servidor somos dos viejos amigos y casi no tenemos secretos.  Eso sí, en nuestra última cita quedamos un poco mal: el itinerario sufrió alguna variación al cambiar un kilómetro largo de asfalto por un aéreo sendero a media ladera por encima del camping de Zuriza, un tramo no muy técnico pero en el que si se quiere ir rápido hay que poner atención y apretar los dientes, con eso y el calor que sufrimos en aquella jornada llegué a meta absolutamente hecho polvo y no pude disfrutar apenas del formidable ambiente que siempre se vive al finalizar esta prueba.

Así que este año tenía esa espinita. Confiaba en disfrutar mucho más y mejorar de paso el crono en meta.  ¡¡Qué obsesión con los tiempos tenemos algunos!!  Con esa idea y sobre todo animado por mis compis de entreno Santi y Alejo, me inscribí con bastante antelación. Junto con David íbamos a ser cuatro los mosqueteros del Equipo Celigüeta-Atletismo de Zizur los que participaríamos en la aventura. 

Algunas tardes nos pasamos por el Perdón, el monte próximo a Zizur, subiendo y bajando entre peregrinos por el Camino de Santiago.  Con barro, con ríos de agua en lugar de senderos, con frío y también con calor, de mil maneras subimos y bajamos por los senderos de nuestra montaña preferida con la cabeza puesta en Isaba...

Pero sólo unas semanas antes Santi por lesión y Alejo por currelo tuvieron que renunciar a la carrera ¡mecachis! con lo ilusionados que estaban...  Quedábamos David y yo, para representar al equipo así que ahí estamos en esta fotografía, muy bien acompañados por Tedy con quien compartimos viaje desde Pamplona y por los amigos de Humiclima: José Miguel, Iñaki e Iñigo.  ¡¡Qué felices e ilusionados estamos!! ¡¡Y requetelimpios: ni gota de sudor ni barro, con las zapas relucientes!!

La foto nos la hizo el mítico Aldapa, que andaba por allí como árbitro de la federación vasca. 

Además nos encontraríamos también con Iván Blanes, Joseba García y con Juan Martín Tirapu incondicional de casi todas las carreras de montaña de esta parte del mundo.  Gente también del Txurregui, de Adi-Ike por supuesto, de los Amigos de la Vuelta del Castillo, de Manttale y muchos equipos de la federación vasca  puesto que la carrera había sido elegida  como Campeonato de Euskadi de Clubes y Copa Navarra de Carreras de Montaña.  Entre eso y la belleza de la prueba, los dorsales se habían agotado en poco tiempo y allí estábamos calentando los 376 corredores inscritos, de los cuales llegaríamos a meta 315 felices y sufridos supervivientes.






Son un poco más de las 9 cuando tras el homenaje a los montañeros veteranos de Isaba, salimos del frontón   a la carrera.  Una rápida vuelta por las estrechas y adoquinadas calles del pueblo más alto de Roncal y enseguida salimos por una senda en dirección a Belabarce.

David y yo nos hemos situado bastante atrás de modo que sufrimos varias paradas -o tapones- que aprovechamos para recuperar aliento y hacer alguna broma, así nos vamos relajando, sobre todo David, que viene por primera vez y tiene mucho respeto al paseo que tenemos por delante.  Yo me encuentro bien, pues al contrario que otras veces en que me he puesto en cabeza y luego he visto como me adelantaba medio pelotón, en esta ocasión es al revés y junto con mi camarada me veo alegre y dominando el terreno, poco a poco pasamos corredores y enseguida salimos del bosque a la luz y anchuras de Belabarce, una llanura verde entre bosques.  Chapoteamos en una balsa de agua y casi es un placer notar los pies frescos y empapados.  ¡¡Venga!! ¡¡Por el medio!!

Primer avituallamiento: Dos vaso de agua, riquísima, y para arriba por un sendero que asciende entre los pinares a la Sierra de Garbisa.  Nos juntamos con José Miguel de Humiclima y con Joseba, los cuatro iremos  juntos en esta primera parte, disfrutando de un itinerario que una vez arriba de la sierra consiste en llanear y superar cómodos toboganes.  Nuestras patas están vivas, nerviosas y corremos con ganas.  Adelantamos a Txus Unsión, del Manttale, el viejo zorro es un corredor diésel y responde con humor a nuestras bromas, queda mucha carrera y aunque lo dejamos atrás con facilidad, no me fío ni un pelo: un "finisher" de la vuelta a la Cuenca de Pamplona, o del UTMB siempre tiene peligro.



