Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.
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jueves, 2 de marzo de 2017

Media Maratón Villa de Aibar

I Edición de esta carrera de montaña que inicia el calendario navarro. Aibar-Oibar es un pueblo próximo a Sangüesa en la vertiente sur de la Sierra de Izco. Por su situación en un alto podemos adivinar que las piedras de esta preciosa villa medieval tienen muchas cosas que contar: En el siglo IX los Banu Qasi arrasaron la villa junto a su castillo y cuando los musulmanes se retiraron al sur fue moneda de cambio entre Aragón y Navarra hasta que Sancho VII el Fuerte la recuperó definitivamente para el reino de Navarra.

Alberto Azparren, del club Txurregi ha sido uno de los organizadores de la prueba, ellos y los más de 130 voluntarios con el apoyo de su ayuntamiento son los culpables del nacimiento de esta fiesta de solidaridad que contribuirá con 2 euros por participante en ayudar a Asier Arbeloa un niño de Aibar que con solo 4 años ha vivido muchas batallas con su corazón.

Al final les ha salido un monstruo de 21 kmts con un perfil que acumula 1019 mts de desnivel. Una carrera rápida y dura a partes iguales, con cuatro subidas y bajadas principales divididas a su vez en más subibajas secundarias, osea un diente de sierra interrumpido por breves llaneos y un largo descenso de más de 2 kmts por buenos caminos donde muchos corredores bajaron a bastante menos de 3 min el km, para volar yo a menos de 4 no te digo nada...Todavía me tiemblan las patas. Lo mejor es que el piso estaba fenomenal: muy poco barro, sin piedras ni trampas, ideal para correr alargando la zancada sin miedo a un tropiezo o una mala torcedura.  Para mí lo más duro fue la transición que supone pasar de correr-caminar cuesta arriba a correr-volar cuesta abajo: los músculos de mis piernas no pueden cambiar el trabajo tan rápido como me gustaría. Tendremos que entrenarlo. Uffff.
Cuatro Trizurkos nos hemos animado esta vez: David Senosiain, Fernando Dean, Oscar Soriano y servidor de ustedes.  En Aibar hemos coincidido con Iñigo Goroskieta, del Atlético Lerinés, a quien ya le gusta más el barro que el asfalto. Los cinco nos hemos dirigido a las piscinas para recoger los dorsales y en el bar mientras echábamos un café (mi tercer café) nos hemos encontrado con más locos y locas: Irene Guembe, Rubén Morillo, Eneko Hernández, Fernando Zaratiegui... Muchos locos del Txurregi, algunos Adi-Ikes, Marmottrails, Run19 y Manttales de Bera.  Hay que felicitar a los Txurregis por ser el equipo más numeroso, por el tercer puesto de Alberto Azparren y porque detrás suya Mikel Beunza y Xabier Zarranz han conseguido el cuarto y quinto puesto. Y no solo eso, es que los demás galgos del equipo han llegado también entre los 25 primeros.  Qué tíos!!!

Como anécdota decir que David Ferrández -Marmottrail- vino corriendo desde Monreal (unos 25 kmts por monte) para tomar la salida de la prueba. Con él fui durante los primeros kilómetros y os aseguro que no llevaba mal ritmo. David y Jorge Compains se han propuesto un reto solidario:  cruzar toda la provincia de Huesta por el Gr15 "sendero prepirenaico" desde la localidad leridana de Pont de Suert hasta el vértice de Algaraieta (muga de Huesca, Zaragoza y Navarra), serán 245 km y 12500+ en non stop. Con ello quieren dar a conocer dos enfermedades infantiles muy graves y poco conocidas: el síndrome de Dravet y el síndrome de Rett. Ayudémosles en migranodearena.org

Oscar, Iñigo, David, Kike, yo y Fernando Deam

Txurregis a gogó y Victor Amatriain (dorsal 16) que conseguiría el segundo puesto (foto J. Imbuluzqueta)

Ahí veo dos trizurkos, ¡¡Vamos David y Fernando!! (foto J.Imbuluzqueta)

Los primeros metros de la carrera fueron por pista, casi llaneando hasta comenzar una subida muy tendida y suave pero que con el dorsal y la locura me pusieron a mil por hora. Intenté mantenerme cerca de Fernando Zaratiegui pero mi viejo amigo demostró una vez más que está super fuerte y le perdí de vista en el primer repechón que dentro de un pinar nos hizo superar una sucesión de terrazas a modo de escalera de gigantes. Empezaba el diente de sierra del que hablaba antes, que nos llevaría por rincones muy bonitos de la sierra, con ratos "disfrutones" llaneando por sinuosos senderos entre bojes y robles que más arriba dieron paso a las hayas. El piso sin trampas como decía al principio, podías echar la zancada sin preocuparte apenas de buscar un buen lugar donde apoyar pues bajo las hojas no había ramas ni piedras, una gozada.  Cortas bajadas, cortas subidas, ¡¡largas subidas donde no veíamos el final!! respirar el aire fresco a bocanadas al llegar arriba, recuperar y volver a vaciarte en la siguiente bajada. Bajada larga donde cogemos velocidad, ¡estamos volando! ¡¡Un río!! es pequeño pero no veo paso... ¡al agua patos! ¡qué fría! Otra subida... ¡no puedo más!. -¡Dime que es la última!- le ruego a una chica que está animando a mitad de ladera. - ¡Lo siento pero os queda otra!- La chica no me miente, cuando llegamos arriba y perdemos altura al otro lado nos encontramos con la última cuesta de la excursión ¡esta sí que sí!  El sol nos quiere calentar un poco pero el aire todavía entra fresco cuando lo tragamos a bocanadas ¡más aire! ¡más aire!  Al llegar arriba y empezar la última bajada voy un rato tras un Adi-Ike hasta que se hace a un lado para darme paso. No puede quedar mucho cuando llegamos a la pista del principio que ahora en sentido contrario nos lleva a la meta. Mil gracias a los dioses porque el arco de meta no lo han puesto arriba del pueblo donde el ayuntamiento sino en las piscinas... Mi tiempo 02:11:22  "progreso adecuadamente"  

Vídeo de la Carrera, por bakaretxea:


Irene Guembe, 3º puesto ¡¡bravo campeona!! (foto J.J. Imbuluzqueta)

Fernando Zaratiegui exprimiéndose... (foto J.J. Imbuluzqueta)
Volando en la bajada larga...


