Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

viernes, 28 de septiembre de 2012

SILENCIO, se sueña...

Magnífico dibujo cortesía de Kukuxumuxu para apoyar
la iniciativa de un grupo de corredores con diabetes tipo I
Todos ellos lo llevarán en las camisetas con las que
correrán la Maratón de Nueva York

Estas últimas semanas me he centrado en preparar la Maratón de Zaragoza y por ello he dejado a un lado las Carreras de Montaña.  Corriendo este domingo en la capital maña estaré apoyando a mis amigos de la Asociación Navarra de Diabetes, locos y soñadores que al igual que yo, tienen muy claro que la diabetes no es un impedimento para llevar una vida activa al 100% .

Por ello se embarcaron en el proyecto de prepararse y correr la Maratón de Nueva York. Algo que empezó siendo un sueño y que muy pronto, el próximo 4 de noviembre podrá ser una realidad.  Para ello han involucrado a médicos y enfermeras del Servicio de Endocrinología del Hospital de Navarra quienes colaboran en el seguimiento de los corredores durante la preparación analizando los datos obtenidos mediante análisis y pruebas físicas.  También cuentan con el apoyo del Centro de Estudios, Investigación y Medicina del Deporte del Gobierno de Navarra, así como de empresas y comerciales.  

No me era posible ir a Nueva York así que desde el principio me planteé correr una maratón aquí mismo, y dónde mejor que en mi ciudad natal, en Zaragoza.  Con ello he querido participar en el proyecto y animarles directamente.   Llevo ya unas cuantas maratones en mis patas, todas ellas en Donosti o en la capital maña    - el año pasado en las dos, ¡¡ay que loco estoy!!  Pero estoy tan ilusionado como cualquiera de estos chicos y chicas de ANADI, quienes sí se van a estrenar en la distancia corriendo la más espectacular de las Maratones del mundo mundial. ¡¡¡Bravo Campeones!!! 



Entrenando con mis amigos de ANADI
todas las fotos aquí.

Ayer Jueves tuve cita a primera hora en el hospital:  Las enfermeras del Servicio de Endocrinología me implantaron un medidor contínuo de glucosa - el mismo que también llevarán mis colegas en Nueva York -. Servirá para analizar la evolución de mi glucemia durante 7 días.  El próximo Miércoles volveré para que me lo retiren y podremos comentar los resultados.  Esto mismo lo hicimos en marzo de este año y yo en particular hace dos años - ver entrada en mi blog -.

Por mi parte ya está hecha toda la tarea: El Domingo pasado cambié el rodaje largo de 2 horas 20 minutos de los últimos tres fines de semana por una hora de carrera a buen ritmo acompañado de Martín, colega de Atletismo Zizur Celigüeta.  Ya me hubiera gustado subir al Perdón con Santi, Alejo, Joaquín y David que preparan la Media Maratón Roncesvalles-Zubiri, pero a una semana de los 42 kmts de Zaragoza tenía que centrar mis piernas en otra cosa, je,je...  Por lo demás el Lunes descansé, el Martes corrí 40 minutos, igual que el Miércoles y ayer Jueves me uní al Grupo de Amigos de la Vuelta del Castillo, esa gran familia de corredores que a las 8 de la tarde de todos los Martes y Jueves del año quedan en Pamplona para correr durante algo más de una hora.  Con ellos ha sido con quienes más he entrenado este Verano, pasando muchísima calor algún día, pero disfrutando siempre del buenísimo ambiente que se respira entre todos.

  Muchos vecinos de Pamplona todavía se sorprenden cuando ven pasar un montón de corredores que van hablando o contando chistes a toda velocidad por las calles y parques de la ciudad y se preguntan si es que se celebra una carrera en su barrio y no se habían enterado.  Saliendo siempre desde la Vuelta del Castillo cada Martes y Jueves la nutrida tropa se dirige hacia el Parque del Arga o hacia la Universidad y tras pasar por Mendillorri, la Chantrea, Rochapea o el Ensanche, recorre los caminos y pueblos vecinos a Pamplona - Barañain, Burlada, Tajonar, Mutilva, Berrioza, Zizur -, regresando al punto de partida en un tiempo total aproximado de una hora.  La fórmula casi siempre es salir juntos y enseguida se forman dos grupos - A y B -, en el segundo se puede hablar y disfrutar más durante todo el recorrido pero en el primero  sólo puedes relajarte durante la primera mitad ya que a los 30 minutos más o menos se acelera la marcha y todo el mundo se vuelve loco como si llevara un dorsal en la camiseta: Se corre entonces a ritmos por debajo de 4 min / kilómetro y el grupo se estira de tal modo que los primeros llegan con 4 minutos de ventaja sobre el resto de la menguada tropa.  Por cierto que cuatro de ellos también estarán en Nueva York este año.
 ¡¡¡ Suerte valientes !!!