Album de fotos de Blanca Sáez. 

El día ha amanecido fresco y limpio.  Atravesamos un raso que podría ser un campo de golf en medio del bosque, segundo avituallamiento con sólido y líquido, vaso de acuarius -o lo que sea-, vaso de agua, dos cachos de plátano y pies para qué os quiero.  ¡¡Seguimos!!

-¿Dónde está el Ezkaurre?- me pregunta Joseba.  - ¡Detrás tuya! - le contesto señalando a su espalda, cosa que le sorprende, pero le explico que enseguida cambiaremos de dirección para bajar hacia el camping de Zuriza y pondremos dirección de nuevo hacia nuestra montaña preferida.

Bajamos a toda velocidad por buen piso de hierba y tierra húmeda cuando en un descuido me retuerzo el tobillo izquierdo.  Un relámpago de dolor me hace reducir la marcha y cojeo unos metros, el dolor se va despacio y compruebo aliviado que puedo volver al ritmo inicial, pero ahora pondré más atención.  David y Joseba que van detrás mía también se llevan un poco de susto y mi accidente nos sirve a todos para poner aún más, los cinco sentidos en el suelo que pisamos - o sobre el que volamos-.

Tercer avituallamiento, estamos cerca del Puerto de los Navarros y enseguida vendrá la subida gorda.  Dos vasos de agua, uno de isotónico, dos plátanos y cuatro gominolas ¡¡al ataque!!  Corremos con ganas cuando cruzamos la carretera y empezamos la ascensión del Ezkaurre.

Mucho público animando en esta zona y entre ellos está Nacho, que en un rato se unirá a nuestra excursión cerrando la carrera con su escoba.  Sé muy bien lo que me espera, lo que nos espera a todos: Dentro del hayedo, la pendiente se pone imposible y las piernas duelen intentando mantener el ritmo de subida.  David y Joseba están más fuertes y se alejan delante mía, durante un rato les puedo ver pero en unos minutos se pierden de mi vista.  También me pasan tres chicos del mismo equipo con camiseta blanca: FLA, se llaman y me llama la atención lo bien que van los tres al mismo ritmo.  Yo también adelanto a alguno, entre ellos a un chico con camiseta azul de Noain, cuando más arriba creo que es él quien me adelanta le animo: - ¡Venga Noain! - pero es otro chico que me corrige: - No, yo soy de Zumaya, ja,ja -.  Proseguimos juntos un rato y le digo que también tienen buena carrera en su pueblo, que es preciosa y también muy dura.  Será dentro de unas semanas.

Al salir del bosque entramos en el reino de la piedra, de las piedras casi blancas que forman la osamenta del Ezkaurre, frontera con Aragón.  El paisaje es precioso, los Pirineos tienen más nieve que ningún año, en la zona del Anie y la Mesa, los neveros se extienden por doquier.  Hasta el Ori conserva algunos.  Precioso.  Y duro, muy duro subir esta escalera de gigantes hasta la cima.  Uf, uf...


Tedy Garzón


Sergio Iriarte, del Txurregi

Fernando Moreno, hoy sin neopreno ni bicleta.  ¡¡aúpa Trinaranjus!!
En su blog describe las penurias que pasó y que fueron también las mías.

Un nevero cerca de la cima

David está fortísimo, me sacó más de 7 minutos en la subida a Ezkaurre


¡¡Venga Cansamontañas!!

Txus Unsión, me atraparía al final...


- Venga Cansamontañas - me anima un chico, cámara en ristre -. Joer si soy famoso, pienso, le agradezco los ánimos pero voy absolutamente hecho polvo.  Casi ningún corredor sonreímos en esta zona, y yo todavía menos porque sé lo que viene después: un peligroso sendero entre piedras inestables y afiladas, el sueño de un corredor vaya...

Pero antes llegamos a la cima, fichamos, saludo a José Antonio Beriáin que no ha podido tomar parte en la carrera con lo que le hubiera gustado, pero que ha venido con su chaval para vivir este ambiente formidable en un entorno único. ¡¡Adiós, adiós!!  ¡¡Nos vemos en Isaba!!