Yo totalmente exprimido...  (foto J.J. Imbuluzqueta)
Con Mikel Ucar amigo de insulinas y de ANADI
Jesús Abaigar, amigo de Zizur que con las prisas en volver a casa no se enteró que había quedado tercer veterano, menos mal que su vecino no tenía tanta prisa y le recogió el premio...



Mis glucemias regular: 162 a las 7:05. Desayunaré un huevo frito y unos 50 gr de pan con un café con leche. En Aibar a las 9:12 tengo 224, claro que me he tomado dos cafés más, sin azúcar pero qué sé yo... A las 12:38 después de ducharme 196.  Un valor que no entiendo pues durante la carrera solo he bebido agua y comido tres trozos de plátano.  Será por correr a menos de 4 minutos el km en  esa bajada larga... 

martes, 8 de noviembre de 2016

Juan Migueliz Leyre Trail

Primera Edición de la Carrera. Espectacular... Exigente... Bonita... no, Guapa, Guapísima. En el catálogo de las carreras hemos encontrado la joya: el diamante perfecto. Nos gustó -nos enamoró- el recorrido que entrenamos en dos ocasiones durante el mes de octubre y nos ha gustado la carrera. Nos ha roto el corazón, nos lo ha partido en dos trozos que se han quedado allá arriba entre las hojas de los árboles...

El Otoño -casi Verano- se adivinaba hace unas semanas pero ayer Domingo 6 de noviembre el Invierno nos dio una bofetada de frío y terminó de sacar los colores al bosque: el rojo de los arces, el amarillo de los fresnos, el anaranjado de las hayas...  El día anterior llovió como no lo había hecho hacía meses, pero ya nos habían dicho que en esta sierra no tendríamos barro. Y así fue: la Cañada de los Roncaleses que asciende a lo alto de la Sierra desde el Monasterio de Leyre es una cuesta de tierra dura por la que el agua del sábado bajó rápida sin obstáculos que la detuvieran. Las encinas monumentales extienden sus raíces entre las rocas, los bojes crecen aquí y allá... ¿barro? No, pero frío todo el que se quiera.

El frío y la niebla que cubría los altos no han asustado a los voluntarios: un montón de chicos y chicas valientes, más que nosotros, apostados en el recorrido y que además de ofrecernos de todo en los avituallamientos, nos animaban y señalaban los sitios especialmente delicados: - ¡Cuidado esas rocas resbalan!, ¡Atención, ahí viene un giro a la derecha!, ¡Animo, esta cuesta solo son 50 mts!, ¡Venga que lo tienes!...- Con ellos hemos volado un poco más rápido, más seguros y más fuertes. Muchísimas gracias.

Muchísimo frío cuando bajamos del coche a eso de las 8 de la mañana.  No por la temperatura, que andaría en 6 o 7 grados si no por el aire que soplaba helador. Pobre San Virila, que se pasó tres siglos dormido en el bosque cerca del monasterio... Sin pensar en el santo, David, Alejo, Iván, Tedy, Txitxo y servidor nos acercamos a la carpa donde entregaban los dorsales y la bolsa del corredor.  Dentro de esta encontramos un chaleco -super chulo-, una botella de vino blanco Arbaiun, una caja de leche y un frasco de miel además de algún gel y folletos turístícos.  Lo dejamos todo en el coche y nos metimos en el bar de la hospedería buscando calor. Nada como un café con leche y una barrita de cereales para mí que a las 9:05 de la mañana tenía 97 de azúcar en sangre, buena cifra pero justa para enfrentar una media maratón con 1400 mts de desnivel positivo.


Yo mismo, con Txitxo, Sonia, Tedy, Iván, Alejo y David
Esperamos a Sonia para hacernos la foto de equipo. Nos faltan Imanol Kañamares y Fernando Dean ¡mecachis! Pero luego les podremos saludar...  Mientras se acerca la hora de salida saludamos a muchos amigos de otros equipos: Adi-Ikes, Txurreguis, Run-19 son casi de la familia. Pero también hay más caras conocidas como Javi Oteiza, Javi Sola - que nos guió por aquí cuando estuvimos hace un mes para entrenar el recorrido-, Fernando Zaratiegui, Christian Pau -¡¡Bien hallado campeón!!, Irene Guembe -nerviosa y super ilusionada como siempre-, Victor Amatriain - nervioso y emocionado-, Martín Tirapu el campeón de Noain, Joxan Salgado -que correrá a su bola- y ... Oye, ¿no es ese el campeón del mundo de Ultra Trail? Por supuesto, el chico de la gorra de lana que está haciéndose fotos con los abades del monasterio es Luis Alberto Hernando y también le pediremos una foto con nosotros ¡¡Qué grande!!

Tedy, Luis Alberto, servidor de ustedes y Fernando Zaratiegui

Luis Alberto junto con los dos priores del Monasterio de Leyre cortarán la cinta. Antes unas palabras recordando la memoria de Juan Migueliz - su espíritu valiente correrá hoy con nosotros-. Una mirada a la cortina gris que tapa su Sierra y ... ¡¡Vamosssss!!



Muy pocos metros para que estire el pelotón y enseguida enfrentamos la primera subida -450 mts positivos- por la ancha cañada a cuyos lados docenas de chicos y chicas con chaleco amarillo nos aplauden entusiasmados.  Ha empezado la fiesta!!

Sonia y yo nos quedamos atrás mientras todos los Trizurkos suben como cohetes: Imanol que hará un carrerón - 13º en la general-, Tedy - 20º y segundo veterano-, Iván, David, Txitxo,  Alejo y Fernando Dean. Los 9 llegaremos a meta como unos campeones, pero antes pues eso: sudaremos la subida al Portillo de la Cerrada, Premio Especial M Torres donde yo conseguiré un crono de 29:21. ¡¡Alucinantes los 20:57 de Victor Amatriain vencedor de este trofeo!!

