Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.
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lunes, 18 de enero de 2016

Curso Relámpago en Trizurko

De Core y Técnica de Carrera.

Trizurko somos una gran familia cada vez más grande, un grupo de amigos (o conocidos según se mire) a quienes nos gusta practicar deportes como el Triatlón, Carreras de Montaña, BTT, Maratones, Medias Maratones, etc...

Lo de ir al colegio la mayoría lo tenemos ya un poco lejos, pero hacía tiempo que Jorge y Nicolás nos venían planteando la conveniencia (muy conveniente) de un curso en relación con el famoso Core y la técnica de carrera. ¿Porqué? ¿Para qué?  Muy sencillo: todos y cada uno de nosotros sufrimos molestias y lesiones cada dos por tres -salvo dos o tres sinverguenzas a quienes odiamos- y al mismo tiempo todos y cada uno de nosotros queremos mejorar nuestro estado de forma y conseguir un trabajo más eficaz.

Yo lo resumiría así: Llegar más lejos, en menos tiempo, sudando menos ¡¡y sin lesiones!!

Pues nada, este Sábado fue el día, una jornada de auténtico lujo gracias a Jorge Urquizu, Nicolas Kareaga y David de Miguel, tres grandes profesionales que nos convocaron en las magníficas instalaciones deportivas de Esquiroz para darnos unos flashes básicos sobre todo ello.  ¡¡Muchas gracias!!

Nota 1: En internet la primera referencia que habla del Core es de la revista Hola ¡¡toma ya!!

Nota 2: Todos los asistentes estuvimos de acuerdo en la necesidad de más reuniones que nos permitan seguir aprendiendo y mejorando.








Todas las fotos aquí.

En cualquier caso nuestro amigo Joseba tuvo ocasión de poner en práctica el curso al día siguiente en el Campeonato Navarro de Cross Corto celebrado en Tudela ¡¡aúpa esos Trizurko del Hiru Herri!!

Reportaje completo de Karlos Lizoain aquí.










domingo, 17 de enero de 2016

Entrenando la Galar Trail...

...Por enésima vez

Desde que la organización publicó el recorrido de la segunda edición de esta carrera, somos muchos los aficionados que nos acercamos a Esparza de Galar para entrenar las patas. Son 19 kilómetros de senderos y pistas por la Sierra del Perdón o Erreniega que, con los 1100 mts de desnivel positivo acumulados en sus tres subidas y tres bajadas principales, permiten disfrutar y sufrir de esta montaña a tope.  Como además vivimos a cinco minutos en coche de su punto de salida no nos importa tripitir una excursión que nunca es la misma.



Así es, en la montaña no hay dos paseos iguales: Si no es que te pierdes y equivocas el recorrido como nos pasó la primera vez, son unos cazadores que te piden vayas por otro sitio cuando te metes en medio de una batida de jabalís. Si un día hace sol, otro llueve, o hay niebla o... nieve, como la que hoy teníamos tras las borrascas de ayer sábado y del viernes.

Txitxo, Pello, Nacho, Egoitz y servidor hemos quedado a las 9:30 en el poli de Zizur.  No hace falta madrugar cuando el destino está al lado de casa y de ese modo hemos echado a correr desde Esparza poco antes de las 10.  Corriendo por la pista podíamos contemplar toda la cara norte de la sierra blanca de nieve.

Ha salido muy buena mañana, 3 ó 4 grados y ni un pelo de aire
apenas hemos encontrado hielo aunque sí barro y agua...


Menos Nacho todos estuvimos ayer en el curso de Core y Técnica de Carrera organizado por Jorge Urquizu -Urdi-  y Nicolás Kareaga en el polideportivo de Esquíroz:  Primero David de Miguel nos inició en los misterios de la pelvis, de la respiración y de las fases a seguir para conseguir que nuestro más importante grupo muscular esté bien activado y haga más eficaz nuestro trabajo, sea correr, nadar, pedalear o ... Todo.  Después fue Nicolás fue quien nos habló de cómo correr mejor. Tengo permiso para desvelar este secreto: más frecuencia, osea más zancadas por minuto y más cortas, controlar la pelvis - ¡caramba con la pelvis!- que no debe dar saltos, echarnos para delante tanto en llano, como en bajadas y en subidas, relajar los hombros y no exagerar el braceo.  Estoy seguro de que me llevaré un rapapolvo por resumirlo tan mal y meter cuatro gazapos -que seguro los he metido-, pero estas líneas servirán de algo si os queda clara una cosa: corremos mal y tenemos el core de risa. Por suerte para fisioterapeutas y médicos (sobre todo los de la columna).