Cacho de sandía, dos vasos de isotónico y para abajo.  Corremos como muñecos rotos. Las piernas doloridas por el trabajo de la subida tardan en adaptarse al trabajo contrario, y al menos a mí me cuesta mucho enlazar cuatro carreras en este pedregal.  Tres pasos rápidos y parada, otros tres pasos, un salto y parada otra vez... ¡¡Que no me caiga!!

¡¡Vamos Tedy!!

Joseba haría una muy buena carrera consiguiendo un crono de 04:31:35 en meta


¿Por dónde bajo?

Jabier Caballero nos hizo un excelente reportaje en el infierno de piedras

Juan Martín Tirapu -de oscuro-, un campeón Amigo de la Vuelta del Castillo


La tensión de la bajada nos pasará factura a muchos, los cuádriceps se me acalambran en una pequeña subida y al detenerme noto que el dolor se intensifica, me pongo a bailotear intentando soltarlos y de reojo veo a otro corredor que está en las mismas.  De no ser por el dolor y el agobio de ver peligrar nuestra aventura nos reiríamos.  - Yo creo que no tenemos entrenado esto de caminar monte arriba y monte abajo por pedregales - le digo.  - Oye, pues igual tienes razón - me reconoce, -si es que siempre entrenamos corriendo y casi nunca andamos-.

Será durísimo acometer la subida a esta bonita montaña verde que tenemos delante, no son ni cien metros de desnivel pero los calambres acechan, así que me digo: Carlos, sube corriendo, que así no tendrás problemas, despacio pero corriendo.  Pero una cosa es pensarlo y otra hacerlo, sí que corro en el descenso y llaneo posterior pero al empezar la subida no tengo caja para mantener la carrera así que vuelvo a andar.  Describo una zeta tras otra para atenuar la pendiente y de ese modo consigo llegar arriba, donde le pido réflex a un voluntario de la Cruz Roja.  ¡¡Aaaaah!! - le daría de besos.  Además beberé dos vasos de agua y uno de coca-cola.  Junto a la mesa del avituallamiento está Eduardo Marco con muy mala cara: tiene el estómago revuelto y tan apenas puede tragar algo de coca-cola, se sienta, pero asegura que piensa terminar la carrera.  Me despido de él, no sin animarle, pero los dos sabemos cómo son los 7 kmts que todavía quedan hasta Isaba.

Punta Godía (1763 mts)
  Siete largos kilómetros con el calor apretando de firme también en los dos toboganes que nos quedaban todavía.   Luego vendría el infierno más jevi de todos: la brutal bajada final a Isaba, que casi tenía olvidada desde el 2011, pero que seguía ahí esperándome a mí y a todos los locos de la carrera.

Por fortuna los cuádriceps, isquios y demás músculos de las patas me aguantaron bien y hasta pude adelantar a varios corredores.  No me quedaría ni un cuarto de ladera cuando Txus Unsión nos pasó a mí y otros dos corredores como una exhalación perdiéndose monte abajo hacia la meta.  En el kilómetro escaso que quedaba me sacó 39 segundos, pero si en lugar de 31.600 mts hubieran sido 42 kmts me saca una hora por lo menos...  ¡¡qué tío!!

Mi tiempo este año: 04:47:09.  Clasificación aquí.

Llegué vacío y agotado a la meta de modo que este año tampoco pude disfrutar de las migas con queso y chistorra ni del vino o de la cerveza.  Casi ni agua pude beber  ¡¡qué mala pata!!  ¡¡y qué mal estómago!!  La espinita sigue clavada Isaba.  ¡¡Hasta el año que viene!!

Si te gustan las Carreras de Montaña o por Montaña ven a Isaba el próximo año: Paisaje, dureza, variedad en el recorrido y una organización entusiasta que se vuelca con los participantes hacen que al día siguiente muchos estemos pensando en volver.

Gracias Isaba.

Mis glucemias: Alta al levantarme ¿nervios? _ 229 a las 5:06 antes de desayunar.  Me pongo 4 uds de novorapid.__245 a las 8:04 en Isaba, bebo medio litro de agua.___173 a las 14:29 en el frontón, no bebo, peor aún: echo todo lo que tengo en el estómago.___197 a las 16:44 en casa, me pongo 2 uds de novorapid y echo una siesta.___109 a las 18:00  ¡¡a merendar!!

lunes, 24 de junio de 2013

III Carrera Contra la Leucemia. Burlada.