Primer avituallamiento, agarro dos trozos de plátano y pies para qué os quiero por una pista de hierba con buen piso donde se puede ir rápido. El que pueda claro, porque mis patas no consiguen el ritmo que les pido. Acusan el esfuerzo y tensión de la subida y se resisten a pasar al modo correr.  Total que para cuando puedo correr la pista se ha convertido en una sucesión de escalones y pedruscos donde hay que poner los cinco sentidos para no romperse la cabeza... ¡¡Cuidadín!!

Abajo del todo es el km 5, los Rasos de Bigüezal, segundo avituallamiento: un vaso de isotónico otro cacho de plátano y para arriba otra vez. Por un bosque de pinos ganamos altura hasta asomar al alto de la sierra.  Javi Oteiza me había pasado en la carrera por la pista pero ahora me pongo yo delante suya y de otro chico, mi objetivo a corto plazo es una chica del Run-19: María Loizu que también me ha dado caza en la bajada anterior ¡menuda jabata!

Alejo en el Paso del Oso

Sonia en el Paso del Oso

Llegamos al Paso del Oso, petado de voluntarios venga a hacernos fotos y aplaudirnos.  Cencerros y gritos de ánimo - ¡Por aquí campeones!, ¡Cuidado esas piedras!- ya vamos ya, ufffff... De reojo miramos esa ventana natural que deja ver la niebla al otro lado de la montaña, abajo muy tenue se adivinan las aguas del pantano de Yesa.

El recorrido ahora es una sucesión de sube- bajas  por el sendero que discurre próximo a los paredones cimeros de la sierra para regresar al Portillo de la Cerrada. Esquivamos piedras, trepamos algún escalón, saltamos troncos caídos, corremos y corremos...

Tedy Garzón, 2º veterano

Como puede verse, salto los troncos tan bien como cualquier campeón...
Magnífico el reportaje fotográfico de la organización.
En el Portillo de la Cerrada agarro dos trozos de chocolate y seguido de cerca por Javi proseguimos los subi-bajas por la parte superior de la montaña. Javi ha venido con muchas prevenciones pues tiene el tobillo regular después de la Hiru Aundiak hace pocas semanas. No obstante el vendaje que se ha apañado le irá de cine porque bajando hacia Arbaiun se irá para adelante y me sacará tres minutazos ¡qué campeón!
Fotaza de Francis San Nazario ¡¡Gracias campeón!!
En esa bajada nos cruzamos con dos corredores que suben tras abandonar la carrera, Angel de Adi-Ike, se ha hecho un esguince y tiene que abandonar ¡mecachis! No puedes relajar ni una sola zancada pues las hojas ocultan ramas y piedras donde menos te piensas.  ¡¡Que no sea nada campeón!!

La subida final nos lleva a las antenas del Arangoiti, el techo de la Sierra. Ya la conocemos, no es la cuesta del Juicio Final pero nuestras patas llevan mucha guerra y se nos hace dura.  Me animaré un poquico dando caza a algunos corredores, entre ellos a Iñigo, del Atlético Lerinés a quien pillo arriba del todo:  se ha dado un tortazo unos kilómetros atrás, en la zona de rocas y se ha golpeado la cadera, el de Lerín solo ha pensado un momento en abandonar y tras unos minutos ha visto que podía seguir y aquí está llegando conmigo a la cima. Conseguirá llegar a meta dos minutos detrás mía. ¡¡Bravo!! Seguro que habría podido hacer un crono muchísimo mejor, pero será en la próxima ocasión.

Antes de llegar a la cima alcanzo también a María del Run-19 y me tiro para abajo buscando a Javi pero a este pájaro del Club Baztán no lo veré...  ¡¡Qué frío hacía en las antenas!! El aire parece que venía del Polo Norte, pero allí estaban los voluntarios y entre ellos una chica sosteniendo una bandeja con frutos secos, chocolate, plátano... Cogí dos porciones de chocolate y me despedí dándoles las gracias. ¡¡Sois los más valientes!!

La bajada final es delicada y debemos poner toda la atención, máxime con el cansancio de los kilómetros que llevamos. Bajar no es lo mío y me anima ver que nadie me pilla, bueno sí, un chaval me pasará al comienzo pero hacia la mitad le alcanzo y me cede el paso ¡¡Gracias!!   En la última parte, cuando ya vamos por la cañada también alcanzaré a un chico que baja con bastones: Adrián Salinas, con quien coincidimos hace un mes aquí también.

Ya estamos en los últimos metros, dejando el Monasterio a nuestra izquierda corremos por asfalto hacia la meta, volamos cuesta abajo y ... tras un giro de 180 grados también volamos unos metros para arriba hasta el arco de meta.  ¡¡Bieeeeeeennnn!!  02:47:30.  No sé a quién le dije que si bajaba de 3 horas le daba un beso al abad del monasterio...

Magnífico el ambiente en meta a pesar del frío, que nos quitamos un poco gracias a las migas ¡¡buenísimas!! con chistorra, queso y vino de Liedena ¡¡riquísimo!!  Repetí de migas y como en meta,a las 13:02 tenía 168 me puse 4 uds de novorapid, en casa a las 15:11 tenía 210 pero un café con leche y dos horas más tarde estaba con 121. Buenas glucemias!!




Las campeonas de verdad, las más valientes ¡¡Gracias!!

Sonará repetido pero de verdad que los organizadores y los voluntarios habéis conseguido que el frío y las nubes oscuras de esta mañana de Domingo se hayan convertido en calor y alegría, en una verdadera fiesta del deporte y la montaña. Hay un chico en el cielo que todavía está sonriendo...  ¡¡Muchas gracias!! Mila Esker!!

jueves, 22 de septiembre de 2016

Nafarroa Xtrem... Plus.

