Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

lunes, 6 de mayo de 2013

Xtreme Higa de Monreal 2013


Higa de Monreal y Sierra de Alaiz vistas desde la Sierra de Tajonar
La foto la hice la tarde del Sábado.

Dos corredores rompen por un momento el silencio del bosque

¡¡Esperar que no he pillao el "satélite"!!  - bromeo mientras echo a correr carretera abajo hacia Monreal.  Son las 9:30 y aunque vamos en dirección contraria a nuestra montaña preferida, sabemos que antes de lo que nos gustaría nos veremos sudando por su falda.  Primero calentaremos nuestras piernas dando un "paseo" por los alrededores del pueblo, dos kilómetros llaneando por pista y sendero a la sombra de los robles y pinares que pueblan las laderas próximas al río Elorz.


Esta carrera me la voy a tomar como si no llevara dorsal, es una expresión muy utilizada por los corredores populares, tanto como esa otra de que no he entrenado nada o que he pillado un gripazo y llevo toda la semana tomando antibiótico, pero esta vez es verdad: Dentro de una semana tengo la Maratón de Vitoria y hoy no debo machacar mis piernas, en algún manual que he ojeado señalan que hoy debería correr 40 minutos a ritmo medio.  Bueno, por delante tengo 21 kmts y estaré más de dos horas, pero alternaré correr y caminar, además respiraré aire puro y disfrutaré de bellos paisajes ¡¡Seguro que me va a ir bien!!

Mis compas de Celigüeta-Zizur: Santi Oroz y David Senosiáin en cambio sí que se van a machacar, lo mismo que Ander y Mikel de Adi-Ike, igual que Edorta de Txurregi, como José Luis Riaño de Peralta, Tedy Garzón o Iñaki, Iñigo, Oscar, Juan Miguel, Javier y Aimar del Humiclima y la valiente Toñi de Sarrios Zaragoza y Juan Martín Tirapu de la Vuelta del Castillo muy bien acompañado de su hijo Javier -menudo campeón- y  ...  por supuesto José Antonio Beriáin, uno de los organizadores y alma de la carrera.  También está David Salinas que hace sólo dos semanas terminó la Apuko-Igoera y que hoy saldrá con una escoba en la mochila cerrando la excursión.  Muchos, muchos chicos y chicas locos por sudar y quedarnos sin aliento corriendo por estos montes.


A la Higa de Monreal le daremos la vuelta por una empinada pista que nos llevará a su lado Sur-Sudoeste, por una especie de valle escondido entre la Sierra de Alaiz y nuestra picuda montaña.  Correr por pista siempre se hace penoso porque tienes la sensación de ir a cámara lenta.  A partir del kilómetro 5 la pendiente se modera y la pista prosigue llaneando al tiempo que penetra en el bosque, mayormente de hayas que en estos días de mayo visten un verde recién estrenado.




Tras el primer avituallamiento proseguiremos por sendero apenas marcado en la hierba, subimos entre bojes que a veces se cierran formando oscuros pasillos de vegetación.  Hay menos barro que el año pasado, pero no hay que descuidarse, pues no pocos charcos acechan nuestro paso.


Salimos del bosque por un momento para entrar en un paisaje dominado por los aerogeneradores: gigantescos molinos que se extienden a un lado y a otro de la sierra.  Allá hacia el Sur asoma la Peña Unzué y de no ser por la calima también veríamos el Moncayo.  Lo mismo que habríamos podido ver los Pirineos blancos trepando las últimas pendientes de la Higa.  Pero eso vendrá un poco más tarde, antes deberemos recorrer kilómetros y kilómetros de sendero entre los árboles, descubriendo rincones mágicos como los restos de la Borda de Cascante que recordaba del año pasado y que hoy me detengo a observar sin prisa.  

Un corredor se aleja, cada vez más pequeño entre las hayas


Hace mucho rato que me he quedado solo en tierra de nadie:  Desde el principio de la carrera me he ido quedando atrás y ahora me adelantan muy de cuando en cuando, seguro que David Salinas no anda lejos con su escoba.  Pasada la borda de Cascante me paro a mirar la glucemia pues me noto un poco flojeras: Mi cacharro marca 62, no es para alarmarse pero agradezco llevar el camel repleto de isostar, amén de unas gominolas energéticas que trago de dos en dos ¡qué ricas!  Estoy muy cerca del avituallamiento nº 3 situado al pie de la subida final a donde llego enseguida.  Unos trozos de plátano y de sandía, un vaso de acuarius y dos de agua y después de unas fotos que me hace una chica super simpática emprendo la fuerte subida detrás de dos chicos con camiseta azul que me han pasado en el bosque.  Detrás de ellos iré trepando entre las rocas y haciendo no pocas paradas para echar la vista atrás y admirar el paisaje bellísimo de esta región: los bosques de hayas de un verde claro contrastan con el oscuro de los pinares, más allá se quieren adivinar los Piris, pero como he dicho la calima casi los hace invisibles.  Ya vendremos otro día.




