Correr, caminar, pedalear, trepar, nadar, saltar...Trabajar y VIVIR. La diabetes, una anécdota.

Siempre y cuando controlemos el ejercicio y nuestra glucemia en sangre. Esta enfermedad que junto con la obesidad está considerada la epidemia del siglo XXI permite llevar una vida activa perfectamente normal gracias a médicos e investigadores, profesionales apasionados que no dejan de trabajar para que mañana sea de verdad una anécdota. Hay dos tipos principales de diabetes: Tipo I y tipo II. La primera es la mía, la insulino-dependiente o también llamada infantil, porque en un alto porcentaje de casos se presenta a edades tempranas, aunque yo "debuté" con esta enfermedad a los 44 años. Mi sistema inmune falló y atacó a las células del páncreas que producen la insulina sufriendo a continuación los tres síntomas del libro o las "tres Pes": Poliuria (orinar mucho), Polidipsia (sed horrible a todas horas) y Polifagia (hambre, hambre, haaaambre).



¿Porqué a mí? Pensé. A mí que toda la vida he hecho deporte, que sólo tres meses antes terminé mi Cuarta Maratón en Donosti, a mí que no fumo, a mí que soy un chico formal: Buen padre y ejemplar esposo, a mí que hago la declaración de renta puntualmente y pago la contribución urbana y el impuesto de circulación religiosamente cada año... ¿Porqué?



El estrés que tantos sufrimos en mayor o menor grado, herencia genética, un catarro mal curado, la contaminación, el agujero de la capa de ozono... Médicos, familiares, amigos, vecinos y yo mismo apuntamos una u otra causa, pero lo cierto es que daba lo mismo. El caso es que mi cuerpo -mi páncreas- casi no tenía reservas de insulina y que ya no iba a producir más -o muy poca- y que iba a necesitar "pincharme" insulina todos los días.

martes, 19 de agosto de 2014

Linás de Broto, cielos azules, montañas verdes y gente, buena gente.

Buenísima gente la que se ha dado cita, nos hemos dado cita, este fin de semana en este precioso pueblo del Pirineo Aragonés.  Gente sana y deportista, amante de las montañas, de la música, de los amigos y de todas las cosas que de verdad importan.

Iglesia de San Miguel de Linás de Broto

Con Fernando Zaratiegui, detrás nuestra el Pilopín 
Cuando escribo la crónica de una carrera siempre os quiero llevar a esa cuesta, a ese sendero, esa bajada kamikaze saltando de piedra en piedra... intento que viváis esa tensión, ese esfuerzo. Quiero que veáis esos paisajes como yo los he visto, que disfrutéis de la montaña como yo lo he hecho mientras me dolían las patas cuando la subía y más todavía cuando la bajaba.  

Pero esta vez de lo que más me acuerdo es de lo bien que hemos estado con todos los amigos. Y eso gracias al trabajo y sobre todo al cariño que han puesto  los voluntarios de Linás de Broto con Encarna y Amador al frente. Han conseguido que pasáramos un día verdaderamente especial. Muchas gracias. Sois unos campeones!!!!


PURA MANDANGA, geniales!!!

Voluntarios de la carrera, no están todos los que son
pero sí son todos los que están.  ¡¡Gracias!!
Tercera edicion de la carrera y tercera vez que participo en ella. Desde Pamplona me ha acompañado Fernando Zaratiegui, un campeón que consiguió el tercer puesto en veteranos en la primera edición del 2012.  Meses después sufrió una grave enfermedad, que durante unos meses le impidió ponerse las zapatillas de correr, por lo que en 2013 sólo pudo animarnos.  Ahora ya está recuperado, gracias a los médicos, porque no creemos en los milagros... ¿O sí? Porque ver correr a este campeón con esa fuerza, esa energía y esa alegría es casi mágico. ¡¡Bravo Fernando!!

Fernando enfrentando los últimos metros de la subida al Pilopín.
Yo tenía ilusión de mejorar mi crono del año pasado (03:03) pero me han salido dos minutos más, ¡¡mecachis!! Y eso que en la delicada bajada del Pilopín he podido correr con seguridad gracias a mis Salomón cuyos tacos mordían bien la hierba, pero después han empezado a "quemarme" los talones y me he visto obligado a pisar con la parte delantera del pie lo que me ha quitado velocidad.  Comparativa.