Arturo no irá a la Gran Manzana, pero estará conmigo en Zaragoza. Ha entrenado a tope estos meses para enfrentar la que será su segunda Maratón después de Donosti el año pasado y lo ha hecho tan bien, que mal tiene que dársele para no mejorar muuuucho su marca.  Y eso a pesar de las inoportunas molestias que le está dando el pie izquierdo a última hora .  ¡¡¡ Anímo también !!!

¡¡¡ Animo a todos !!!  Y sobre todo mucho ánimo y mucha fuerza a nuestro amigo Fernando, que tiene por delante la prueba más dura y más difícil.  ¡¡ Tú puedes campeón !!

Silencio, estamos soñando...


















jueves, 23 de agosto de 2012

Carrera por Montaña el Ultimo Bucardo



I Edición de esta bellísima carrera que discurre por la Sierra de Manchoya y que sube hasta el Pilupín desde Linás de Broto.  Estas montañas siempre las hemos mirado de reojo cada vez que nos hemos comido el Puerto de Cotefablo para ir a Ordesa.  Y digo de reojo porque si conduces no puedes despistarte un segundo de las tropecientas curvas que retuercen la carretera para subir y bajar el puerto.     En estas cimas ya estuve hace muchos años con mi amigo Felipe de Sabi.  Fue una excursión preciosa en una mañana de mayo y disfrutamos con las formidables vistas de las paredes y cimas de Ordesa: La Brecha de Roldán se veía cubierta de nieve y hielo por la tormenta de la noche anterior y parecía que podías tocar el Monte Perdido.  Por supuesto el paisaje en las demás direcciones era igualmente espectacular: Sierra de Guara al Sur, Oroel, Telera y Collarada hacia el Este...   Un horizonte de montañas.  

Muchos años desde entonces y gracias a que los amigos de Linás se han lanzado con todo el entusiasmo del mundo en una organización perfecta he podido volver a recorrer los cordales de esta Sierra.

Sierra de Manchoya y Pilopín desde encima de Torla
que se ve debajo nuestra.  El Manchoya es la primera punta de
la izquierda y el Pilopín es la punta de la derecha (bajo la nube más gorda)
La foto es de mayo 2010.

Desde Pamplona partíamos a eso de las 6:40 de la mañana del domingo tres Amigos de la Vuelta del Castillo:  Arturo Rubio, Fernando Zaratiegui y servidor  de ustedes hacia Linás. Confiábamos en dejar atrás las altísimas temperaturas que llevábamos sufriendo desde el viernes.  Sólo el día anterior habíamos alcanzado 40,3 grados con los que se igualaba la más alta registrada en la capital navarra en no sé cuántos años.
Cuatro campeones de la Vuelta del Castillo: Juan Martín Tirapu,
 Carlos servidor de ustedes, Arturo Rubio y Fernando Zaratiegui

Al llegar a Linás poco antes de las 9 de la mañana comprobamos que allí, a más de 1200 mts de altitud habían podido dormir mejor que nosotros, pues se respiraba bastante más fresquito.  Nos indicaron la dirección de un extenso prado para aparcar y nos dirigimos a la casa donde la organización repartía los dorsales.   Nos encontramos con otro amigo de la Vuelta: Juan Martin Tirapu que venía desde Jaca, así como con Samuel, de Sabi y con Victoriano, Miguel Angel, Pantoja y Jorge de Zaragoza  ¡¡esos Sarrios!!   Y con Antonio Sanz, también de Zaragoza, pero que lleva alguna semana de vacaciones en Benasque, ¡y bien que se le notó con el tiempazo que hizo!  Cómo no, ha venido Ramón -Monrasin- el mejor reportero del mundo mundial, que tras saludar al personal no perderá tiempo y subirá al Pelopín para sacarnos nuestra peor cara con su cámara.   Muchas caras conocidas: Teresa Forn, Isabel San Juan...  ¿y ese no es Raúl García Castán?  ¡¡Sí!!  El campeonísimo de las carreras por montaña ha dejado sus montes de Segovia para acercarse al Pirineo Aragonés ¡¡muy bien!! Raúl descubrirá las montañas más bonitas y demostrará que sigue en buenísima forma entrando en meta con más de 11 minutos sobre su perseguidor  El Habib Bouali que no está cojo ni mucho menos...  Yo entraría una hora más tarde haciendo un tiempo de 03:12:03 ¡¡¡ ufffff !!!