¡¡Por fin!!  El sábado 17 de septiembre llegó la Primera Edición de esta Carrera de Montaña. Una carrera por el Pirineo Navarro, por las cimas emblemáticas del Adi y Saioa, por los hayedos de Quinto Real, por los altos pastizales y helechales verdes en la vertiente atlántica y amarillos al Sur de la divisoria, abrasados por el sol de este verano.

Un verano largo y seco que terminó justo el martes con tormentas y descenso de temperaturas ¡¡Por fin!! Los días siguientes fueron con tiempo normal e incluso volvió un poquito el calor cuando todos empezamos a consultar las previsiones del sábado con cierta preocupación: venía más agua pero los pronósticos apuntaban que para el sábado ya habría pasado el frente. No fue así...

Nafarroa Super Xtrem Plus

Fuimos nueve los Trizurkos en Zubiri: Sonia y Ascen saldrían una hora después para correr la "corta", si se le puede decir corta a una carrera de 32 kmts que te lleva a la cima del Adi para regresar por un recorrido petado de toboganes que te castigan a base de bien.  A las 8 saldríamos los chicos:  Alejo que había corrido los 46 kmts de la Canfranc-Canfranc la semana anterior y estaba nervioso por ver cómo responderían sus patas. Txitxo e Iñigo más tranquilos y muy animados: se han metido excursiones muy guapas en Pirineos este verano e incluso Iñigo ha estado en los Andes y aún le quedarán glóbulos super rojos de esos. David está renegón: mucha playa, buena vida y pocos entrenos duros dice, pero si hay un hombre fuerte en este equipo es él.  Joseba no dice nada, se ha pegado el verano cuidando una rodilla que le tiene a maltraer pero nuestro gigante preferido tiene el culo pelado en muchas batallas y sabe donde ha venido, su fisio le ha puesto a punto, tiene confianza y hoy quiere confirmar su buena forma porque en tres semanas tiene la Hiru Aundiak ¡¡claro que sí!!  Alberto también reniega que le duele el talón, lo lleva diciendo hace un año y desde entonces ha dado tres veces la vuelta al globo corriendo así que no le hacemos mucho caso, también está apuntado a la Hiru y entre eso y el talón insiste en que va a ir "tranqui".  ¿Y yo? Yo voy a ir a saco a todo lo que me den las patas sin pensar que en 8 días tengo la maratón de Zaragoza y tres semanas más tarde la Ultra de Guara. Hoy empieza mi challlenge loca y particular. En los últimos entrenos me siento muy bien y mis patas están como nunca ¡¡Vamosssss!!

Con Ascen, Fernando y Alejo ¡¡Ah y David detrás!!

David, Yo mimmmo, Ascen, Alberto y Txitxo ¿dónde está Iñigo?

Yonhey, un colega de blog con quien he
coincidido en más de una. Él y su pareja,
la fiel reportera Ayelen Shekmet, viajan por medio mundo
 participando en carreras.
 Su próxima cita: la Maratón de Budapest.

Temperatura fresca y cielo nublado cuando salimos de Zubiri, todavía no llueve.  Trotamos a ritmo de 5 min/km hasta Saigots, poco más de un kilómetro de carretera, allí bajamos a cruzar el Arga y ya por pista estrecha comenzamos a ganar altura. Txitxo e Iñigo van delante, seguidos de Joseba y Alberto, después vamos David, Alejo y yo más o menos juntos aunque a ratos nos separamos: David se queda atando los cordones de las zapas y Alejo se adelanta. Está fuerte pese a tener la Canfranc reciente, lo mismo que Javi Oteiza que también anda cerca nuestra, tranquilo y sonriente, contento porque su gemelo está funcionando perfectamente ¡¡Bravo Javi!!


Primero metros de carrera. Fotos de Francis San Nazario
En esta vemos a Irene Guembe y Nerea Martínez 
Podemos escuchar el sonido de la txalaparta cuando empieza una suave lluvia, hay un avituallamiento y allí alcanzo a Joseba. - ¡¡Eeeh, deja algo para los demás!!- siempre le bromeamos con su buen apetito y le reprochamos que termina las carreras con más peso jeje, nuestro colega no se enfada y tira para delante a buen paso.

Muchos se detienen a un lado para ponerse el chubasquero pues la lluvia cae más fuerte, yo racaneo un poco más pero finalmente también me lo pondré. Llevo dos camisetas de manga corta, una térmica y encima la del equipo además de manguitos, con eso y el chubasquero voy tan a gusto. Mojado de sudor por dentro pero caliente. Voy tranquilo y disfrutando un recorrido que conozco bien en su mayor parte. El agua hasta me sabe buena pensando en el calor que pasamos en el último entreno que hicimos por aquí.

Dentro del bosque apenas nos mojamos y cuando salimos más arriba a los helechales que cubren las laderas del Adi solo cae alguna gota, eso sí: la niebla lo tapa todo y no vemos más que unos metros en derredor.  Los helechos dan paso a la hierba y en un plis plas estamos arriba. Sopla un aire huracanado y frío con algo de agua otra vez. Agachados, unos voluntarios nos señalan el control de paso, - ¡hombre Gorka! - el campeón navarro hoy ha decidido sufrir más que nosotros y es el encargado de fichar nuestro tiempo, - Mila Esker!! Agur, agur!!-  madre mía qué frío están pasando...

Francis San Nazario estaba apostado en las faldas del Adi
cuando bajaba ¡¡Gracias por esta foto campeón!!
Me sorprende ver que las banderitas nos bajan de la montaña evitando una zona de rocas muy puñeteras si están mojadas. En eso venía pensando hace rato pues en junio se resbaló ahí nuestro amigo Santi. El recorrido, perfectamente señalizado, nos hace perder altura por una inclinadísima ladera de hierba sin ningún peligro, solo hay que procurar no embalarse demasiado pero la zona de piedras se queda a un lado -ni la vemos- y enseguida cuando el terreno pierde inclinación podemos alargar la zancada y proseguir a buen ritmo. Entraremos de nuevo en el bosque camino de Urkiaga a donde llego junto con Javi. Alejo y David se han adelantado pero les alcanzamos en el control. Allí está la chica de Yonhey que nos hace un retrato para la posteridad.  Estamos felices.