Organizada por la Asociación de Donantes de Médula de Navarra y por la Peña Alegría, se corrió ayer Domingo en Burlada la tercera edición de esta carrera.  Cinco kilómetros "a fuego" con salida y llegada en las magníficas instalaciones deportivas de Burlada.

Y digo "a fuego" porque en esta distancia normalmente no llevas el mismo ritmo que en una maratón claro.  Hablando con mis colegas del equipo Celigüeta - Atletismo Zizur, yo anticipaba que no iba a ir a saco, que el día anterior me había metido 24 kmts por el Perdón y que hoy mis patas no estaban para explosiones festivas.  

Miguel, Félix, Joaquín, Mª Carmen, yo, Lau e Iñigo.
Agachados: Juan Miguel y Carlos Arteta

Me hacía especial ilusión venir a esta carrera por saludar y abrazar a Fernando Zaratiegui, un verdadero campeón del que ya podemos decir que ha regresado a la arena.  El día anterior se había machacado 28 kilómetros con más de 1200 mts de desnivel positivo por el Valle de Ollo y hoy lo teníamos aquí para darnos la salida y unirse después a la carrera.  ¡¡Qué campeón!!  - Oye Fernando -, le pregunté - ¿pero no tienes hoy agujetas en las piernas después de ayer? -.  - ¡Qué va! - me contestó sonriendo- , ¡Si llevo otras dos marchas de montaña en este mes!-.  

Amigos de la Vuelta del Castillo (unos pocos)

Mª Carmen, Pedro y Félix

La temperatura fresquita e ideal en una mañana nublada en la que de vez en cuando se escapaban algunas gotas.  Después del sol y los cielos azules de la jornada de ayer hoy volvíamos a lo que viene siendo el tiempo habitual de Pamplona y su comarca, a quien muchos llaman Mordor por aquello de que con tantos días nublados es una Tierra Oscura...

Pero es una tierra a la que por fin y después del invierno más largo y oscuro, al menos para Fernando, ya ha llegado el Verano, la luz y la alegría. Ahí estaba nuestro amigo tan campante y sonriente como si no hubiera sufrido la peor de las enfermedades en estos últimos meses para darnos la salida con un bocinazo.  ¡¡¡¡ Adelante !!!!
Más de 300 corredores contra la leucemia.  Foto Diario de Noticias.

"No voy a ir a saco" había dicho yo, pero el caso es que cuando dan la salida me encuentro entre los primeros y al lado de Pedro y Joaquin, que salen zumbando con toda la alegría de sus nerviosas y bien preparadas patas.  Y yo voy con ellos, al menos el primer kilómetro, con ánimo y pulmones para bromear - ¡Tira Pedro, dále caña! -, jaleo a mi compañero y vecino.  - ¡Tira tú ! - me contesta riendo y desconfiado.

Con sorpresa siento que mis patas están cómodas y responden a las mil maravillas sobre el suelo de tartán de la pista de atletismo.  Pensaba que las encontraría pesadas después de ayer, pero no, así que... ¡¡Vamossss!! 

¡Ay que loco estoy!  El primer kilómetro salió en 04:05 - muy bien-, pero el segundo me llevó 6 segundos más, el siguiente otros 5, 2 más el cuarto y otros 2 el último...  Bueno ¿y qué? os preguntaréis muchos con tanto segundo arriba y abajo (sobre todo abajo).  Esos números los detallo para que os pongáis en mi lugar, con mis patas y mis pulmones y os hagáis una idea de lo largos que se me hicieron los cinco kilómetros por las calles y parques de Burlada.  En el kilómetro 4 está Juanpa, de AVC, que viendo a "Txope" delante mía me anima gritando: - ¡venga que lo tienes ahí!-, pero ya voy al límite y aunque me dieran un millón de euros no podría aumentar el ritmo, uf,uf... 

En las revueltas veo que Lau se me va a acercando y así cuando sólo faltan 500 mts para meta, mi compañero de club también me pasará más feliz que una perdiz poniendo más distancia por la pista de atletismo. ¡¡Qué gozada sentirnos vivos y picarnos con los amigos en una carrera!!
Fernando entrando en la pista para dar la última vuelta a meta
¡¡¡ Vamosssssss !!!