Miro mi glucemia: 108 a las 9:01, así que me bebo medio litro de Isostar fresquito y 5 minutos antes de la salida un té caliente con azúcar obsequio de la organización ¡¡muchas gracias!!

Unas nubes de calor dejan caer unas gotas pero no nos asustamos.  Ojalá cayera un aguacero que buena falta le hace al monte...  Pero ya se han disipado cuando a las 9:30 salimos a la carrera desde el pueblo.  ¡¡ánimo valientes!!   La temperatura no es muy alta todavía y además vamos a la sombra... y además vamos cuesta abajo.  Un par de minutos hasta cruzar el río y emprender un suave ascenso por una pista.  A los cinco minutos sudamos como ceporros pero nadie se queja, ¡no queda tela ni nada!  Voy cómodo dentro de un grupo de corredores, todos hemos encontrado nuestro sitio y no hay cambios de posición. En esto que me encuentro con Pantoja, que tiene molestias en el tobillo y deja aquí la carrera ¡qué mala suerte!  de todos modos se subirá al Pelopín para animarnos. ¡qué tío!

Kilómetro 5, avituallamiento líquido, sólo agua ¡pero qué rica! dos vasitos y adelante.  Me ha pasado una chica de pelo rubio y corto a la que tomaré de referencia unos minutos,  más arriba empieza un sendero y la podré adelantar pues consigo mantener un ritmillo decente en la subida, a ver cuánto aguanto corriendo, me digo, animado con las buenas sensaciones que pese al calor noto en piernas y caja.  La catalana Teresa Forn me sigue de cerca y no tarda mucho en pasar delante mía.  El sendero que discurría por una sombría selva nos ha llevado hasta uno de los contrafuertes del Pelopín: El Serrato de Yosa y ahora continuamos subiendo por un terreno más puñetero, una especie de escalera de  losas en las que es muy difícil mantener un ritmo uniforme.  Todos caminamos agachando la cabeza salvo en algunos rellanos donde corremos unos metros.

Parece que vamos a seguir subiendo así hasta la cima de Pelopín pero entonces un desvío nos lleva de nuevo para abajo.  Otra vez nos metemos en la oscuridad del bosque y podemos disfrutar de un largo descenso por un estrecho sendero que traza varias zetas en la ladera.  El piso es bueno y se puede correr muy a gusto, me sorprende alcanzar a Teresa y me pondré delante suya hasta llegar abajo, donde paramos un segundo en el avituallamiento líquido y sólido:  Trozo de melón, dos de naranja y dos vasos de acuarius y seguimos corriendo.  A los pocos metros un corredor cae al suelo cuan largo es, me paro y le ayudo a levantarse, pero no le hace falta y los dos seguimos a toda pastilla.

A toda pastilla hasta que enfrentamos la larga subida al techo de la carrera:  Tenemos 700 mts de desnivel hasta la cima del Pelopín.  El bosque se queda debajo nuestro y no hay sombra que nos resguarde del sol, ya muy alto en el cielo, pero afortunadamente un fresco viento de Sur nos aliviará durante toda la subida.

Muy, muy arriba hay unos voluntarios que nos ofrecen agua, trago dos vasos sin respirar ¡¡muchas gracias!!  Teresa llega detrás mía y les pide la botella, aquí todos sufrimos el calor y la sed.

Estamos muy altos y mirando hacia atrás contemplo unos segundos las montañas de Ordesa, la calima y el contraluz no dejan que se vea muy bien, pero ahí está la Brecha y todos los tresmiles: desde el Gabieto hasta la Punta de las Olas.  Precioso.

Tan bonito como llegar a la cima y recibir los ánimos de Pantoja, Ramón y los voluntarios del puesto de control.  Nos indican que ahora viene una bajada y que pongamos cuidado para no rompernos nada.  ¡¡Vale!! ¡¡hasta luego!!

Es un placer tirarse por estas laderas de tasca donde, efectivamente hay que tener cuidado con los escalones y agujeros que la hierba no deja ver, pero donde nos recuperamos del durísimo esfuerzo de la ascensión y podemos coger un poquico de velocidad.  El paisaje es soberbio y mientras saltamos y corremos podemos admirar toda la muralla de la Sierra Tendeñera, una verdadera pared que delante nuestro se levanta por encima de los 2800 mts.

Hace más calor, el viento no nos alivia ahora, bien porque nos da a la espalda o por que vamos al abrigo de una ladera, el caso es que hoy nos vamos a poner muuuuy morenos.