Alejo, David y yo en Urkiaga. Javi estaría comiendo...
Joseba por delante nuestra se pira de Urkiaga
Foto Christian Pau - Montañas de Camille
En Urkiaga me como dos sandwichs de jamón de york, bebo un vaso de isotónico muy rico que sabe a menta y tiro para arriba con Alejo, David y Javi. Cuatro mosqueteros que iremos intercambiando posiciones con otros corredores de aquí a Artesiaga, primero ganando altura por el bosque para más arriba salir a los pastizales de la divisoria entre Baztán y Quinto Real. Allí el viento norte nos vuelve a pegar trayendo lluvia a ratos.  Subimos, bajamos y llaneamos.  Corremos por una pista de hierba fácil cuando Alejo en un descuido pisa mal y se lastima un tobillo. En un minuto prosigue la carrera pero jura en hebreo porque le duele a cada paso y sabe que por delante aún quedan 40 kmts de batalla. En el sendero petado de barro nos cruzamos con Angel y Jorge de Adi Ike, han venido a disfrutar de la carrera como espectadores,  -¡¡Eeeuuu ¿qué tal por el Montblanc?!!-. Son dos campeones y aquí están: en medio de ninguna parte, mojados por la lluvia y soportando un viento que solo trae frío y cortinas de niebla pero la están gozando. Como nosotros ¿o no?

No del todo: David, que ya venía quejándose de no estar preparado como es debido para la paliza, se une a Alejo cuando éste habla de dejarlo en Artesiaga. Allí están Sancti, su family y Laura Molina dentro de la furgo y al pararnos a saludar mis dos compas deciden bajarse con ellos. Todo es muy repentino, no me da tiempo a reaccionar para animarles, cómo les voy a pedir que sigan con la que está cayendo?  Alejo me da un abrazo y es entonces que veo su expresión de rabia y amargura, de todos nosotros era el que más ilusión tenía con esta prueba. La Canfranc hace una semana le dio mucha moral para venir aquí hoy y disfrutar con todo el equipo volando hacia Zubiri y ¡zas! en un segundo todo al traste por una mala pisada... 

Nos despedimos, mis dos amigos me desean toda la suerte, fuerza y ánimo del mundo cuando emprendo la subida hacia el Saioa. Javi viene algo detrás mía, no anda muy alejado pero me siento solo entre la niebla. El sonido del aire y la lluvia pegando contra mi capucha que he cerrado a tope y mi respiración, nada más. La visera apenas me deja ver y tengo que levantar la cabeza cada dos por tres para orientarme con las banderitas de señales. Hace frío y el viento lo acentúa mucho más. 

Arantxa Hermoso subiendo el Saioa
Foto: Francis San Nazario

Bajan corriendo dos chicos, luego otro y otro más, - ¿Imanol, eres tú?-, es un amigo de Zizur, un campeón del triatlón el que baja. - ¿Qué pasa? - le pregunto, ya mosqueado. - ¡¡Estoy muerto de frío!!-  me contesta, deteniendo el descenso solo un segundo para despedirse... Joer, menos mal que Javi  pasa a mi lado y continúa decidido la ascensión: no soy el único loco que quiere continuar.

Mientras prosigo montaña arriba solo pienso en que una vez dejado atrás el Saioa el tiempo tiene que mejorar: estamos justo en la divisoria Atlántico-Mediterránea, los Montes de Velate son el primer obstáculo que encuentran los vientos del Norte cuando vienen del Cantábrico cargados de humedad. Cuando bajemos al Sur y nos alejemos del Saioa y del Zuriain este vendaval tiene que amainar.  El chubasquero cerrado a tope y los guantes me mantienen abrigado por lo menos de cintura para arriba. Las patas no son del cuerpo y como además son las que más trabajan en esta interminable cuesta pues aguantan como unas campeonas. Eso sí el culo lo llevo chirriao, ya se secará...

Escucho unos silbatos y por fin vemos la cima, uffff... ya estamos. Casi no llueve pero el aire sigue soplando helador. Uno de los chicos del control viene hacia mí con algo en la mano. ¿Querrá apuntar mi dorsal? ¡Qué va! Me ofrece un gel energético que tomo agradecido. Madre mía qué frío tienen que estar pasando.

Toca bajar y subir de nuevo a la cima de Zuriain, el monte vecino que casi tiene la misma altura del Saioa...  Seguimos con niebla pero se va levantando un poco. Después viene la bajada definitiva y ahora sí, poco a poco el viento disminuye y como sigue sin llover vamos entrando en calor.  

Avituallamiento de Iturrondo, mitad de carrera. Hasta ahora no me había podido mirar el azúcar, cualquiera se pone a sacar el medidor de la mochila allá arriba...  Tengo 162, hora las 13:15. Me pillo otro sandwich, dos cachos de plátano y unos frutos secos. Saludo a Mikel y a Tomás Anaut del Adi-Ike, que irán juntos toda la carrera y con los que coincideremos muchas veces en el recorrido. También está por ahí Joseba pero se marcha enseguida.  Yo saldré detrás con Javi, los Adi-Ikes y otros dos chicos. 

Seguimos perdiendo altura, toca bajar y bajar. Primero por pista y enseguida por un precioso sendero siguiendo el curso de un estrecho barranco. Cruzamos regatas o errekas secundarias que vienen a unirse al río principal. Sus aguas bajan ruidosas a nuestra izquierda y cuando nos ponemos a su nivel proseguimos llaneando junto a una granja, llevaremos cinco kilómetros corriendo y hace rato que nos hemos quitado el chubasquero, el sol asoma un poco entre las nubes y la temperatura es magnífica. 