Magnífica imágen: Familia y deporte.
Foto Diario de Noticias
Casi cuatrocientos corredores llegamos a la meta, contribuyendo con nuestra inscripción a la lucha contra la enfermedad.  Gracias a todos los médicos y científicos que trabajan para que palabras como cáncer y leucemia nos asusten menos cada día...


Fernando, Esteban, Patxi y otro Patxi más.








lunes, 6 de mayo de 2013

Xtreme Higa de Monreal 2013


Higa de Monreal y Sierra de Alaiz vistas desde la Sierra de Tajonar
La foto la hice la tarde del Sábado.

Dos corredores rompen por un momento el silencio del bosque

¡¡Esperar que no he pillao el "satélite"!!  - bromeo mientras echo a correr carretera abajo hacia Monreal.  Son las 9:30 y aunque vamos en dirección contraria a nuestra montaña preferida, sabemos que antes de lo que nos gustaría nos veremos sudando por su falda.  Primero calentaremos nuestras piernas dando un "paseo" por los alrededores del pueblo, dos kilómetros llaneando por pista y sendero a la sombra de los robles y pinares que pueblan las laderas próximas al río Elorz.


Esta carrera me la voy a tomar como si no llevara dorsal, es una expresión muy utilizada por los corredores populares, tanto como esa otra de que no he entrenado nada o que he pillado un gripazo y llevo toda la semana tomando antibiótico, pero esta vez es verdad: Dentro de una semana tengo la Maratón de Vitoria y hoy no debo machacar mis piernas, en algún manual que he ojeado señalan que hoy debería correr 40 minutos a ritmo medio.  Bueno, por delante tengo 21 kmts y estaré más de dos horas, pero alternaré correr y caminar, además respiraré aire puro y disfrutaré de bellos paisajes ¡¡Seguro que me va a ir bien!!

Mis compas de Celigüeta-Zizur: Santi Oroz y David Senosiáin en cambio sí que se van a machacar, lo mismo que Ander y Mikel de Adi-Ike, igual que Edorta de Txurregi, como José Luis Riaño de Peralta, Tedy Garzón o Iñaki, Iñigo, Oscar, Juan Miguel, Javier y Aimar del Humiclima y la valiente Toñi de Sarrios Zaragoza y Juan Martín Tirapu de la Vuelta del Castillo muy bien acompañado de su hijo Javier -menudo campeón- y  ...  por supuesto José Antonio Beriáin, uno de los organizadores y alma de la carrera.  También está David Salinas que hace sólo dos semanas terminó la Apuko-Igoera y que hoy saldrá con una escoba en la mochila cerrando la excursión.  Muchos, muchos chicos y chicas locos por sudar y quedarnos sin aliento corriendo por estos montes.


A la Higa de Monreal le daremos la vuelta por una empinada pista que nos llevará a su lado Sur-Sudoeste, por una especie de valle escondido entre la Sierra de Alaiz y nuestra picuda montaña.  Correr por pista siempre se hace penoso porque tienes la sensación de ir a cámara lenta.  A partir del kilómetro 5 la pendiente se modera y la pista prosigue llaneando al tiempo que penetra en el bosque, mayormente de hayas que en estos días de mayo visten un verde recién estrenado.




Tras el primer avituallamiento proseguiremos por sendero apenas marcado en la hierba, subimos entre bojes que a veces se cierran formando oscuros pasillos de vegetación.  Hay menos barro que el año pasado, pero no hay que descuidarse, pues no pocos charcos acechan nuestro paso.


Salimos del bosque por un momento para entrar en un paisaje dominado por los aerogeneradores: gigantescos molinos que se extienden a un lado y a otro de la sierra.  Allá hacia el Sur asoma la Peña Unzué y de no ser por la calima también veríamos el Moncayo.  Lo mismo que habríamos podido ver los Pirineos blancos trepando las últimas pendientes de la Higa.  Pero eso vendrá un poco más tarde, antes deberemos recorrer kilómetros y kilómetros de sendero entre los árboles, descubriendo rincones mágicos como los restos de la Borda de Cascante que recordaba del año pasado y que hoy me detengo a observar sin prisa.  