Otro avituallamiento sólido y líquido, el plátano no me apetece y me tiro a la naranja y al melón, un vaso de agua otro de acuarius y patas para qué os quiero.  ¡¡Adios!!

No todo va a ser bajar hasta Linás, nos quedan algunos kilómetros y sufriremos en dos o tres toboganes.  Al enfrentar una subida de 200 metros hay dos voluntarios provistos de botellas de agua ¡buena idea!  un buen trago y para arriba. - ¿Es esta la última subida? - pregunto esperanzado.  - ¡No, todavía tienes otra! - me contestan.  En fin, vamos allá.  Cabeza gacha y manos a las rodillas...

Podemos escuchar al espiker en la meta de Linás, aclamando a cada corredor que termina la carrera.  Pero a nosotros todavía nos quedan 5 kilómetros.  Teresa Forn me ha adelantado en una bajada y ya no la pillaré hasta la meta donde me sacará 2 minutos.  Hablando con ella me explicará que en el primer descenso, donde la adelanté, iba reservando.  Chica lista y una campeona por cierto que hace unas semanas se las vio con el Ultra-Trail de Emmona.

Muchísimo calor en los últimos dos kilómetros en los que todos buscábamos el agua.  Pero para mí casi mejor, porque sé lo malo que es llenarse el estómago de líquido, algo que no puedes evitar cuando la boca está seca como la mojama.  Aguantaremos.

Y llegaremos al pueblo, cuyas calles están muy animadas pese a las altas temperaturas, chicos y mayores nos animan aplaudiendo y batiendo cencerros pero...  Pero dejo de correr porque hay una cuesta para arriba con la que no puedo.  Sé que sólo pueden faltar 200 metros y apretando los dientes logro correr unos metros.  Sólo unos metros porque el corazón me estalla.  Otra vez echaré a andar y sólo conseguiré correr en los últimos 10 metros antes del arco de meta.  ¡¡Todo sea por la foto!!

Lo mejor vendría después, con el buenísimo ambiente de voluntarios, público y corredores, más animado aún con el almuerzo ofrecido por la organización en el que no faltaba de nada.  Hubiéramos podido perdonar la comida porque había de todo: cerveza, refrescos, tortillas, chorizo, patatas fritas, frutos secos, ensaladilla rusa, tomates, pepinos...  de todo, de todo.  Pero la comida no la perdonamos, vean sino las fotos más abajo...

El spiker de la carrera fue también un verdadero campeón, le podíamos oir desde
la cima de Pilopín y durante toda la bajada.  Estuvo varias horas y no dejó de animar desde
el primero al último de los corredores.  ¡¡¡ Bravo !!!

Todo el pueblo volcado en esta jornada festiva.
Ahí arriba está nuestra montaña preferida.

¡¡ Qué banquete!!  ¡¡Muchísimas gracias!!

Buen humor, chicas guapas y simpáticas y Ambar 2, la mejor cerveza
del mundo.  ¿qué más queremos?

Ramón "entrevistando" a la campeona Teresa Forn

En la foto no caben más campeones:  ¡¡Y yo feliz entre Pilar Prades y Raul García Castán!!  

Pudimos felicitar especialmente a nuestros colegas veteranos:  Jesús Sánchez -Samuel-, Victoriano Arazo y !!Fernando Zaratiegui!!, Primer, segundo y tercero de su categoría.  Felicidades sobre todo a Fernando, que a pesar de los problemas que tuvo con sus zapatillas, llegando casi cojeando, consiguió pillar ese merecidísimo tercer puesto.  ¡¡Bravo campeón!!



Y felicidades a Raúl García por supuesto y a El Habib Bouali y Roberto Prades, los tres campeones en la Absoluta.  Y a las chicas más valientes: Isabel San Juan, Pilar Prades y Teresa Forn.  Y a los 77 campeones que llegamos a la meta.  Todos disfrutamos de una jornada de cuatro estrellas con la gente de Linás y con sus montañas.  ¡¡Muchísimas gracias !!

En el albergue El Ultimo Bucardo de Linás comimos de MARAVILLA

¡¡¡¡ Cómo estaba el ternasco con patatas !!!!

Mi glucemia en meta a las 13:10__ 136 , así que me puse morado comiendo y bebiendo.  Antes de la comida me puse 6 uds de novorapid y en casa a las 20:31 tenía 102.  ¡¡¡Bravo!!!