Casi en la cima alcanzamos a un corredor con camiseta blanca que avanza con dificultad por molestias en los gemelos, juntos llegamos al avituallamiento de la cima debajo del repetidor, donde con la música a tope, un grupo de chicas guapísimas nos da la bienvenida y nos ofrecen de todo ¡¡tienen Red Bull!!  Me beberé un vaso y cogeré alas para tirarme ladera abajo hacia Monreal.  Cuidado porque en el sendero las piedras están resbaladizas, malo sería darse un tortazo en los últimos kilómetros.  Casi he agotado la batería de mi vieja cámara, así que sólo haré cuatro fotos mientras voy perdiendo altura camino de la meta.



Monreal, delante de la Peña de Izaga


No me importa repetir que esta es una gran carrera, no sólo por los paisajes sino por los kilómetros de senderos magníficos donde es una verdadera gozada correr.  Además no os quiero ni contar el super-almuerzo con el que la organización nos obsequió en el frontón.  Bueno sí que os lo cuento:  Vino del bueno, refrescos, tortilla, chistorra, queso, patatas fritas...  ¡¡de todo!!   Y de postre  me tocó un regalo en el sorteo de dorsales: unos calcetines de ultra-trail marca north-face.  ¡¡Bieeeeennnn !!  

Todas las fotos aquí.   Al recorrido de mi Garmin  le falta un kilómetro o más pues no me cogía la señal.

Lo mejor de este domingo ha sido saber que Fernando le está ganando la batalla a la enfermedad más fea y que más miedo nos da y ha vuelto a ponerse un pantalón corto.  ¡¡¡Grande Fernando!!!  Ya estás llegando a la meta.  ¡¡¡Animo Campeón!!!

Fernando Zaratiegui corriendo con la camiseta verde
de los Amigos de la Vuelta del Castillo, que le acompañaron
en el último kilómetro de la Carrera Solidaria de Mutilva.




jueves, 18 de abril de 2013

VI OSAN CROSS MOUNTAIN

El domingo 14 de abril disfrutamos como jabalís en esta preciosa carrera de montaña.  De montaña, de barrancos, senderos, cascadas, prados y nieve.  De todo eso y más tuvimos en una mañana espléndida de cielos azules y sol de verano - o casi -.  Temperatura primaveral que permitió correr de corto y con tirantes -algunos ni eso -, pero no pasamos apuros de calor gracias a un viento flojo de Sur que sobre todo arriba nos refrescó y alivió de nuestro esfuerzo en la subida.




Los cielos despejados y el aire limpio después de meses de lluvias y nevadas como no recordábamos,  permitían admirar un paisaje absolutamente espectacular:  El Pirineo totalmente nevado se levantaba como una cortina cerrando el horizonte Norte del Serrablo y corriendo por los puertos de Santa Orosia teníamos la sensación de que podíamos tocar las cimas de Collarada, Telera o Tendeñera.

Hasta Osán, cercano a Sabiñánigo,  me acerqué desde Zizur junto con Diego y Sergio. Mis dos chavales se animaron a conocer el buen ambiente que siempre reina en este mundillo de las carreras por montaña y estoy seguro de que se llevaron muy buen recuerdo de la jornada, gracias sobre todo a la  hospitalidad y cariño de Felipe y su familia, mis amigos de Sabi.  Por cierto que habíamos bromeado apostando a ver si su hijo Guillermo me ganaría también este año, como así fue y con 8 minutos más de ventaja sobre el anterior ¡¡ay, quien pillara los 20 años otra vez!!

Antes de echar a correr monte arriba y mientras me preparaba, saludé en primer lugar a Samuel, encantado con el éxito de la convocatoria, pues todos los dorsales se habían agotado una semana antes.  Además le hacía ilusión que desde Navarra nos decidiéramos muchos por esta carrera en lugar de acudir a la Media de Bera que se disputaba el mismo día.   Porque de Navarra estaban también Tedy Garzón y Juan Martín Tirapu entre otros.  De Zaragoza y Huesca cómo no, había Sarrios, Ibonciechos,7:45 -como siempre el grupo más numeroso-, Peña Guara, GMS, Villanúa, Montañeros de Aragón, entre otros, que nunca fallan en estas aventuras:  Toño, Manu, Victoriano, Juan, David, Alfonso, Oscar, César,  Lucas, José Luis, Jorge Galve, Javi San Agustín...  ¡¡Ramón -Monrasin!!  que se curró unas fotos de cine, algunas de las cuales ilustran mi ladrillo ¡¡gracias maestro!!  En fin, muchas caras conocidas en la que es una de las primeras citas de la temporada.