El día era bueno para correr y hacer buen tiempo, sobre todo si el día anterior no habías corrido un kilómetro vertical como sí lo habían hecho muchos de los valientes corredores que han salido a las 9 en punto para enfrentar los 22,9 kmts y 1200 mts positivos de la carrera, así que algunos partíamos con ventaja. Temperatura fresca e ideal, unos 10 grados, pero el aire ha soplado mucho menos que los dos años anteriores, lo cual unido a un sol espléndido en un cielo totalmente despejado ha supuesto que sudáramos la gota gorda. Yo me había puesto una camiseta debajo de la de tirantes pero en la cuesta final del Pelopín me la he quitado. Iba tan asfixiao que no podía ni llevarla en la mano así que por no tirarla me la he echado al cuello...  ¡¡Uffff...!!

Con Juan Martín Tirapu he ido unos kilómetros chupando rueda, el veterano corredor de Noain estaba este año más en forma y eso que, según él, no corría nada desde el doble kilómetro vertical de Collarada... No sé si creerle, porque no ha sido hasta el km 6, en la pista forestal que llanea después de la primera subida que me he puesto delante suya, despacio, a cámara lenta... 

Juan Martín no había corrido nunca pero hace unos años
su hijo: Javier Tirapu empezó a destacar en las carreras y eso le animó.

En la ladera de Pilopín he cogido de referencia a dos chicas: Eva Mesado y Esther Maíllo, que a la postre serían 2a y 3a en la clasificación femenina, he alcanzado a Esther y he ido a por Eva pero no lo he conseguido, aunque llegando a la cima la tenía muy cerca.  Después bajando me he puesto casi a su par cuando nos ha pasado Esther que bajaba como un cohete.

Venían luego unos toboganes por pistas y senderos por los que hemos ido juntos y así hemos llegado al avituallamiento del kilómetro 14 que ellas han ignorado. - ¡¡Menos mal que no soy chica!! - he pensado mientras me detenía y me acercaba a la mesa bien provista de sandía, plátano, agua y acuarius, de haberme jugado un puesto de podio tampoco habría parado, claro. 

Más tarde he alcanzado a Esther pero a la otra ya no, la he tenido a la vista mientras corríamos por arriba de la montaña pero en la bajada ha sido más hábil y mas valiente pues me ha sacado más de cuatro minutos ¡¡Enhorabuena campeona!!

En cuanto a la primera chica, Isabel Sanjuán, había pasado 15 minutos antes que nosotros por la cima del Pilopín y más o menos ese ha sido el tiempo que me ha sacado a mí al final. Osea... que bajando soy tan bueno como la más rápida de las chicas, je,je... 

Lo de fijarme en las damas, además de porque son todas guapísimas es porque al ser menos es más fácil cogerlas de referencia en las carreras. ¿Ok? No os vayáis a pesar...  




Fernando y Martín entrando en meta ¡¡Vamossss!!

Fernando, Ramón, Joxan y Oscar
Cuatro campeones !!!!
Con Victoriano y Juan, dos Grandes
Los tres mosqueteros (sin camisa)
Mucha suerte en el Tor des Geants, Oscar!!!!

Ambientazo


Eso viene bien para descargar las patas ¿no?

Super-Man al ataqueeeeee!!!!!!

El año que viene más
¿El año que viene?
¡¡La semana que viene!!

Crónica del Fin de Semana en Linás de Broto en el blog de Ramón Ferrer: Corriendo por la Sierra, el trabajo de este hombre para cubrir las dos pruebas, así como la carrera infantil ha sido fenomenal, casi todas las fotos las he pillado de él. ¡¡Ramón eres un crack!!

Crónica de Jesús Sánchez en su blog: Tierra de Aventura

Mis glucemias:  He amanecido alto (más de 200 a las 5 de la mañana) así que me he puesto 4 uds de insulina, poco antes de la salida seguía por encima de 200 así que no he tomado nada, durante la carrera he tomado agua y acuarius y un trozo de sandía. En la meta tenía 80. Bien. Lo malo es que como me ha pasado otras veces (en Boca del Infierno por ejemplo), al ir a comer tenía el estómago revuelto, por suerte y después de un rato me he recuperado y he podido disfrutar del estupendo plato combinado ofrecido por la organización: huevo frito con patatas, hamburguesa y ensalada que yo he acompañado de 5 uds de novorapid.  En casa a las 7 de la tarde tenía 85 de azúcar. ¡¡Soy un pofesssional!! 

lunes, 28 de julio de 2014

Vuelta al Aneto

Si por Aventura entendemos vivir una experiencia intensa, un viaje que nos lleve a lugares salvajes y hermosos, que nos lo exija todo y más... No hace falta que nos vayamos al otro lado del mundo, aquí, en la vieja Europa, en los Pirineos está el Valle de Benasque y los dos macizos montañosos más altos de la Cordillera: Posets y Aneto-Maladeta. Aquí los días 26 y 27 de Julio se han organizado nada más y nada menos que cinco pruebas deportivas cuya estrella ha sido el Gran Trail Aneto-Posets.