Magníficas carreras con vistas a la Cuenca de Pamplona


Pamplona bajo la neblina

Un selfi en los molinos

Pello anduvo regular con molestias en los isquios (culpa del cursillo seguro)

De charla en la cima (ya llevamos dos subidas)

Con nieve también resbalamos en la "bajada de la cuerda"

Bajando a Subiza

Veis la palomera?  Enseguida subiremos esa ladera.


Magníficas vistas 

Los Pirineos al fondo

Y el Moncayo

A cuatro por kilómetro hacia Esparza


Todas las Fotos en Gugelplús







jueves, 2 de abril de 2015

Castigando las piernas de Zizur a Artajona

Hay que recuperar la rodilla y para eso nada mejor que castigar los músculos que la gobiernan.  Es lo que vengo haciendo progresivamente desde que a mitad de febrero me hicieron la artroscopia: caminando a paso tranquilo a los pocos días, aumentando el ritmo y la distancia poco a poco, sudando en la máquina elíptica o en la de steps, donde ya consigo hacer el kilómetro vertical en menos de 48 minutos jejeje, nadando y tragando agua en la piscina o pedaleando de casa al trabajo. Tengo la sensación de que han pasado años desde la última vez que corrí por última vez pero lo cierto es que, si todo va bien, muy pronto volveré a sudar como más me gusta.  Las sensaciones son buenas. No puedo quejarme.

Aprovechando este tiempo de recuperación he disfrutado del sabor de buenos paseos y excursiones con los amigos, sin prisa, arreglando el mundo entre juramentos y risas ¡¡y almorzando a base de buenos bocatas y mejores vinos!!  Prometo perseverar en este tipo de entrenamiento que me parece básico para cualquier otra cosa que hagamos.

Excursiones como la de hace un mes con Santiago, Peio y Juan, tres amigos de Zizur que correr correr no pero de almorzar y cenar entienden bastante. Nuestro destino fue Artajona y más concretamente los dólmenes situados en un monte próximo y en donde también quedan restos de un antiguo poblado llamado Castro de El Dorre, un paraje mágico en el carasol de la sierra donde dimos buena cuenta de unos bocadillos sensacionales, bien regados con cervezas frías y una botella de tinto navarro: un crianza Príncipe de Viana que aún cuando lo bebas en vaso de plástico te hace subir al cielo.  Si a eso le ponemos los rayos de un sol de marzo siempre bien recibidos y un paisaje de cuento qué más podemos pedir.  Mientras descansábamos de nuestra ultra de 7 kilómetros podíamos disfrutar de unas vistas soberbias: Artajona y sus murallas entre campos y bosques con el Moncayo nevado en el horizonte. Digno escenario para una película de aventuras nos recuerda siempre Peio, pues fue en esta villa donde se rodaron escenas de la película "Robin y Marian" en 1977.  Seguro que Sean Connery y Audrey Hepburn engordaron algún kilo a base de buena chistorra y cordero y si no... ellos se lo perdieron.










De aquél paseo dominical me quedé con los senderos y pistas que discurrían por la zona: tenían muy buen piso y sin rampas de excesiva pendiente, muy buenos para correr o pedalear.  Y me propuse una excursión-entreno en bici desde Zizur hasta allí, ¿cuántos kmts saldrían? ¿Cuánto tiempo me llevaría?  no lo sabía exactamente pero seguro que madrugando un poco podía estar de regreso en casa para comer. ¿Cuándo?  El Jueves Santo podía ser el día, ¡¡vamos!!

Me gustaba la idea de salir yo solo y a mi ritmo, no contaba con ningún colega porque todos parecían estar dedicados casi exclusivamente a correr, pero Trizurko es un equipo de triatletas: nadan, corren y por supuesto meten kilómetros en bici, de monte y de carretera.  Comentando el asunto Fernando Erro no dudó un segundo en apuntarse, detrás de él llegó Jorge Urquizu: un loco peligroso a quien también le metieron mano en el menisco una semana antes que a mí y que está recuperando a tope para participar en un Rallie de Aventura en Galicia a finales de mayo, una tontería de 500 kmts en bici, piragua y corriendo.  En esa movida contará con Diego quien también vendrá hoy a nuestro paseo. ¿Alguien más? Josebaaa!!! Mi camarada ciclista del año pasado también quiere hacer un entreno sin machacarse las patas, la bici siempre es una buena alternativa así que vamos allá !!!!

Menos mal que Fernando y Jorge se habían metido el día anterior más de cincuenta kmts de bici de carretera, no sé porqué tengo la sensación de ser el más paquete en todos los grupos, bueno no, Joseba decía que el paquete sería él que hacía mucho no pillaba las dos ruedas, entonces yo sería el paquetón.