Me situé entre los primeros porque soy perro viejo y en años anteriores siempre me pillan tapones en la primera parte de la carrera, paradas que siempre cojo con alivio y me sirven para recuperar el resuello, pero en las que puedes perder algún minuto.  A las 9:30 en point salimos a correr por la mountain, very fastly los primeros and so slowly los demás, como es natural.

Los primeros kilómetros nos llevaron de Osán a las cercanías de Yebra de Basa.  Llaneamos y subimos pequeños desniveles por empinadas laderas, cruzamos barrancos y bajamos para volver a subir.  Me acordaba de un extenso prado que debíamos cruzar y que al ser llano siempre se coge con ganas después de tanto subi-baja rompe piernas.  Pero cuando llegamos mis piernas parecían de madera y tan apenas alcancé un ritmo de 5 min / kmt.  ¡¡ufffff!!  En esta primera parte fui mucho rato con un chico de Berdún (no te olvides de saludar a Jose Ramón y Judith) al principio tiró para adelante muy fuerte pero le fallaron los cálculos y luego se quedó atrás, no sé cómo llegaría porque ya no nos vimos.

Una vez en la subida de Yebra, la subida fue constante y a duras penas conseguí mantener el trote.  Todos alternábamos andar y correr según la pendiente.  En el avituallamiento bebí medio vaso de acuarius y agarré dos trozos de plátano que comí en carrera (cualquier día me atraganto).  Cogí de referencia una pareja de corredores, el mozo tiraba adelante y parecía ir llevando a la chica animándola todo el tiempo.  Tras un kilómetro que fui con ellos me vi un pelín más fuerte y pasé adelante.  Cruzamos el río y pasamos a la ladera opuesta por la que ganamos altura en dos lazadas hasta acercarnos a la cascada, emblema de esta bonita carrera.  Al pasar tras la cortina de agua hay que poner cuidado porque el piso está resbaladizo pero no hay mayor problema.  - ¡Cansamontañas! ¡Venga que vas bien! - Luis Muñoz -Topete- y Mario han subido hasta aquí para disfrutar del monte y del ambiente, los dos me gritan y me animan cosa que consiguen porque puedo mantener el tipo corriendo casi toda la faja o repisa que asciende a los puertos de Santa Orosia.

Antes de llegar a la ermita y el avituallamiento, tenemos un rato de llaneo entre los bojes.  Si no fuera por la paliza que llevamos en las piernas podríamos correr bien rápido pero si antes las teníamos de madera ahora son de piedra y nos parece ir a cámara lenta, ufffff....   Persigo a otro corredor que va despacio igual que yo,  pero no consigo acercarme ni un metro.

Tras el avituallamiento (vaso de agua, otro de acuarius y trozo de plátano) me repongo un poco y acelero la carrera, pero hace un rato que llevo las tripas regular así que me paro detrás de unos bojes y hago lo que tengo que hacer. A falta de papel la nieve es excelente ¡¡y refrescante!!   En dos segundos reinicio la marcha aunque han bastado para que me pasaran una docena de corredores, entre ellos el chico y la chica de antes.

Les volveré a pillar antes de iniciar la bajada, pero enseguida los sentiré detrás mía:  - ¡ahora vamos a darle a tope!-  oigo que el chico le dice a ella, y en unos segundos los tengo pegados detrás.  Como les veo más rápidos me hago a un lado y pasan adelante ¡¡cómo bajan!!  Pero no me quedo atrás y decido apretar también, si no les pierdo de vista son un buen "gancho" para que no me duerma en los laureles, así que vamos adelantando gente durante toda la bajada. Bien, bien...



Se hace largo, los muslos se cargan y se quejan, duelen un poco pero no les hago caso, curva tras curva vamos perdiendo altura a ojos vista por el bosque y nos acercamos a Isún, pero un poco antes de llegar a este pueblo, alcanzo a Pantoja que parece tener problemas en un tobillo.  Me paro a ver cómo está pero se pone a jurar en arameo:  parte por el dolor y cabreo del incidente tan cerca de la meta y parte porque no quiere que pierda un segundo.  ¡¡vale, vale, hasta luego!!  Afortunadamente la cosa no tuvo consecuencias y nuestro valiente y fuerte corredor llegó medio minuto detrás a la meta.

Y a la meta también llegué después de pasar por Isún y alcanzar a la pareja que venía persiguiendo, je,je...  pero ellos tampoco se despegaron de mi y llegamos a Osán en un pañuelo.  Una hora cincuenta y nueve minutos y treinta y dos segundos en mi garmin.  Clasificación aquí.