Pasaban las 8 de la tarde del Viernes cuando Iñigo, David, Alejo y yo llegábamos a Benasque después de más de tres horas de viaje desde Zizur. David estaba atacado: Junto con Iñigo y Carlos Nuin que había llegado esa mañana, los tres salían a las 12 de la noche para comerse los 109 kmts del Gran Trail Aneto-Posets. Menos de cuatro horas para la salida y ahí estábamos buscando el material que debíamos enseñar en el polideportivo para recoger los dorsales. 

¿Lo teníamos todo? Chubasquero con capucha, mallas largas o piratas, silbato, pastillas depuradoras de agua, barritas, geles, gorro de abrigo, linterna y pilas de repuesto, manta de supervivencia, guantes, camiseta de manga larga...  La chica voluntaria iba leyendo en la lista y nosotros lo poníamos sobre la mesa, ¡qué nervios! ¡Ay la venda, espera que la tiene mi compañero! ¡Alejo, pásame la venda!

Los cuatro conseguimos nuestros preciados dorsales y salíamos hacía el parking cuando llegaban Eric, Jorge y Pasqui del Deportivo Navarra, se habían inscrito a última hora para hacer también la Vuelta al Aneto. De toda la cuadrilla sólo tres: Iñigo, David y mi tocayo Nuin iban a por el Gran Trail, los demás nos conformábamos con la mitad. Es curioso que los 58,5 kmts que teníamos por delante se nos antojaran un paseo al lado de sus más de 100 alrededor del Aneto y del Posets.  Por eso no teníamos los nervios de David Salinas, a quien se lo llevaban los demonios: -¡¡Parecemos putos dominguero hostia!! ¡¡En tres horas salimos y todavía estamos sin preparar!! - gritaba fuera de sí, pero una hora más tarde ya se había comido un bocadillo de jamón con pimientos, se había vestido de romano y tenía lista su mochila. Ya no estaba cabreado y lucía una sonrisa de oreja a oreja. Lo mismo que Iñigo Fdez Mendibe, a quien hace cuatro días le robaron todo su material de trail de la furgo. Casi había renunciado a esta carrera, pero recordando su Vuelta al Aneto del año pasado, ha conseguido reequiparse y estar listo para dejarse las piernas subiendo y bajando estas montañas. Sus ojos brillan con la ilusión de un niño la noche de reyes. ¡¡Bravo Iñigo!!

Carlos Nuin lleva la procesión por dentro, su Gran Trail es una etapa hacia el Tor des Geants, una gran etapa muy, muy dura y difícil, sí. Pero aquí está con los nervios guardados en algún sitio porque no se los vemos.

Jorge se ha traído a Pasqui y Eric, son los tres mosqueteros campeones de orientación, los dos primeros tienen una cita en Dakota (EEUU) en unas semanas, donde se celebrará el Mundial de Orientación. Para Jorge ésta es una prueba de fuego, anda con molestias en una rodilla y quiere probarse en un terreno mucho más técnico y exigente para afrontar con garantías su aventura americana. 

De toda la cuadrilla Alejo es con mucho, quien más respeto tiene a esta carrera. - Oye Carlos - me dice,    
-¡¡Que yo no he corrido nunca más de 40 kmts !! -.  Me lo quedo mirando y sonriendo le contesto: 
-¡Venga hombre, si estás súper fuerte con todos los entrenos de más 30 kmts que te has pegado estos meses!-.  Estoy convencido de que no tendrá problemas, pero espero que él también lo esté...

¿Y yo? Uffff... si mi estómago funciona bien, mis piernas y mi cabeza también lo harán.  

Jorge, Pasqui, Eric, Alejo, Iñigo, David y yo

Iñigo Fdez Mendibe, David Salinas y Carlos Nuin

12 de la noche, salida del Gran Trail Aneto-Posets

Cena auto-gestionada y cuando se acercan las 12 vamos todos al pueblo para despedir a los campeones del Gran Trail Aneto-Posets. Es emocionante ver la procesión de casi 300 frontales por las calles abarrotadas de Benasque en una noche magnífica después de un día de tormentas. ¡¡Vamosssssss !!