En la página de la carrera tenéis todas las fotos y vídeos de la jornada.  Pero sobre todo es chulo ver cómo sube Raúl Gª Castán:






martes, 14 de agosto de 2012

Bisaurín desde Lizara


En estos días de Agosto el cielo nocturno nos regala con las Perseidas:  La lluvia de estrellas fugaces también llamada Lágrimas de San Lorenzo, que no son  otra cosa que cachos de trozos de cometas que al pasar por el exterior del Sistema Solar son desprendidos por la acción del viento solar  ¡¡viva la wikipedia!!

Al igual que el año pasado mi hijo y yo  hemos intentado observar este precioso fenómeno y para ello subimos el viernes por la noche a lo alto del Perdón.  Había sido un día de calor - se superaron los 40º en Pamplona-  y allí arriba, donde el monumento a los peregrinos el termómetro del coche marcaba 27 grados de temperatura a las 11 y media de la noche.  ¿Vimos estrellas fugaces?  No, tan apenas podíamos distinguir la constelación de la Osa Mayor y unas pocas más debido a la contaminación lumínica de Pamplona y la calima que cubría el cielo.
Sin querer me salió una foto artística: Sergio y los "muñecos" salen bien iluminados por el flash
 mientras que las luces de Pamplona aparecen movidas por el tiempo de exposición.

Pero confiamos en que la noche siguiente sí podríamos ver un cielo estrellado de los buenos:  El Sábado por la tarde salimos desde Zizur con rumbo al Refugio de Lizara, en el Pirineo Aragonés.  En la Cuenca de Pamplona empezaba a refrescar un poco después de la enésima ola de calor de este Verano, el mercurio señalaba 27 grados en la ventana de casa, pero en Yesa marcaba 35 y en Puente la Reina de Jaca ¡¡37 grados!!  Madre mía qué calor...

En Puente la Reina dejamos la carretera principal para coger la comarcal que conduce a Echo.  Sin llegar a esa bella localidad cogimos otro desvío en Aragüés del Puerto y continuamos la estrecha carretera hasta el final de la misma, a 1505 metros de altura en el Refugio de Lizara.  27 grados a las 6:30 de la tarde, 10 menos que en Puente la Reina.


Mi primera intención había sido ir a Panticosa para dormir en el nuevo refugio de Bachimaña, pero en pleno agosto estaba completo.  Casi mejor, pues en Lizara puedes llegar con el coche hasta el mismo refugio y eso  hace muy cómodo planificar cualquier excursión.  También estaba concurrido por grupos de excursionistas y montañeros, entre ellos un par de grupos que estaban haciendo la Senda de Camille.   En la cena compartimos mesa con una pareja de navarros que esa jornada habían venido desde el cercano refugio de Gabardito haciendo cima en el Bisaurín.  También había dos chicas de Donosti que al día siguiente se dirigían a Estanés y frente a nosotros un chico de Bilbao -Bilbo- quien junto con su pareja estaba pasando unos días de vacaciones:  Venían de Bujaruelo donde habían conocido el Valle de Otal y ascendido al Taillón entre otras excursiones; y al día siguiente querían subir el Bisaurín.

¡¡El Bisaurín!!  El jefe de la región con sus 2670 mts., es el gigante a quien sólo hacen sombra tres grandes picos: La Llana del Bozo, la Llana de la Garganta y el Aspe, ninguno de los tres le pilla, aunque al último sólo le faltan 30 metros.  Eso sí, al Aspe es mejor dirigirse por el vecino Valle de Aísa.

Nosotros también queríamos ir al Bisaurín, ese gigante bonachón a cuyos pies dormiríamos aquella noche.  ¿Vimos estrellas?  ¡¡Nooooo!! somos unos gafes y a las 11 de la noche desistimos de nuestros objetivos astronómicos:  unas nubes altas cubrían el cielo y aunque dejaban ver algunas estrellas, el resultado no era nuestro soñado cielo nocturno limpio y deslumbrante, ese abismo celeste al que te parece que puedes caer cuando lo miras.  Esa noche, lo mismo que en Madrid o en Pamplona, las estrellas se olvidaron de salir.  Eso sí, Sergio afirma que vio una fugaz, y puede ser que la viera...

Durante el desayuno volvimos a coincidir con  la pareja de Bilbo que también quiere subir al Bisaurín.  Como casi todo el mundo, quieren subir por la vía más normal que va directa desde el refugio al Collado de Foratón para desde allí ascender a la cima por la vertiente Sur de la montaña.  Mi idea en cambio es subir por el lado Norte, pasando por la Plana de Mistresa, donde se deja la ruta hacia el ibón de Estanés.  Hace unos 15 años que subí por allí con unos amigos en una fría jornada de noviembre en la que las nubes tapaban las cimas y no nos dejaron ver nada.  Así que en cierto modo hoy también será mi primer Bisaurín.  Como en aquella excursión la bajada quiero hacerla por el Sur, una excursión circular vaya...