Me tiré un minuto en la hierba ¡¡estaba sin aliento!!  pero enseguida me recuperé y me uní al barullo de corredores y familiares cambiando impresiones y pasando en procesión a degustar las migas con huevos fritos con las que la organización nos regaló.  ¡¡qué buenas!!
Con mi amigo Felipe.  Detrás nuestra puede verse la Collarada
¡¡Cuántas puyadas hemos hecho juntos!!

Con Sergio y Diego.  ¡¡¡Tres cansamontañas!!!
... con permiso de los Ramones y de los Eisidisi

Aquí está Guillermo !!!
 El próximo año volveremos a vernos las caras campeón!!!
Con el sol en lo alto la temperatura era buenísima y todo el mundo se quedó para ver la danza del paloteao.  Antes, se entregaron los premios a los primeros clasificados y también se homenajeó a Ramón -Monrasin- que con su excelente blog - Corriendo por la Sierra -, nos mantiene a todos perfectamente informados de TODO lo relacionado con las carreras de montaña.  ¡Felicidades!

Destacar que la primera clasificada absoluta fue la navarra Leire Fernández que con ¡14 años! logró un crono de 01:44:43 y casi batió el record femenino de la prueba. ¡¡Enhorabuena!! Ya tenemos aquí a la pareja de Kilian Jornet...

Además de fieras como esta chica, también tuvimos dos héroes:  Javi San Agustín y Saioa Ortiz corrieron con nosotros pero antes habían venido corriendo también desde Huesca por el monte.  En total hicieron 69 kilómetros y 2100 mts de desnivel positivo más los 17 de Osán con sus 1000 mts de subida claro...  Eso es preparar bien el Gran Raid de los Pirineos.  ¡¡Animo Campeones!!

Mis glucemias muuuuy biennn:  A las 6:10 antes de desayunar 180, me puse 4 uds de novorapid.  A las 9:12 en Osán 82, me bebí 1/2 litro de isostar -muy diluido- y dos plátanos.  A las 12:30 y después de un plato de migas 109 ¡¡muy bien!!  Antes de comer tenía 142, me puse 6 uds de novorapid y después de un buenísimo plato de pasta, ensalada, quesos y bizcocho...  no sé cuánto tendría porque no lo miré, pero en casa a las 21:27 que me puse a cenar tenía 113.  El blanco del Somontano y el tinto de Cariñena con los que Felipe acompañó la comida algo tuvieron que ver...  Sobre todo el tinto garnacha de Bodegas Aylés ¡¡qué rico!!

jueves, 28 de marzo de 2013

Carrera de Montaña de Orio - Orioko Mendi Lasterketa

Casi nos parece volar bajando por este magnífico sendero con vistas al mar, escuchamos el ruido de las olas rompiendo contra las rocas debajo nuestra...  y si nos arriesgamos a levantar la vista del suelo, distinguimos el Ratón de Getaria, más allá de Zarautz.  Las gaviotas chillan en el cielo, parece que quieren avisarnos de algún peligro y así es: un voluntario nos cierra el paso y con la mano pide que bajemos la velocidad advirtiéndonos de un paso difícil.  Y menos mal, porque el  camino se convierte en una escalera de piedras  donde hay que mirar muy bien donde pones los pies.  - ¡¡ La hosssst... !! - exclamo asustado, a lo que el voluntario me contesta divertido:  - ¡¡Costa gipuzkoana!! - no dice más, pero lo dice todo, está claro que en este rincón del Cantábrico, las extensas playas de postal se localizan en contados sitios:  San Sebastián y Zarautz por ejemplo, mientras que Orio, Getaria, Zumaia o Deba se conforman con estrechos portillos entre estos montes que caen a pico sobre el mar.  Montañas de poco más de 300 mts de altura, por las que discurre esta preciosa carrera de 20 kmts y 1000 mts de positivo acumulado.

Magnífica fotografía de Andrés Merino.  Su blog: Tipi-Tapa
¿Y quién me manda meterme en estos líos?  Si debería estar preparando la Maratón de Vitoria y corriendo por asfalto o en todo caso haberme acercado a Etxauri para correr su célebre subida al puerto por la empinada carretera.  Pero Alejo y Santi me pusieron la miel en los labios, que si ya estamos inscritos, que es muy guapa, que te va a gustar... y qué leñe, a casi dos meses de Vitoria tampoco me rompe mucho ¿no?  ya entrenaremos asfalto otro día...  Y lo cierto es que ha valido la pena y he disfrutado como un ceporro. Aunque eso lo digo ahora escribiendo este ladrillo, porque el domingo cuando echamos a correr desde la Ikastola de Orio y a los 200 metros nos encontramos  la brutal subida junto a la iglesia del pueblo...  Entonces tenía la cara muy seria, como la estos corredores en estas fotos del 2012:

Foto de la Organización 
Foto de la Organización

Santi, Alejo y servidor de ustedes nos habíamos puesto en primera línea de salida.  Mis dos amigos mantuvieron el tipo y la posición al menos durante los primeros kilómetros pero yo me quedé tieso en esa primera cuesta durísima que lo mismo tenía un 30% de pendiente.  El amarillo de sus camisetas se alejó calle arriba, lo mismo que las de los Txurregi y Adi-Ike con quienes habíamos coincidido en el vestuario.  "Fletxa Coja" también me saludó al pasar a mi lado: - ¡Aúpa Cansamontes! -.  Adiós, adiós...

Mi caja no daba más y mis piernas tampoco, menos mal que al salir del pueblo la pendiente se suavizó un poco y pude recuperar pulsaciones.  Pensaba que iría en la cola de la carrera pero al llegar a una nueva rampa más empinada que la primera se hizo un tapón y comprobé que detrás mía quedaban muchos corredores.  Proseguimos la subida por bosque y por buen terreno, la organización había avisado que nos encontraríamos bastante seco el recorrido y así era, pues salvo en contados sitios con algo de barro la mayor parte del piso estaba perfecto.  

Bajamos a la autopista pasándola por debajo para subir un poco por la ladera opuesta.  Vuelta a pasar bajo la autopista y ahora sí, la subida gorda hasta Kukuarri, que con 364 mts sería el techo de la carrera.  A partir de ahí disfrutamos de buenos descensos y llaneos flanqueando las laderas de la montaña por el lado que mira al mar.  Nos cruzamos con algún peregrino y es que parte del recorrido va por el Camino de Santiago de la Costa - GR121-.  

En el kilómetro 10 agarré un vaso de agua, otro de acuarius y un plátano entero que fui tragando poco a poco.  El sol lucía en el cielo despejado y la temperatura era alta pero no llegamos a pasar calor pues teníamos sombra en la mayor parte del recorrido. 





Lo peor fue cuando llegamos al pueblo en el kilómetro 15 y pasamos corriendo junto a la gente sentada en las terrazas o en el camping.  Todo el mundo animaba, pero de reojo les mirábamos con envidia ahí sentados con su cerveza y por eso se nos hizo tan duro volver a subir monte arriba para comernos el último desnivel: 250 mts de nada...  Eso sí, muchísimo público aplaudiendo y jaleando nuestro esfuerzo  ¡¡muchas gracias!!  ¡¡ Mila Esker!!

Por fin la bajada final en la que ahora sí podíamos volar, yo notaba una leve molestia en el planta del pie pero gracias al piso blando no sufrí demasiado y la cosa no fue a más.  Llegados abajo teníamos un kilómetro casi llano para volar pero yo justo pude mantener un trote ligero hasta el arco de meta.  ¡¡Dos horas y catorce minutos!!  Bueeeeeno.     Clasificación general.

Con Alejo y Santi en la meta.  A estos dos colegas se les está
metiendo el veneno del monte pero bien, je,je...

Alejo consiguió un magnífico crono de 02:09
y Santi de 02:05  ¡¡¡Bravo!!!

Un vaso de vino, un pincho de tortilla y otro de chistorra me sentaron de maravilla.  Eso sí, como mi glucemia estaba un poco alta me puse 3 uds de novorapid  y a las dos de la tarde en Zizur mi glucemia estaba en 130.  ¡¡Muy bien!!


Carrera muy recomendable y muy cerca de casa.  Junto con la Zumaia Flish Trail  supone una magnífica forma de conocer la costa gipuzkoana...

martes, 5 de marzo de 2013

Media Maratón del Camino

De Nájera a Santo Domingo de la Calzada por el Camino de Santiago.  Séptima edición de esta prueba con un perfil durillo para hacer marca, de hecho bajar de la hora treinta es cosa de campeones: el primer clasificado, Raúl Delgado, hizo 01:16:39 y es que el recorrido consiste en una sucesión de subidas y bajadas con algunas partes llanas donde las piernas te piden más pero te frenas porque estás viendo una fuerte subida a lo lejos.  De hecho mi cacharro señaló 368 mts de desnivel positivo y 221 mts de negativo acumulado.


Había participado en 2009 así que ya sabía lo que había.  Lo que nos esperaba a Santi, Alejo, David, Miguel y servidor cuando a eso de las 7:30 del domingo salíamos de Zizur rumbo a Logroño.  Ligera helada en los campos pero el cielo despejado prometía una buena mañana.