Ellos a correr y nosotros a dormir, podíamos descansar alguna hora y así lo hicimos. A las 5:30 aprox nos levantamos para desayunar y ultimar los preparativos. Mi glucemia: 259, culpa de la ensalada de pasta que me metí para cenar, seguro.  Cuatro uds de insulina novorapid y tomaré un vaso de leche, dos tostadas con mantequilla y mermelada y medio bollo super energético que se había dejado David de la cena.

Los cinco magníficos nos dirigimos al "corralito" en la calle mayor de Benasque donde pocas horas antes han salido nuestros amigos, ya hay bastante luz a las 7 menos cuarto de esta magnífica mañana de verano, temperatura fresca pero buenísima para echar a correr. Casi todos llevamos únicamente una camiseta, yo de manga corta y manguitos que enseguida bajaré. Pocas caras conocidas, está Borja Valdés con quien ya estuvimos la tarde anterior y por alguna parte tienen que estar Jorge Liras y Mauri de Adi-Ike, pero estamos más de 500 elementos y es imposible verlos.




A las 7 en punto y animados por el speaker, que ya tenía la voz ronca anoche, salimos a la carrera calle arriba para coger el camino que entre el río Esera y la carretera nos lleva al Plan de Senarta.  Llevamos un trote bastante alegre para lo que nos espera, entre 5 y 6 min por kilómetro, pero claro, casi estamos llaneando y cogemos altura muy poco a poco.

Vamos juntos intercambiando posiciones y casi siempre liderados por el bueno de Jorge: su cabeza y su corazón querría volar pero hoy se contiene atento a su rodilla...



¡¡Qué a gusto corremos junto al río!! Alternamos pista forestal y senderos, subimos a los Baños de Benasque y seguimos hacia los Llanos del Hospital, el cielo azul sin una nube y un pelín de aire que nos refresca del esfuerzo ¿qué más queremos? ¿Un paisaje espectacular? ¿de postal? ¿grandioso?  ¡¡Se levanta ante nosotros en todas las direcciones!!




Llegamos al Plan de Besurta y subimos al refugio de la Renclusa por un sendero bien acondicionado, claro es que este camino lo recorren en verano cientos de montañeros.  En la Renclusa tenemos el primer avituallamiento. Melón, plátano, naranja, frutos secos, chucherías, sandwichs, acuarius, cocacola, agua... De todo y en abundancia, tengo 67 de azúcar así que bebo dos vasos de cocacola y como de todo.  Llevamos unos 19 kmts y enseguida empezará la guerra. Precisamente aquí nuestro amigo Pasqui nos sorprende cambiando sus zapas por unas five-fingers. Con ellas seguirá hasta la cabaña de Coronas donde volverá a ponerse las zapatillas para correr los 13 kmts de pista hasta Benasque. ¡¡Qué tío!!

De la Renclusa seguiremos por terreno más complicado, apenas hay trazas de senda y empezamos a jugar con los primeros pedruscos, perdemos altura para bajar al Plan de Aigualluts, una llanura verde, casi un pantano porque el terreno está petado de agua por todas partes. El itinerario discurre por el borde de la llanura, pegado a la ladera y se ve cortado en múltiples ocasiones por arroyos que saltamos o vadeamos como podemos. Alejo se ha ido hacia adelante y le perdemos de vista, ya no le veremos hasta Benasque, donde conseguirá un magnífico crono de 11:24  ¡¡Bravo campeón!!




Por el Valle de Barrancs volvemos a ganar altura, a nuestra derecha el Aneto se levanta colosal, magnífico, vestido de blancos neveros, los últimos y moribundos glaciares de los Pirineos.

Pisamos los primeros neveros y seguimos ganando altura en dirección al Collado de Salenques, techo de la carrera con 2808 mts.  Más arriba la organización ha dispuesto unas cuerdas fijas a las que, yo al menos, no echo mano pues la nieve permite clavar un pelín el canto de las zapas y ayudado de los bastones progreso con seguridad. Le preguntamos a un voluntario cuándo han pasado los del Gran Trail y nos dicen que sobre las 4 de la mañana y que entonces estaba mucho más dura. Luego sabremos que un corredor ha sufrido un grave accidente y ha sido trasladado de urgencia al hospital de Zaragoza.  Le deseamos una pronta recuperación, ¡¡ánimo campeón!!