Volvemos a ganar altura por una pista que discurre junto a unos prados, alguna borda se levanta aquí y allá, estamos cerca de Lantz a donde conduce el camino principal pero no llegaremos a ver el pueblo pues nuestro recorrido hace un giro a la izquierda y nos lleva de nuevo dentro del bosque.  Recuerdo que en nuestro entreno perdimos tiempo y sufrimos en esta zona pues nos costó seguir los traks del itinerario, ahora en cambio todo es rápido y fácil ¡¡y no hace calor!!  Eso sí, hay que prestar atención al piso pues aunque hay tramos de sendero a menudo debemos saltar pequeñas regatas, piedras o ramas que lo cruzan. Es un paraje escondido, secreto y salvaje que dejamos atrás en cuanto salimos del bosque y asomamos a un paisaje abierto de fincas y caseríos. A lo lejos vemos Aritzu.





Aritzu, km 45, solo quedan 22 para Zubiri!! Nada más llegar nosotros un Edorta super sonriente y tres chavales se despiden de los voluntarios echando a correr, creía que no habían hecho ni parar pero llevaban un buen rato devorando. Vuelve a llover y le pregunto a Ramón Malcorra -de Zegama- que anda por allí ayudando, qué previsión de tiempo tenemos. -Os puede llover un poco e incluso nevar, también saldrá el sol, hará frío y también calor así como un poco de aire en ocasiones-,  me contesta todo serio. El muy cachondo acertará en todo menos en lo de la nieve... Menos mal.  Mi azúcar: 101, son las 17:14.   Yo también tomaré dos vasos de caldo caliente y un tupper de macarrones con carne y tomate ¡¡hay que meter hidratos y proteína al cuerpo!! frutos secos y ... ¡¡A correr se ha dicho!! 

Javi, Joseba y yo empezamos juntos la siguiente etapa pero Javi se irá quedando detrás, los kilómetros tienen que pesarle con la Canfranc tan reciente en las patas. Entramos otra vez en el bosque y no será hasta que lleguemos arriba del todo que salgamos de los árboles pero solo a ratos. Recorremos el lomo de una sierra dominando un paisaje que bien podría ser la selva amazónica pues todos los montes y pequeños barrancos debajo nuestra están cubiertos de hayas. Algún helechal que cruzamos y de nuevo entramos en la selva, compuesta aquí por hayas de muchos años cuyos troncos se elevan como mástiles hacia la bóveda de hojas allí arriba, muy arriba.  Se respira la magia especial de una última frontera. ¿Dónde están los indios? ¿Son esos que corren delante? No, es el grupo de Edorta que tenemos muy cerca pero en el siguiente avituallamiento nos paramos y los perdemos de vista. 

Nuestro ritmo es el mismo que el de un chico de Vitoria: Aitor tiene una voz profunda y tranquila y le encanta correr en compañía. -Hablando se hacen más amenas estas palizas-, afirma, y tiene razón. Nos cuenta que también quiere hacer la Hiru Mendiak, ¡otro loco! y que le tiene el ojo echao a la Transvulcania en la Palma de Gran Canaria. Joseba que ya la ha hecho le previene del calor y la arena pero le anima con el ambiente de la Isla Bonita y la amabilidad de su gente...  Así llegamos a un control donde unos chicos nos advierten que tengamos cuidado en la bajada a Iragui, "que es peliaguda" nos dicen.  

No es que sea difícil pero sí muy empinada y con algún escalón donde no se puede correr pero no tiene mayor problema.  Eso sí, Joseba se nos queda atrás porque su rodilla empieza a pincharle un poco y no quiere fastidiarla. 




Lo malo de Iragui es que bajas del monte y cuando te acercas lo ves cincuenta metros más arriba y tienes que sudar para llegar al pueblo, yo me lo sabía pero aún así me sienta regular, uffff!!!  Pero al llegar arriba antes de entrar en la primera calle ahí está Jorge -Thor Txone- animando como un cosaco ¡¡gracias campeón!!

Foto Thor Txone

En el avituallamiento de Iragui tenemos de todo, pero antes me miro el azúcar dichoso: 101 a las 17:14, ¡¡a comer!! Un sandwich, dos cachos de sandía, un vaso de coca-cola, frutos secos...  Aitor Iraizoz se ha acercado al control y le felicito por la super carrera que se han montado, él es uno de los organizadores y se está dando más paliza que nosotros, lo mismo que Ramón Orayen que andaba por el Adi vigilando las señales o Uxue Fraile que muy cerca de Zubiri comprobaba las banderitas con reflactante para cuando llegara la noche.  

Sin perder más tiempo le prometo a Aitor -mi compi de excursión- que la subida a Baratxueta no es demasiado tiesa, que es la última "tachuela" gorda de nuestra excursión y que cuando lo superemos podremos correr casi todo el tiempo hasta Zubiri. Bueno por lo menos desde Usetxi, el último pueblo que tenemos al bajar al otro lado. 

Y conseguimos subir al Baratxueta desde donde podríamos ver Pamplona de no ser por las nubes que corren por todas partes. Así que sin pensarlo un segundo dejamos el buzón de su cima y nos tiramos al otro lado monte abajo. Con cuidado al principio pero más ligeros conforme la pendiente pierde inclinación, entre pinos y bojes, el camino cruza prados agostados donde pueden verse apuntar brotes verdes entre la hierba amarilla. Otra bajada empinada, ¡cuidado!  Estamos en Usetxi, un vaso de agua, nada más. Ahora sí podremos correr a buen ritmo hasta la meta le prometo a Aitor. Bueno, hay un par de subidicas de las que no me acordaba. Mi colega podría correr pero me esperará y superamos andando una, dos y tres pequeñas cuestas. Después a correr, correr y correr por un estrecho sendero donde nos parece que volamos. 

Escuchamos el barullo de la meta. Llegamos a Zubiri. Nuestro crono: 10:51:45  ¡¡Bieeennnn!! Muchas caras conocidas en la meta, sonrisas, alegría de haberlo conseguido, de haber aguantado el frío del Saioa, la lluvia que a ratos no ha dejado de caer... Felices de encontrarnos con los amigos que han entrado antes, como Iñigo y Txitxo que han hecho un carrerón. Me dicen que Iñigo ni paraba en los avis y que subió el Saioa sin ponerse el chubasquero ¡qué tío! 