Llegamos a Santo Domingo con tiempo de sobra -madrugar es lo que tiene- para coger el bus con el que la organización nos llevó a Nájera.  Precioso pueblo a orillas del río Najerilla, cuyas calles y plazas recorrimos sin prisa, aprovechando para desayunar -otra vez- unos cafés con magdalenas junto con Javier Muñoz - Amigos Vuelta del Castillo-, que se había acercado desde su Calahorra natal. Entre bromas y risas nos asomamos al paseo de la ribera y en una soleada terraza coincidimos con más amigos de la AVC:  Txema y Asun.  Ya en la plaza y poco antes de la salida me acerqué a saludar a un grupo de corredores del Club Peralta Atlético, les pregunté por José Luis Riaño, mi compañero de aventuras en la Vuelta a Pamplona por el GR220.  - Pues aquí también se ha apuntado, lo tienes por ahí arriba - me señalaron el arco de salida en la parte superior de la plaza, - y por cierto que aquí tienes a su familia! - .  ¿Eres la señora de José Luis? - le pregunté a bocajarro a una chica rodeada de sus tres hijos -  ¡¡Pues toma dos besos!! que tienes un marido con dos... narices, corrimos juntos algunos kilómetros por el barro y la nieve y está hecho un campeón.-  La interpelada recibió el abordaje con simpatía -gajes de tener una pareja con fama mundial ¿no?-.   Es curioso además que Atletismo Zizur y Peralta Atlético estamos hermanados por las camisetas pues ambos equipos lucimos el mismo modelo de tono amarillo.

Monasterio de Santa María la Real de Nájera, en su interior
se encuentra el panteón de los reyes del reino de Nájera-Pamplona,
antecesor del Reino de Pamplona

Media hora más tarde esta plaza estaría repleta de corredores.
Sentados: Javi y Alejo, detrás Santi, David, Miguel y yo.

La plaza está repleta con los más de mil corredores inscritos para la prueba, falta muy poco para la salida y cambiamos las últimas impresiones mientras ponemos los relojes a punto.  La salida es a las 11:30,  tiramos calle arriba y pronto continuamos ganando altura por una pista que asciende en fuerte rampa - esto ya lo he escrito antes en alguna carrera de montaña-.  Mis piernas están nerviosas y me piden adelantar a este chico a esa chica, a ese otro que va despacio a esa pareja que no sé porqué se ha puesto aquí...  pronto me veo en una zona más desahogada y aminoro la marcha: la cuesta continúa y queda muuucha carrera.

Javier Muñoz se ha situado más adelante y no lo veo, desde atrás me alcanza primero David que tras correr unos metros a mi lado no tardará en alejarse, sé que está más fuerte y no seguiré sus pasos.  El que sí puede seguirle es Alejo que también me pasa en el kilómetro 3 aproximadamente.  El tercero en alcanzarme es Santi que se quedará conmigo pues hoy no quiere machacarse.  Los dos iremos juntos toda la carrera y lo cierto es que me será de mucha ayuda pues irá tirando de mi en las zonas más exigentes, moderando la marcha cuando me quede atrás y avivando el ritmo cuando vea que me recupero.  Gracias a él no me abandonaré en la dura subida de los kmts 12 al 15 que más de uno sube andando y me exigiré a tope en la fuerte bajada final con los ojos puestos en las lejanas torres de Santo Domingo, allí lejos.  ¡¡Venga, sólo quedan 4 kilómetros !!

Hemos ido adelantando gente todo el tiempo y han sido contados los corredores que nos han pasado a nosotros, lo cual nos anima y empuja a apretar un poco más en los últimos dos kilómetros de llano, cuando pisamos asfalto en las afueras de la ciudad.  Aquí Santi sacará el nitroso y se despegará de mí con autoridad pero no por ello dejaré de apretar los dientes:  detrás mía un motorista lleva un rato animando a un corredor amigo suyo: - ¡venga, coge al de amarillo que lo tienes ahí! -.  El de amarillo soy yo que no bajo la guardia y hago lo imposible por mantener la velocidad en el último kilómetro.  Vamos por la Calle Mayor cuando soy adelantado por mi perseguidor pero se queda a tiro de mis zapatillas y a falta de 200 metros puedo darle alcance tras de lo cual me lanzaré hacia la meta como un cohete - o eso les parece a mis pulmones -.  ¿Quién decía que los atletas populares sólo debemos competir contra nosotros mismos? Que se lo digan al de la moto!!!   Mi tiempo: 01:38:12.  Clasificación General.  

Bueno Santi, el próximo año sin catarro no me esperes - le digo a mi compañero de carrera - tú sí que has disfrutado hoy sin exprimirte ¿eh?.  El que ha disfrutado ha sido Alejo que cada día se encuentra mejor y más fino, David también ha demostrado estar fenomenal y eso que hace dos semanas sudó bien la camiseta en la Media de Tudela.  Javi Muñoz ha hecho muy buen crono pero el año pasado le salió un pelín mejor además de conseguir el tercer puesto en su categoría -hoy ha sido el cuarto ¡mecachis!-.  Miguel no ha perseguido a nadie y está más contento que nadie al llegar a meta  ¡¡bravo campeón!!