Fresco fresco a las 8 de la mañana en el poli de Zizur, uno a uno llegamos los cinco mosqueteros de la jornada y tras los saludos de rigor discutimos la ruta. Mi idea era tirar a Subiza por la carretera local para desde allí tirar hacia Biurrun, después Añorbe y luego por pistas amanecer en el embalse del canal próximo a Artajona.  Pero a Jorge le gusta más la idea de subir al Alto del Perdón por el Camino de Santiago, bajar a Uterga y luego a Muruzabal donde dejaríamos el Camino para dirigirnos hacia los dólmenes.  Dudamos entre una y otra y finalmente gana Jorge, al fin y al cabo es campeón de orientación y yo realmente no he planificado los detalles de la ruta. Además todos tenemos alergia al asfalto así que... ¡¡vamos!!

Uffff... qué duro es pedalear con campeones como estos cuatro pájaros!!!  Como decía antes, iba con miedo de ser un paquetón pero aunque en las subidas Jorge, Diego y Fernando cogen ventaja delante nuestra, Joseba y yo no dejamos que se pierdan de vista.

Alucinante ver a Diego subir una cuesta que hay más arriba de Zariquiegui y que todos evitamos por una pista de pendiente más suave gracias a que traza un par de zetas ¡¡qué tío!! ya te puedes preparar Jorge...

Estamos a primeros de abril y ya adelantamos a varios peregrinos: coreanos, alemanes, franceses... el Camino de Santiago es la ONU.




Dos minutos de parada en el Alto del Perdón y para abajo volando. Fuerte pendiente donde yo saco el culo del sillín y me echo para atrás para no dar vuelta. Los brazos me duelen de agarrar el manillar intentando controlar los botes en las piedras.  Hay escalones que salvamos como podemos pero yo echaré pie a tierra en dos ocasiones, ¡¡no me quiero mataaaaaarrrr!!

Más abajo el camino discurre por buenas pistas donde podemos coger velocidad.  Uterga y enseguida Muruzabal, en las calles de este último pueblo oigo que nos llama alguien, me doy vuelta pero no veo a nadie así que seguimos (era Benigno, compañero del currelo que a la tarde me ha reñido por no enterarme).

Siguiendo las indicaciones de Jorge bajamos a Eunate, la bonita ermita románica de planta octogonal por la que discurre el Camino Francés.  No hacemos ni parar y seguimos pista arriba para coronar una pequeña sierra. Los cruces y desvíos que pasamos los va resolviendo Jorge consultando el Google Maps en su móvil, es un campeón y casi puede hacerlo todo sin parar. Encima nos da gritos de ánimo y nos cuenta chistes... Sólo le faltaría ser un master-Chef y currarse un almuerzo.  Que también pero hoy no.





Será un pequeño bocata que llevamos cada uno y algún plátano lo que almorzaremos y no con vino sino con Isostar... Me miro el azúcar, tengo 109 y eso después de comer así que vacío un gel de frutas y doy dos buenos tragos al camel.

Diego nos abandonó en los dólmenes porque tenía otros planes y desde ahí proseguimos Joseba, Fernando, Jorge y yo circulando por los senderos que discurren por entre los pinos y las carrascas de la sierra.  Toboganes divertidos que nos obligan a darle al cambio continuamente, nos falta un poco de confianza y habilidad porque cada dos por tres echamos pie a tierra pero en cada revuelta y bajada nos vemos más seguros y rápidos ¡¡Somos unos campeones!!

Esta es la parte divertida porque luego vendrá lo duro y eso que decidimos volver por Subiza para evitarnos subir otra vez al Perdón.  Pero desde Ucar a Biurrun las pistas presentan rampas durísimas a estas alturas de la aventura, cuando los kilómetros pesan y cómo en nuestras piernas.

En Subiza ya no dejamos el asfalto y por la bonita carretera que pasa por Arlegui y Esparza nos plantamos en Zizur en un plis plas.  Son poco más de las 12 ¡¡aún podemos echar un vermú!!


53,92 kmts y 1013 mts de positivo acumulado.
La ruta en WILIKOK
La ruta en Garmin

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sábado, 24 de mayo de 2014

Entreno por Alaitz

A una semana del primer gran objetivo de la temporada quería meter unos kilómetros de monte para preparar las patas pero sin cansarlas mucho. El recorrido de la Hiru-Mugak en la Sierra de Alaitz ha sido el elegido.  Las temperaturas frescas y tormentas de estos días están hermoseando el monte una barbaridad, el verde predomina no sólo en los montes, sino en todo en la Cuenca de Pamplona, donde los extensos campos de cereal muestran en estos días de mayo sus mejores galas.