Un corredor se aleja, cada vez más pequeño entre las hayas


Hace mucho rato que me he quedado solo en tierra de nadie:  Desde el principio de la carrera me he ido quedando atrás y ahora me adelantan muy de cuando en cuando, seguro que David Salinas no anda lejos con su escoba.  Pasada la borda de Cascante me paro a mirar la glucemia pues me noto un poco flojeras: Mi cacharro marca 62, no es para alarmarse pero agradezco llevar el camel repleto de isostar, amén de unas gominolas energéticas que trago de dos en dos ¡qué ricas!  Estoy muy cerca del avituallamiento nº 3 situado al pie de la subida final a donde llego enseguida.  Unos trozos de plátano y de sandía, un vaso de acuarius y dos de agua y después de unas fotos que me hace una chica super simpática emprendo la fuerte subida detrás de dos chicos con camiseta azul que me han pasado en el bosque.  Detrás de ellos iré trepando entre las rocas y haciendo no pocas paradas para echar la vista atrás y admirar el paisaje bellísimo de esta región: los bosques de hayas de un verde claro contrastan con el oscuro de los pinares, más allá se quieren adivinar los Piris, pero como he dicho la calima casi los hace invisibles.  Ya vendremos otro día.




Casi en la cima alcanzamos a un corredor con camiseta blanca que avanza con dificultad por molestias en los gemelos, juntos llegamos al avituallamiento de la cima debajo del repetidor, donde con la música a tope, un grupo de chicas guapísimas nos da la bienvenida y nos ofrecen de todo ¡¡tienen Red Bull!!  Me beberé un vaso y cogeré alas para tirarme ladera abajo hacia Monreal.  Cuidado porque en el sendero las piedras están resbaladizas, malo sería darse un tortazo en los últimos kilómetros.  Casi he agotado la batería de mi vieja cámara, así que sólo haré cuatro fotos mientras voy perdiendo altura camino de la meta.



Monreal, delante de la Peña de Izaga


No me importa repetir que esta es una gran carrera, no sólo por los paisajes sino por los kilómetros de senderos magníficos donde es una verdadera gozada correr.  Además no os quiero ni contar el super-almuerzo con el que la organización nos obsequió en el frontón.  Bueno sí que os lo cuento:  Vino del bueno, refrescos, tortilla, chistorra, queso, patatas fritas...  ¡¡de todo!!   Y de postre  me tocó un regalo en el sorteo de dorsales: unos calcetines de ultra-trail marca north-face.  ¡¡Bieeeeennnn !!  

Todas las fotos aquí.   Al recorrido de mi Garmin  le falta un kilómetro o más pues no me cogía la señal.

Lo mejor de este domingo ha sido saber que Fernando le está ganando la batalla a la enfermedad más fea y que más miedo nos da y ha vuelto a ponerse un pantalón corto.  ¡¡¡Grande Fernando!!!  Ya estás llegando a la meta.  ¡¡¡Animo Campeón!!!

Fernando Zaratiegui corriendo con la camiseta verde
de los Amigos de la Vuelta del Castillo, que le acompañaron
en el último kilómetro de la Carrera Solidaria de Mutilva.




jueves, 18 de abril de 2013

VI OSAN CROSS MOUNTAIN

El domingo 14 de abril disfrutamos como jabalís en esta preciosa carrera de montaña.  De montaña, de barrancos, senderos, cascadas, prados y nieve.  De todo eso y más tuvimos en una mañana espléndida de cielos azules y sol de verano - o casi -.  Temperatura primaveral que permitió correr de corto y con tirantes -algunos ni eso -, pero no pasamos apuros de calor gracias a un viento flojo de Sur que sobre todo arriba nos refrescó y alivió de nuestro esfuerzo en la subida.




Los cielos despejados y el aire limpio después de meses de lluvias y nevadas como no recordábamos,  permitían admirar un paisaje absolutamente espectacular:  El Pirineo totalmente nevado se levantaba como una cortina cerrando el horizonte Norte del Serrablo y corriendo por los puertos de Santa Orosia teníamos la sensación de que podíamos tocar las cimas de Collarada, Telera o Tendeñera.