A Javier y Nahia, como se llaman los bilbainos, les gusta eso de subir por un lado y bajar por otro.  Siempre es más bonito y conoces mejor la montaña.  Sergio les ofrece unirse a nosotros y dicho y hecho, nos preparamos y salimos juntos a eso de las 8:40 de la mañana.  Un poco antes y por el mismo camino han salido las dos chicas de Donosti que van a Estanés, pero no las pillaremos.
Sergio, Javier, Nahia y servidor de ustedes.

A quien sí veremos será a otros tres "giputxis" de Lasarte que han parado a echar un bocado junto a la "Pagoda", que es como llamo yo a un refugio de pastores que hay a una hora de camino.  Son dos chicos y una chica, montañeros veteranos que también van hacia Estanés.  Nos ponen los dientes largos con una botella de Txakolí que afirman llevar en la mochila y es que anoche en la cena no nos dieron ni un vaso de vino y claro, tenemos un mono...  Nos harán una foto de grupo junto a la "Pagoda" y proseguiremos juntos hasta Plana Mistresa, donde nuestros caminos se bifurcan.

Los llanos de Plana Mistresa son uno de esos rincones escondidos llenos de encanto, que la montaña nos regala como premio al esfuerzo de la excursión.  Imaginamos que la pradera por la que discurre nuestra ruta estará inundada a principios de verano, pues aquí vendrá a parar el agua del deshielo de todas las laderas y barrancos que nos rodean.  Un precioso escenario natural que podemos disfrutar en soledad.  Observamos que hacia Estanés asoman jirones de niebla desde el Valle de los Sarrios, lo que para nosotros es una bella estampa de alta montaña será un fiasco para los amigos de Lasarte, pues seguramente Estanés estará totalmente dentro de esa niebla.


A continuación entraremos en el reino de la roca:  proseguimos nuestra excursión por el estrecho valle que asciende hacia un alto collado entre Bisaurín y el Puntal de Secús.  No es difícil seguir el itinerario marcado por los mojones o hitos de piedra que los montañeros han ido dejando en este laberinto de bloques.  Más arriba cruzaremos el lecho seco del barranco y seguiremos por la ladera opuesta, pero enseguida volveremos a cruzar para emprender la subida definitiva.

Nuestra montaña preferida se deja subir por una abrupta garganta en una sucesión de fáciles trepadas por buena roca.  Sin darnos cuenta, pronto nos vemos tan altos como la cima de Secús y empezamos a disfrutar de un horizonte espectacular:  Un interminable mar de nubes se extiende al Norte de la cordillera y las montañas más conocidas sobresalen a modo de islas.  El Midi, el Anayet, Balaitus, Infiernos...  Vignemale, Monte Perdido, Tendeñera...  todos los colosos pirenaicos se distinguen perfectamente sobre el blanco oceáno de nubes.




Todavía nos queda un poco para la cima, pero no tenemos prisa y nos sentamos en una terraza herbosa para echar un bocado mientras contemplamos el panorama.  El día es magnífico y aunque el sol luce con toda su fuerza un leve viento de Norte nos refresca agradablemente.

Un último repechón por el lomo herboso de la montaña y enseguida nos vemos andando por una larga cresta redondeada y fácil que nos conduce a la cima principal.  Dominamos el horizonte en todas las direcciones:  Hacia el Este la Collarada, al Sur la Sierra de Guara y también distinguimos Peña Canciás y Oturia, y la Peña Oroel y San Juan de la Peña y ...  ¿aquéllo azul puede ser el pantano de Yesa?  El refugio de Lizara se distingue debajo nuestra, muy, muy debajo, mil ciento y pico metros más abajo.  Pequeñito, pequeñito.

Hacia el Oeste hay una extraña línea oscura de nubes en mitad del cielo pero debajo suya podemos ver cerca nuestro el Castillo de Acher y más lejos el Petrechema, la Mesa, el Anie...  Al Anie quieren ir al día siguiente Javier y Nahia y por eso miran un poco moscas ese mar de niebla que en la zona de Larra traspasa la divisoria fronteriza y puede hacer peligrar cualquier excursión.




En la cima nos alcanzaron tres franceses que llegaron por nuestra misma ruta y también coincidimos con otra pareja de vascos que había subido por el Sur.  Muy poca gente para ser un Domingo del mes de agosto.  Mejor así -nos dijimos - las muchedumbres de otras cimas más famosas no nos hacen ninguna falta...