Magnífico escenario para un concierto...
Me he levantado un poco más tarde de las 6 y como los colegas de aventuras me han dejado solito no me he tomado mucha prisa en desayunar y disponer mis armas de batalla: mochila con camel-back, barritas, ¡¡un bocata de jamón!!, un chubasquero y una camiseta de repuesto. Llevaría mis ASICS fuji-trabuco, que ayer mismo recogí del zapatero: igual que a las Kalenji se les había rajado la tela de los lados, ahí donde se doblan, claro es que tienen ya unos cuantos kilómetros, pero su suela está bastante bien así que con 10 euros de remiendos todavía pueden darme un buen servicio como hoy han hecho.

Magnífica mañana para echar a correr cuando he dejado el coche poco antes de las 8 en Untzué. Bastantes nubes en el cielo pero las previsiones aseguran una buena mañana seguida de una tarde tormentosa. ¡¡A correr entonces!!

Es la cuarta vez que sigo este recorrido así que casi no he tenido despistes.  Primeros kilómetros de pista seguidos de un bonito sendero por bosque mixto por donde gano altura hasta asomar al otro lado, al Valle de Elorz. Toca bajar hasta las proximidades de Gerendiain para volver a subir al pico de la Cruz.




Bonitas vistas de las laderas bien pobladas de bosques. Sobre la cercana Higa de Monreal el cielo se pone un poco oscuro, con eso todavía se ve mejor la ciudad de Pamplona, extendida debajo  de un San Cristóbal que desde aquí parece un montecillo sin importancia.



Al pasar por un prado abierto en el bosque saludo a tres veteranos montañeros, vienen de Sangüesa y han parado aquí a almorzar, han subido directos desde Gerendiain.



Entro de nuevo en el bosque y toca subir otra vez, ahora a las cimas de la Sierra, altos de Alaitz o como se quieran llamar.  En la primera cima hay dos chicos, uno de ellos me saluda, ¡¡es Niko!! el súper-triatleta de Tafalla y amigo de los Trizurko de Zizur.  El y su amigo están haciendo casi el mismo recorrido que yo pero al revés. Recordamos nuestra excursión de Zizur a Aritzaleku ¡¡qué lejos está ya!! pero ha sido esta misma Primavera...  Hablamos del Verano, Niko quiere meter unos kilómetros de bici en Alpes y luego tiene una prueba dura en Zarautz... ¡¡Qué campeón!!  Adiós, adiós!!!!


Tengo otras dos cimas por delante antes de bajar hacia Untzué, las nubes oscuras no han ido a más y el sol calienta desde un bonito cielo donde abundan las nubes de algodón.

Siempre me llama la atención un extenso prado que se abre en medio del bosque, ¡¡qué buen sitio para un concierto!! de Rock o de Clásica, me da igual: imagino la hierba llena de sillas de tijera y abajo el escenario.

Lo dejo atrás y vuelvo a entrar en el bosque, sigo perdiendo altura y en pocos minutos ya estoy corriendo por la pista que me lleva al fondo del valle.  En el horizonte el Moncayo.



Al llegar al pueblo me detengo en una gran fuente-abrevadero y relleno el camel con agua fresca. No me detengo mucho y tiro hacia la Peña por un sendero que justo al lado trepa entre carrascas.  En buen momento porque oigo los cencerros de un rebaño justo entonces. ¡¡Adiós, adiós!!

Esta última subida a la Peña de Untzué no la regalan, y eso que hoy lo estoy tomando con calma. Hay dos tramos de trepada con cadenas para ayudarse pero casi no las toco. ¡¡Ya estoy arriba!!  Desde aquí se ve muy bien buena parte de mi excursión. Hago más fotos y enseguida para abajo, estoy pensando en el bocadillo de jamón que me comeré en el pueblo...


Junto a mi coche hay una furgoneta y unos montañeros que también han terminado su excursión. Bromean con no sé qué de los piolets... - ¡Ahora nadie lleva piolets!, ¿no ves que todo el mundo va corriendo?-. Contesta uno de ellos. No entraré en la conversación y me despediré poniendo rumbo a Zizur: 20 kmts y menos de 20 minutos...  ¡¡Qué cerca está la bonita Sierra de Alaitz!!


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Glucemias: 145 antes de desayunar a las 6:30.  167 antes de echar a correr a las 7:55.  107 en la cima del Pico de la Cruz a las 9:44. 166 al terminar la excursión, 12:27.   He bebido 3/4 de litro de isotónico y comido tres barritas.

Y el próximo Sábado... a Leitza:  ¡¡Mendi Erronka!!