La parte más dura vendrá ahora, en las duchas, que para cuando llegamos se han quedado sin agua caliente - sólo ha llegado para los primeros tres clasificados -.  Ya hemos recuperado el aliento y las pulsaciones y podemos gritar cuando el agua helada nos cae encima (los gritos se pudieron oír en Nájera).   A casi todos nos parece chocante que la organización se esfuerce por ofrecernos un autobús que nos lleva a un polideportivo donde sólo hay agua caliente para medio equipo de fútbol.  A ver si el próximo año arreglan la caldera o nos llevan a unas instalaciones mejores.  Por pedir que no quede.

Pero eso es lo único que se le puede criticar a esta carrera.  La organización ha conseguido encontrar un marco incomparable en la monumental Plaza de España de Santo Domingo para situar la meta y el aperitivo para corredores y acompañantes: Bollos preñados y vino jóven de Rioja servido en copa de cristal -obsequio también- que nos sentó de maravilla a todos.




Por fin pude saludar a José Luis Riaño a quien no pude alcanzar en la carrera. Lo primero que hizo el titán de Peralta fue preguntarme si participaría en la Media de Montaña de Bera o en la Ehunmilak del próximo verano ¡¡qué tío!!.  - No señor - le contesté - ahora sólo voy a pensar en la Maratón de Vitoria el próximo 12 de mayo.  Me toca asfalto y el barro lo dejaré para después - bromeo, pensando en nuestra última aventura.


El excelente vino y el buen chorizo que encontramos dentro de los panecillos nos bastaron para almorzar.  La tarde espléndida invitaba a sentarse al sol y eso hicimos para tomarnos un café en el paseo de esta bella ciudad.  ¡¡Hasta el próximo año!!



Mis glucemias regular:  Amanecí a las 6:30 con 200.  Me puse 4 uds de novorapid y desayuné abundante: Café con leche -tazón grande-, dos tostadas - con aceite una y con queso y mermelada la otra-, nueces y avellanas.  Con todo en Nájera tenía 130 así que volví a desayunar un café con leche y una magdalena.  Antes de la carrera tragué una barrita de frutas y entre los kmts 10 y 15 tragué un gel.  En meta estaba muy alto: 320.  Cometí el error de no ponerme insulina y tras dos bollos preñados, tres copas de vino y un café con leche con una magdalena alcancé los gloriosos 400 al llegar a casa.  6 uds de insulina y tras una corta siesta en el sofá volví a unos excelentes 130 mg de azúcar en sangre.

 Seguiremos aprendiendo, algún día lo haremos bien!!!!!!!!!!!!

domingo, 24 de febrero de 2013

Nieve, Sidrerías y carreras

Séptima Edición de esta bonita prueba con meta en Hernani, la corrí por primera vez en 2011: Sagar Lasterra -carrera de la sidra-  es una carrera explosiva en la que tras los primeros 800 metros en llano,  rompes tu ritmo contra una empinada cuesta:  Son casi cuarenta metros que hay que subir sin desanimarse porque después, salvo algunos toboganes -más cortos- la estrecha carretera te conducirá rápidamente a la meta.  Pero no te confíes:  Si tu altura es superior al metro sesenta tendrás que agachar la cabeza en un oscuro túnel bajo las vías del tren próximas a Hernani y  a falta de un kilómetro, quedará una última cuesta cuando vayas por el carril bici, su pendiente no es fuerte pero se te puede atragantar si vas justo.  Y si después de eso te quedan fuerzas, las podrás quemar en los últimos 500 metros a meta.  ¡¡Vamos!!

¿Pero vamos a ir con este tiempo?  Santi, Martin y yo dudamos sólo un segundo.  A pesar de los 2 grados bajo cero y del polvo de nieve que cae sobre Zizur, en la Cuenca de Pamplona, emprendemos la ruta dirección Irurtzun por la Autovía de San Sebastián.  El paisaje blanco es precioso pero cuando vas por una autovía y ves que la calzada también está de ese color es difícil disfrutar de las vistas. Afortunadamente Santi está hecho un campeón - y las ruedas de su coche también-, y sin ningún contratiempo llegamos a Hernani en una hora aproximadamente.  Lo difícil aquí será encontrar sitio para aparcar, pero después de dar cuatro vueltas ¿o fueron ocho? por los barrios de la ciudad, conseguimos encontrar una plaza libre no muy lejos del polideportivo.