Cuatro fotos, un poco de agua y para abajo, sopla mucho viento y no queremos enfriarnos, ya encontraremos un sitio más abrigo durante el descenso.

La bajada por la via más normal nos resultó muy puñetera, todos menos Javier dimos con nuestros huesos en las duras piedras, sin mayores consecuencias, pero fue motivo más que suficiente para que pusiéramos toda la atención del mundo en la empinada pedrera.  No teníamos ninguna duda:  Subir por el otro lado era mucho mejor y más bonito que por esta cara, donde nos imaginábamos una ascensión larga, aburrida y muy penosa.


Cara Sur de Bisaurín, ¡¡menuda subidica!!  nos cruzamos con un grupo
que empezaban la ascensión ¡¡a la una del mediodía!!

Bajamos hacia el collado de Foratón, enfrente nuestra el Puntal Alto de lo Foratón
primera cima de la Sierra de Gabás (2161 mts)  le echamos el ojo como un recorrido  ideal
para corretear: buen piso de hierba y buenas vistas.  Lo apuntamos.

Durante la bajada pudimos ver el vuelo de una pareja de buitres, pero cuando  uno
de ellos pasó más cerca me pareció que podían ser quebrantahuesos.
  En el refugio me confirmaron que estas aves nidifican en la zona.


La excursión terminó tomando un refresco en el refugio.  Sergio y yo nos despedimos de Javier y Nahia, nuestros compañeros y amigos de aventura esta jornada, con cuya buenísima compañía hemos multiplicado por cuatro el placer de esta excursión.  ¡¡¡ Hasta pronto amigos!!!  ¡¡Nahia, a ver si nos vemos en la Hiru dentro de dos años!!  ¡¡Nos tocará entrenar duro, pero seguro que lo conseguimos!!

Todas las afotos aquí.  


martes, 31 de julio de 2012

Circular por Ordesa

Nuestro objetivo era el Monte Perdido pero no pudo ser.  Lo mismo que nos pasó hace un año, a pesar de que amaneció del todo despejado, cuando llegamos al Circo de Soaso nos encontramos con las cimas cubiertas de nubes y sobre la marcha improvisamos una ruta alternativa.  Y en Ordesa cualquier opción es una magnífica excursión...

A lo largo de la semana pasada fuimos dando forma a nuestro deseo de conquistar la cima de nuestra montaña preferida por la Ruta de las Escaleras, vía original de la primera ascensión reconocida.  Fernando Zaratiegui y yo contagiamos nuestra ilusión a David Salinas y a Roberto Lorente, de modo que fuimos 4 mosqueteros los que nos encontramos en Torla el domingo por la mañana.  Fernando y yo salimos desde Pamplona, recogimos a David en Izco y en algo más de 2 horas llegamos a Torla.  Tuvimos la ocurrencia de coger la carretera nueva por el Túnel de Fiscal y creo que perdimos un poco de tiempo, puesto que de Fiscal a Torla hay unos cuantos kilómetros de carretera regular, de modo que al regreso optamos por comernos las curvas del Puerto de Cotefablo, que son un coñazo pero llevan menos tiempo.

David, Fernando, Roberto y yo.  Listos para empezar nuestra excursión.
En Torla nos reunímos con Roberto y antes de las 8 ya estamos todos listos.  Primeros metros cuesta abajo hasta el Puente de la Glera, para cruzar el rio Ara y seguir la pista que nos lleva al Camino de Turieto, magnífico sendero que nos conduce a la pradera de Ordesa.





Correr por los caminos de Ordesa a las orillas del Arazas siempre es una gozada.  El valle es nuestro, casi nuestro.  Dentro de unas horas la muchedumbre llenará estos parajes pero en estas primeras horas de la mañana podemos disfrutar de esa cada vez más cara sensación de sentirnos, como Lucien Briet a finales del XIX, los descubridores de este fantástico cañón.

El verano viene seco, más todavía que el año pasado.  El río lleva muy poca agua y el polvo se levanta a nuestro paso.  En el Circo de Soaso, el cauce se muestra seco del todo en algunos tramos y tan sólo asoma el agua en las proximidades de la cascada de Cola de Caballo.


Pese a las nubes que tapan las Tres Sorores: Cilindro, Monte Perdido y Soum de Ramond, confíamos en los pronósticos que habíamos consultado y trepando por las clavijas de Soaso ascendemos hasta los 2160 mts del refugio de Góriz.