Hasta Osán, cercano a Sabiñánigo,  me acerqué desde Zizur junto con Diego y Sergio. Mis dos chavales se animaron a conocer el buen ambiente que siempre reina en este mundillo de las carreras por montaña y estoy seguro de que se llevaron muy buen recuerdo de la jornada, gracias sobre todo a la  hospitalidad y cariño de Felipe y su familia, mis amigos de Sabi.  Por cierto que habíamos bromeado apostando a ver si su hijo Guillermo me ganaría también este año, como así fue y con 8 minutos más de ventaja sobre el anterior ¡¡ay, quien pillara los 20 años otra vez!!

Antes de echar a correr monte arriba y mientras me preparaba, saludé en primer lugar a Samuel, encantado con el éxito de la convocatoria, pues todos los dorsales se habían agotado una semana antes.  Además le hacía ilusión que desde Navarra nos decidiéramos muchos por esta carrera en lugar de acudir a la Media de Bera que se disputaba el mismo día.   Porque de Navarra estaban también Tedy Garzón y Juan Martín Tirapu entre otros.  De Zaragoza y Huesca cómo no, había Sarrios, Ibonciechos,7:45 -como siempre el grupo más numeroso-, Peña Guara, GMS, Villanúa, Montañeros de Aragón, entre otros, que nunca fallan en estas aventuras:  Toño, Manu, Victoriano, Juan, David, Alfonso, Oscar, César,  Lucas, José Luis, Jorge Galve, Javi San Agustín...  ¡¡Ramón -Monrasin!!  que se curró unas fotos de cine, algunas de las cuales ilustran mi ladrillo ¡¡gracias maestro!!  En fin, muchas caras conocidas en la que es una de las primeras citas de la temporada.

Me situé entre los primeros porque soy perro viejo y en años anteriores siempre me pillan tapones en la primera parte de la carrera, paradas que siempre cojo con alivio y me sirven para recuperar el resuello, pero en las que puedes perder algún minuto.  A las 9:30 en point salimos a correr por la mountain, very fastly los primeros and so slowly los demás, como es natural.

Los primeros kilómetros nos llevaron de Osán a las cercanías de Yebra de Basa.  Llaneamos y subimos pequeños desniveles por empinadas laderas, cruzamos barrancos y bajamos para volver a subir.  Me acordaba de un extenso prado que debíamos cruzar y que al ser llano siempre se coge con ganas después de tanto subi-baja rompe piernas.  Pero cuando llegamos mis piernas parecían de madera y tan apenas alcancé un ritmo de 5 min / kmt.  ¡¡ufffff!!  En esta primera parte fui mucho rato con un chico de Berdún (no te olvides de saludar a Jose Ramón y Judith) al principio tiró para adelante muy fuerte pero le fallaron los cálculos y luego se quedó atrás, no sé cómo llegaría porque ya no nos vimos.

Una vez en la subida de Yebra, la subida fue constante y a duras penas conseguí mantener el trote.  Todos alternábamos andar y correr según la pendiente.  En el avituallamiento bebí medio vaso de acuarius y agarré dos trozos de plátano que comí en carrera (cualquier día me atraganto).  Cogí de referencia una pareja de corredores, el mozo tiraba adelante y parecía ir llevando a la chica animándola todo el tiempo.  Tras un kilómetro que fui con ellos me vi un pelín más fuerte y pasé adelante.  Cruzamos el río y pasamos a la ladera opuesta por la que ganamos altura en dos lazadas hasta acercarnos a la cascada, emblema de esta bonita carrera.  Al pasar tras la cortina de agua hay que poner cuidado porque el piso está resbaladizo pero no hay mayor problema.  - ¡Cansamontañas! ¡Venga que vas bien! - Luis Muñoz -Topete- y Mario han subido hasta aquí para disfrutar del monte y del ambiente, los dos me gritan y me animan cosa que consiguen porque puedo mantener el tipo corriendo casi toda la faja o repisa que asciende a los puertos de Santa Orosia.

Antes de llegar a la ermita y el avituallamiento, tenemos un rato de llaneo entre los bojes.  Si no fuera por la paliza que llevamos en las piernas podríamos correr bien rápido pero si antes las teníamos de madera ahora son de piedra y nos parece ir a cámara lenta, ufffff....   Persigo a otro corredor que va despacio igual que yo,  pero no consigo acercarme ni un metro.