La carrera tuvo un speaker de lujo: Borja no paró de animar
en toda la jornada y hasta me hizo una interviu en meta,
¡¡Gracias Borja!! Pero el año que viene te queremos ver corriendo!!

Unai Santa María fue el vencedor entrando en meta
en un tiempo de 07:35:34 ¡¡más de tres horas antes, qué tío!!
Por ahí están aplaudiendo Jorge, David y Alejo ¡¡Bravo!!
Foto Diario de Navarra
Juan Luis -Yonhey-  lo dejó en Urkiaga, pero estaba
tan feliz como yo de verme llegar a meta tan bien. ¡¡Gracias!!
Comiendo una paella con mi compañero de aventura: Aitor del club Manuel Iradier
Mi azúcar en meta a las 19:04 era 107, me puse 4 uds de novorapid y además
de la paella cayó un vaso de caldo, una cerveza y un batido de plátano.

Una Carrera de Montaña de Cuatro Estrellas...
...y mucho frío este año:
 Nafarroa Xtrem Plus



lunes, 9 de mayo de 2016

Euskal Trail


Estamos en el frontón de Urepel, un pueblo pequeñito dentro de un valle también pequeñito escondido bajo unas montañas que se elevan altas, muy altas, hasta las nubes que tapan sus cimas. No hace mucho frío pero los 600 corredores que nos apiñamos esperando la salida de nuestra primera etapa estamos destemplados después de madrugar para cumplir el programa: los autobuses que nos han traído desde Saint Etienne de Baigorri salían a las 5:15 y nos hemos levantado sobre las 4 para desayunar algo y preparar todo. 

Desayunando en la caravana: bizcocho del tío Carlos y café con leche

David, Alejo, Santi y yooooooo

La organización se retrasó en la salida los dos días ¡¡más de 15 minutos!!
 
 

La inscripción era obligatoria por parejas y la organización exige que vayan juntas durante el recorrido, de las 300 que estamos hay muchas mixtas chico-chica pero también muchas chica-chica y la mayoría son chico-chico.  Somos más hombres que mujeres pero observamos más participación femenina aquí que al otro lado de la frontera. Por supuesto nos fijamos en las chicas, todas guapísimas, pero Alejo mira hacia un grupo de gabachos comentando: -¡Están todos mazaos, fijaros!-.  David, Santi y yo reímos a carcajadas.  No hemos dejado de hacerlo desde que subimos a la autocaravana que hemos alquilado para venir.  Somos unos provincianos que casi no hemos salido del pueblo y aunque solo hay dos horas de viaje de Pamplona a Baigorri nos sentimos un poco perdidos sin saber una palabra de francés y muy pocas de euskara.  Es curioso como solo cruzando una línea en un mapa la mayoría de la gente habla otro idioma y todo es tan diferente, hasta en los cementerios, recuerdo de una vez que estuve en Alduides, las placas de los soldados caídos son en la I y II Guerra Mundial mientras que en España son de la Guerra Civil o la de Africa.  Mierda de guerras.

Ocho campeones: Arriba desde la izquierda Iñaki, Alejo, Santi, David, Jean Michel y yo. Abajo Eric y Jorge. Baigorri nos recibió con ¡¡32 grados de temperatura!! que nos asustaron al pensar tener ese calor durante la carrera al día siguiente. Por suerte no fue así y los días siguientes en Baigorri no subimos de 22 grados.
Hoy nuestro único enemigo son los kilómetros, el desnivel acumulado y las dificultades que ponga el terreno. Una batalla de 40 kilómetros con más de 2000 mts de desnivel positivos en un subi baja de montañas con techo en el Auza, recorriendo la muga entre Baztán y Alduides, Navarra y Zuberoa y casi siempre pisando suelo navarro pues aquí la frontera no sigue la divisoria de aguas. Estamos en Quinto Real - Kintoa, un territorio que pertenece jurídicamente a España aunque es explotado por Francia.  

David es la pareja de baile de Alejo y la mía es Santi.  Los cuatro iremos juntos hasta mitad del recorrido, caminando en las cuestas y corriendo alegres en los llaneos por los altos puertos donde ovejas y caballos nos miran curiosos.  Chabolas de cazadores y palomeras, cercados que delimitan los pastos y un horizonte de montañas entre las cuales sobresale el Adi (1457 mts) al que subiremos mañana.  Hoy lo dejaremos a nuestra espalda mientras nos dirigimos en dirección norte con la mirada puesta en el Autza (1304 mts). "Auza no será la montaña más alta del Valle de Baztán, pero sin duda será la más bella, la más espectacular, la más desafiante de todas ellas, mostando en la lejanía los más de mil metros de desnivel que le separan del pueblo de Errazu."  Luis Peña Santiago se refiere así a este monte en su libro El Pirineo Vasco.

Tramo de pista por el que ganamos altura. Al fondo se levanta el Adi que dejaremos para la jornada siguiente.






Disfrutamos corriendo por estos bosques

Pasamos muy cerca de la Arri-Kilinka 




Segundo avituallamiento. No podemos quejarnos de los avituallamientos en los que encontramos de todo, desde bizcocho con pasas, barritas, chocolate, fruta a caldo, cocacola y agua. También agua con gas a la que los franceses son muy aficionados.

Duras rampas de subida a la cima del Auza. El corredor que baja está haciendo la Ultra de 130 kmts y aquí irá por el kilómetro 35 ¡¡Bravoo!!

El Ori se distingue nevado en el horizonte.
Iñaki Arizala va de pareja con Jean Michel en su intento de hacer la Ultra. Aquí les saludamos cuando les falta muy poco para coronar la cima de Auza.
Jean Michel es el responsable de que todos estemos aquí disfrutando de estos magníficos paisajes. Nuestro amigo que aquí iba muy bien sufrirá un fuerte dolor en la rodilla en el kilómetro 65 y deberá abandonar.  El próximo año seguro que vuelve a intentarlo ¿y nosotros con él?  Jorge y Eric seguro que sí pues el primero tuvo problemas para respirar debido a un fuerte catarro que llevaba unos días sufriendo. ¡¡que mala pata!! Eric abandonó también con su compañero de equipo pues no quiso continuar en solitario, lo mismo que Iñaki. Comentar que en esta durísima prueba el total de abandonos fue muy elevado.