Llegados al refugio paramos un rato para beber unos refrescos y nos replanteamos la excursión:  no es sólo que los tresmiles están totalmente cubiertos y que no podremos disfrutar de las formidables vistas desde la cumbre, además hace fresco y salvo los chubasqueros, no llevamos ropa de abrigo.

Decidimos tirar hacia la Faja de las Flores siguiendo el itinerario de la Brecha de Roldán:  Superado el Collado de Millaris o de Descargador, asomaremos sobre las alturas de Cotatuero y sin perder altura rodearemos la montaña hasta llegar al comienzo de nuestro aéreo balcón.





El día es excelente para recorrer estos desiertos calcáreos donde el Sol tiene que ser brutal cuando se retiren las nubes.  Casi todo es gris y sólo hacia el Sur las nubes se abren y dejan ver el cielo azul: La Sierra de Guara se recorta luminosa en el horizonte.


Próximos a la Gruta de Casteret, Fernando plantea otra alternativa: subir a la Brecha, bajar a Serradets y desde ahí dirigirnos al puerto de Bujaruelo para regresar a Torla.  A mi me parece mucho tomate y como quiera que ni David ni Roberto conocen la zona insisto en tirar hacia la Faja de las Flores para descender por Carriata.  Después sabríamos que ambos paseos son similares en longitud, pero ya habrá ocasión de volver.

Atravesando el karst próximo al comienzo de la Faja nos encontraremos con una manada de sarrios. Los animales inquietos no nos pierden de vista y podemos escuchar sus resoplidos.  Podemos hacerles cuatro fotos antes de que emprendan la huida ¡cómo corren!  ¡cómo saltan!  seguro que podrían subir hasta los 3000 metros del Taillón en menos de 5 minutos...

Espectacular como siempre el paseo por la cornisa más aérea del Valle de Ordesa, los árboles de la pradera son unos puntitos verdes 1100 mts bajo nuestra vertical.



Para descender desde los 2400 mts cogeremos la ruta del Paso de la Fajeta, que permite salvar las paredes superiores del Circo de Carriata sin ninguna dificultad, salvo el vértigo que da mirar al abismo debajo nuestra.


Roberto se resiente del cuádriceps y no puede bajar al ritmo que Fernando y David ponen a la excursión.  Los dos campeones de la Hiru nos irán esperando en los pasos delicados para bajarlos juntos y finalmente cuando llegamos al sendero se tirarán hacia el valle a toda velocidad.


- Tira con ellos y disfruta de la carrera - me dice Roberto, -ya os alcanzaré ahí bajo - .  Así que me tiraré también en pos de esos otros dos locos.  Pero no es un terreno bueno para correr: contínuos escalones de roca, raíces y piedras sueltas amenazan a cada paso.  Fernando se perderá delante nuestra y yo bajaré con David un poco más tranquis.




Llegados al valle pararemos 5 minutos que son los que tarda Roberto en alcanzarnos - el campeón de Emmona no es manco tampoco -  y juntos los cuatro cruzamos el Arazas para coger de nuevo el Camino de Turieto.  Los 5 kmts y pico hasta Torla los haremos volando.  David nos va diciendo: - ¡Vamos a 4 minutos!, ¡A 3:40 !  -  Ufffffff


Escribiré un libro gordo sólo para contar las sensaciones que tuve al meter los pies en las aguas del río, debajo del puente de la Glera.  Un rato más tarde subíamos a Torla.  ¡¡David y Fernando subieron corriendo!!

El cacharro de David señalaba 41300 mts al llegar al coche.  Las 4 de la tarde.  Ocho horas y media después.

Las cervezas aquí.

Todas las afotos aquí.   

Mis glucemias: 


236 a las 4:07 (no son horas)__ 4 uds de novorapid y desayuno: Tazón de Café con leche, dos tostadas con mermelada y queso fresco y 4 nueces.


154 a las 7:30 en Torla.  No tomo nada y empieza la juerga ¡a correr!  Comeré una barrita de frutas y otra de chocolate.  También iré dando tragos al camel con isostar.


171 a las 12:10 encima de Cotatuero.  En Góriz he bebido una Coca-Cola.  Paramos unos minutos y como un puñado de cacahuetes fritos con miel, más isostar.


156 a las 15:15 cerca de la pradera de Ordesa.  Nada más bajar por Carriata.  Más cacahuetes y más isostar ¡y otra barrita de chocolate!


82 a las 17:17 en Torla.  Medio bocata de jamón y una pedazo de jarra de cerveza de medio litro.

Las Escaleras de Monte Perdido nos siguen esperando...