Tras el avituallamiento (vaso de agua, otro de acuarius y trozo de plátano) me repongo un poco y acelero la carrera, pero hace un rato que llevo las tripas regular así que me paro detrás de unos bojes y hago lo que tengo que hacer. A falta de papel la nieve es excelente ¡¡y refrescante!!   En dos segundos reinicio la marcha aunque han bastado para que me pasaran una docena de corredores, entre ellos el chico y la chica de antes.

Les volveré a pillar antes de iniciar la bajada, pero enseguida los sentiré detrás mía:  - ¡ahora vamos a darle a tope!-  oigo que el chico le dice a ella, y en unos segundos los tengo pegados detrás.  Como les veo más rápidos me hago a un lado y pasan adelante ¡¡cómo bajan!!  Pero no me quedo atrás y decido apretar también, si no les pierdo de vista son un buen "gancho" para que no me duerma en los laureles, así que vamos adelantando gente durante toda la bajada. Bien, bien...



Se hace largo, los muslos se cargan y se quejan, duelen un poco pero no les hago caso, curva tras curva vamos perdiendo altura a ojos vista por el bosque y nos acercamos a Isún, pero un poco antes de llegar a este pueblo, alcanzo a Pantoja que parece tener problemas en un tobillo.  Me paro a ver cómo está pero se pone a jurar en arameo:  parte por el dolor y cabreo del incidente tan cerca de la meta y parte porque no quiere que pierda un segundo.  ¡¡vale, vale, hasta luego!!  Afortunadamente la cosa no tuvo consecuencias y nuestro valiente y fuerte corredor llegó medio minuto detrás a la meta.

Y a la meta también llegué después de pasar por Isún y alcanzar a la pareja que venía persiguiendo, je,je...  pero ellos tampoco se despegaron de mi y llegamos a Osán en un pañuelo.  Una hora cincuenta y nueve minutos y treinta y dos segundos en mi garmin.  Clasificación aquí.


Me tiré un minuto en la hierba ¡¡estaba sin aliento!!  pero enseguida me recuperé y me uní al barullo de corredores y familiares cambiando impresiones y pasando en procesión a degustar las migas con huevos fritos con las que la organización nos regaló.  ¡¡qué buenas!!
Con mi amigo Felipe.  Detrás nuestra puede verse la Collarada
¡¡Cuántas puyadas hemos hecho juntos!!

Con Sergio y Diego.  ¡¡¡Tres cansamontañas!!!
... con permiso de los Ramones y de los Eisidisi

Aquí está Guillermo !!!
 El próximo año volveremos a vernos las caras campeón!!!
Con el sol en lo alto la temperatura era buenísima y todo el mundo se quedó para ver la danza del paloteao.  Antes, se entregaron los premios a los primeros clasificados y también se homenajeó a Ramón -Monrasin- que con su excelente blog - Corriendo por la Sierra -, nos mantiene a todos perfectamente informados de TODO lo relacionado con las carreras de montaña.  ¡Felicidades!

Destacar que la primera clasificada absoluta fue la navarra Leire Fernández que con ¡14 años! logró un crono de 01:44:43 y casi batió el record femenino de la prueba. ¡¡Enhorabuena!! Ya tenemos aquí a la pareja de Kilian Jornet...

Además de fieras como esta chica, también tuvimos dos héroes:  Javi San Agustín y Saioa Ortiz corrieron con nosotros pero antes habían venido corriendo también desde Huesca por el monte.  En total hicieron 69 kilómetros y 2100 mts de desnivel positivo más los 17 de Osán con sus 1000 mts de subida claro...  Eso es preparar bien el Gran Raid de los Pirineos.  ¡¡Animo Campeones!!

Mis glucemias muuuuy biennn:  A las 6:10 antes de desayunar 180, me puse 4 uds de novorapid.  A las 9:12 en Osán 82, me bebí 1/2 litro de isostar -muy diluido- y dos plátanos.  A las 12:30 y después de un plato de migas 109 ¡¡muy bien!!  Antes de comer tenía 142, me puse 6 uds de novorapid y después de un buenísimo plato de pasta, ensalada, quesos y bizcocho...  no sé cuánto tendría porque no lo miré, pero en casa a las 21:27 que me puse a cenar tenía 113.  El blanco del Somontano y el tinto de Cariñena con los que Felipe acompañó la comida algo tuvieron que ver...  Sobre todo el tinto garnacha de Bodegas Aylés ¡¡qué rico!!