Bajar del Auza fue la parte más técnica y delicada del recorrido pero no fue demasiado complicada gracias a que el terreno estaba seco.

El Auza se queda atrás pero todavía deberemos subir dos "tachuelas" antes de bajar a Baigorri.

Allí abajo vemos Baigorri ¡¡Vamosssss!!

La tarde del Viernes la organización ofreció una cena (repas) a los corredores. Como puede verse teníamos de todo y nos pusimos las botas. ¡¡Y también había vino!!  Muy, muy buena cena. Eskerrik asko!!!
 
Santi y yo llegamos a Baigorri en un tiempo de 6:37, treinta y seis minutos más tarde que David y Alejo, lo cual dice mucho y bien de nuestra carrera puesto que Santi tuvo algún calambre en la bajada final que nos obligó a hacer alguna parada.  Y es que nuestro amigo ha estado parado en las últimas semanas por una tendinitis en el aquiles de su pie derecho, una vieja amiga que en los últimos años le viene tocando bastante las narices. Y eso es lo malo, que por la tarde, al enfriarse el pie después de la carrera empezó a dolerle y casi no podía andar. ¿Cómo iba a correr los otros cuarenta kmts de la etapa del día siguiente?  La organización permitía continuar a un corredor si su pareja se retiraba al día siguiente por lesión y también dejaba que se uniera a otra.  El pobre Santi no hacía más que darle vueltas al asunto: salir o no salir, correr desde luego que no porque era cuando más le dolía. Pero caminar sí le dejaba, con dolor también pero soportable.  - Nos lo tomaremos como una Javierada, ¿vale Santi?-, eso es lo que le dije aceptando no correr cuando salímos otra vez de Urepel a las 7 de la mañana.  David y Alejo quieren ir también con nosotros pero tras los primeros quinientos metros decidimos que es tontería, ellos están bien y pueden gozarla como jabalís en una etapa que resultará ser más corredera que la de ayer y también más bonita. ¡¡Vamossssss!! 

A mí no me vendrá nada mal ir tranqui junto a Santi, además de que será un buen entreno que no machacará mis viejas patas podré sacar a fotos a placer. Así que vamos allá!!!!  Los dos disfrutamos tanto o más que si hubiéramos ido corriendo. Santi podía llevar buen ritmo caminando y cuando enfrentamos la primera subida de la jornada que resultó ser bestial desde los 440 mts de altura de Urepel a los 1457 mts del Adi, adelantamos a numerosos participantes lo cual nos animó bastante pues pocas veces habíamos ido en la cola de una carrera.  Eso sí, en las bajadas y llaneos eramos adelantados también por muchos que antes habíamos alcanzado y conforme fuimos sumando kilómetros ya teníamos fichadas dos o tres parejas fijas con las que intercambiabamos posiciones continuamente. - ¡Venga Santi! ¡Que se nos escapa la rubita de las mallas roqueras! - le decía bromeando o también: - ¡dále caña que pillamos a las abuelas! - señalando una pareja de veteranas que corrían despacito cuando el terreno lo permitía y a las que dábamos caza tan pronto se ponía cuesta arriba.  Hablamos todo el rato y entre pitos y flautas, mira ese monte y mira ese pueblo o fíjate aquí cómo habán corrido esos dos pajáros, llegamos al último punto de control, donde igual que el día anterior nos juntamos con los corredores de la prueba de 2 x 25 kmts, la mayoría chicos y chicas jóvenes. Con la chavalería fuimos más animados, tanto que Santi a falta de dos kilómetros se vino arriba y viendo la meta, tan lejana y difícil al principio y tan cerca ahora, echó a correr y juntos llegamos a Baigorri más felices que unas perdices.

Santi y Alejo se llevaron un alegrón y nos recibieron como si fueramos los campeones.  Resultó que ellos hicieron mejor tiempo que el día anterior: 5 horas y 56 minutos, casi seis minutos menos, lo cual les situó en un estupendo 81 puesto en la clasificación. ¡¡Zorionak txapeldunak!!  Nosotros conseguimos hacerla esta segunda etapa en 8:43, apenas dos horas más que el día anterior. ¡¡Pues ni tan mal!!  Y seguro que nuestras patas estarán mejor mañana...  

Los cuatro magníficos dispuestos para la segunda etapa


¡¡Están todos mazaos!!

Subiendo nos cepillamos a todos estos...

Pero bajando se nos cepillaron a nosotros

Dura subida a la cima del Adi, tapado por las nubes. Soplaba mucho aire y nos pusimos todo lo que llevábamos, inclusive guantes y gorro pues el frío fue terrible. Increíble el trabajo y esfuerzo de los voluntarios en la cima.

El primer avituallamiento en el km 12 lo situó la organización en el Valle de Sorogain -Navarra-, junto a Casa Pablo.

Fuerte subida a Mendi Aundi dejando abajo Casa Pablo

Los hayedos de Sorogain

El Adi se queda atras pero no lo vemos, sigue tapado. Llegaron a caer cuatro gotas de las nubes que se apretaban encima nuestra pero en unas horas el tiempo mejoró y hasta vimos el sol un poco.

Bosques de Lindus, estamos encima de Ibañeta


El recorrido es fantástico para correr, pasear... Incluso para btt pues nos cruzamos con dos o tres fieras de las dos ruedas.


Después del CP4 subimos a Mendimotxa (1225 mts)
Mendimotxa a la izquierda y nuestro amigo Auza delante


Lo vamos a conseguir!!!!!
Auza dominando el valle de Alduides. Precioso.

Un aficionado nos anima. ¡¡Mila esker potoka!!


Caminos ancestrales


Ya falta menos!!!


Cuatro campeones - Lau txapeldunak!!!

A celebrarlo!!!!!




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