Saludamos a Carlos Vallejo - de los Amigos de la Vuelta -, está preparando la Maratón de Barcelona y mañana le toca entreno largo, pero aquí está dispuesto a quitarse el frío con nosotros.  La organización nos lleva en un bus de línea hasta la Salida, situada en un polígono industrial junto al río Urumea.  Apretado junto a nosotros también está Javier Lansac, amigo y vecino de Zizur.  Con sus veintipocos años, Javi consiguió hacer la hora treinta en la Media de Tudela el domingo anterior.  Confía en hacer una buena carrera y en que las lesiones le respeten una segunda prueba en tan pocos días.  Los toboganes que le describimos no le hacen mucha gracia y va callado escuchando nuestras "hazañas".



Javi, Martin, Santi y yo mismo
fotos cortesía de Sara  ¡¡Gracias guapísima!!

El bus nos deja en nuestro destino, a 8900 mts de la meta.  Nos quedan 10 minutos hasta la salida y los dedicamos a trotar y estirar  ¡¡qué frío!!  Se ven pocos pantalones cortos, casi todos -yo también- llevamos mallas largas y un par de camisetas ¡¡ y guantes por supuesto !!  Bromeamos con eso de que más nos valdría meternos en alguna de las sidrerías por las que vamos a pasar y ponernos hasta arriba de txuletón y sidra, quién sabe, la organización sorteará 25 invitaciones para dos personas  ¡¡ que haya suerte !!

¡¡Pum!!  la pistola nos "grita" que corramos y enseguida nos olvidamos del frío y de los txuletones buscando nuestro sitio y nuestro ritmo.  Vallejo tira para adelante como un cohete,  Martín hace lo propio y Santi detrás.  Javi está a mi lado y le digo que se olvide de ellos y que mida sus fuerzas.  Consejos vendo y para mí no tengo, pues yo me tiro a todo lo que dan mi caja y mis patas, mirando el garmin de reojo en busca de un ritmo por debajo de 4 min.  Pero no lo consigo en los primeros metros y mucho menos en los toboganes de después -salvo en las bajadas-.  Pasado el kilómetro 3, Javi me adelanta  - ¡¡ánimo Javi!! - le animo, pero al mismo tiempo intento seguir su ritmo.  Desisto enseguida, pues hoy mi caja no da más de sí.  Resignado veré cómo se aleja y me contentaré con mantener mis fuerzas y mi velocidad.  Uffff.... ¿cuánto falta?

¡¡Tocayo!!  - Es Carlos Vallejo que me grita super animado en una parte del recorrido donde nos cruzamos con los primeros de la carrera, ellos van de bajada y a nosotros nos toca subir una corta rampa - otra más-.  Uffff...  El campeón conseguirá un magnífico 22 puesto en la clasificación absoluta.  Estoy seguro de que en Barcelona también hará una gran maratón  ¡¡¡Bravo!!!

Mi tiempo en meta: 38:03 y lo malo es que tengo 352 de azúcar ¡¡madre mía!! El ejercicio físico es bueno para la diabetes, pero está claro que el estrés de competir contra el crono y tus propias fuerzas no lo es tanto.  Antes de la salida, a las 10:20 tenía 253, sin tomar nada y después de sudar casi 9 kilómetros no entiendo unas cifras tan altas, pero también me ha ocurrido en carreras más largas como una media maratón.  Sólo puedo asociarlo al estrés de competir aunque sea conmigo mismo. Escribir Cien veces:  Corre y Disfruta, no te estreses capullazo...  Y lo peor es que no nos tocó ninguna cena de sidrería en el sorteo ¡¡mecachis la mar!!



Menos mal que hoy los números han sido mejores:  Tocaba entreno a ritmo medio con mis compas de Atletismo Zizur y a pesar de la nevada con que nos ha sorprendido este último Domingo de febrero, nos hemos decidido a salir hacia Pamplona para disfrutar de las bellas estampas nevadas de los parques y calles de la capital navarra.  Alejo, Martin, Pedro, Javi y servidor:  cinco mosqueteros bien abrigados para comernos casi 13 frescos kilómetros de asfalto.  ¡¡El próximo domingo tocará la Media Maratón de Nájera a Santo Domingo!!  Más toboganes y más kilómetros...

Primeros metros por la urbanización de Zizur

Bajando hacia Pamplona, a la vuelta será duro subir esta cuesta...


Por la Universidad de Navarra junto al río Sadar

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Junto a la Universidad Pública

Javi y Martin me esperan en la subida de la gasolinera
Alejo y Pedro se alejan al fondo de la imágen.  ¡¡Esperarnos!!

Alejo, Pedro, Martín, Javi y yo
Mis glucemias hoy:  202 al desayunar y 88 al terminar.  Datos del Garmin aquí.