El collado es una brecha en la pared que separa el Valle de Barrancs del de Salenques, cuando asomamos nos tiemblan las patas viendo el patio debajo nuestra, -¿Por ahí tenemos que bajar?- preguntamos aterrorizados. Los voluntarios nos señalan una cuerda por la que agarrados haremos una travesía hacia nuestra derecha que nos permite bajar un poco hasta una zona donde coger el nevero con seguridad.  Pienso en David, Iñigo y Carlos Nuin... ¿cómo habrán pasado por aquí en plena noche ellos y todos los demás? Nosotros nos divertimos haciendo culo-esquí y frenando con los bastones, pero ellos tenían la nieve mucho más dura. Mañana nos contarán que verdaderamente las pasaron muy apuradas: - He visto al de la Guadaña al lado mía - dirá David, sonríe pero eso es porque él e Iñigo han sido capaces de completar el Gran Trail en 25 horas y 26 minutos ¡¡qué campeones!! Lo mismo que Carlos Nuin, que con 29:19 también vencerá a los dos gigantes del Pirineo.



Aquí pongo el vídeo que casualmente grabó este corredor que sale en mi foto (gracias):

Pero nosotros seguimos nuestra Vuelta al Aneto, que tampoco la regalan aunque el sol luzca en el cielo azul y la nieve se deje hacer sin problemas.  Hemos perdido unos 500 mts de altura y nos toca subir otra vez.  Jorge anda regular: su rodilla se ha hinchado subiendo a Salenques y cada vez le duele más, ahora tenemos 7 kmts de terreno técnico por bloques de piedra y neveros, donde para progresar debemos ejecutar una especie de gimnasia aérea como si fuéramos trapecistas de circo.  Las zapatillas se agarran bien y salvo alguna piedra traicionera que se mueve al pisar, nos movemos con seguridad. Nuestro amigo sufre cada paso pero yo al menos, no podría ir más rápido de lo que voy, es más, subiendo me quedo atrás.  





Estamos en la parte más salvaje de la aventura, en esta región los lagos de montaña no vienen en el mapa como ibones sino como Estanys: Estanys de Salenques, Cap de la Vall, Negre... Cap d'Angliós... Pero nuestro objetivo es el Ibón de Llauset, un pedazo de lago represado donde se sitúa el próximo control y avituallamiento sólido y líquido ¡¡tenemos hambre!!  

Y al menos yo, estoy hecho polvo, en la última "tachuela" antes de Llauset me siento y mido mi azúcar: 99, bueno, por lo menos eso lo llevo bien. Beberé un bote de taurina-caféina y no sé qué más, comeré unos frutos secos y reiniciaré la marcha un poco más "vivo", mis tres compas se adelantan pero me esperan arriba y juntos bajamos hacia el túnel de la presa de Llauset.  


Aquí nos despedimos de Jorge, muy desanimado con su rodilla, pero hoy Lunes que escribo esta crónica sé que está mejor y dispuesto a correr en Dakota, en un terreno que ni de lejos será tan exigente como éste de la Vuelta al Aneto. ¡¡Vamossssss !!



En Llauset tenemos sopa con fideos, sin fideos, sandwiches de salchichón, quesitos, frutos secos, fruta, coca-cola... Yo me pongo hasta arriba porque me han dicho que por encima de los 2000 mts no hay diabetes (es broma), pero necesito gasolina para la próxima subida de 500 mts que nos ha de llevar al Collado de Vallibierna. Nos despedimos de Jorge y reemprendemos la marcha rodeando el lago por la orilla derecha.

Al principio incluso corro un poco por el sendero y dejo atrás a Pasqui y Eric pero en cuanto empieza la pendiente contento me veo de mantener un paso decente.  ¿Habré comido demasiado? Mi estómago no está mal pero lo noto justito, por si acaso aunque tengo la boca seca daré sorbos cortos al agua del camel no vaya a ser que la fastidiemos.  Mis colegas me dan alcance y continuamos la marcha, ellos hablando animadamente y yo detrás, callado y concentrado en respirar, poner un pie delante del otro y... respirar otra vez ¡¡ufffff...!!

¿Sólo son 500 mts de desnivel? Pero si esta montaña no acaba nunca!!  Me sentaré en dos ocasiones para recobrar fuerzas y dejaré que se pierdan de vista estos dos campeones, que hoy han venido sobre todo a disfrutar y a conocer estos paisajes junto a Jorge. También pasan y se pierden montaña arriba unos cuantos corredores más, no me importa, sólo quiero llegar arriba. ¡¡Vamossss!!

De verdad que tengo muy pocas fuerzas en los últimos metros de la subida al Collado de Vallibierna (2732 mts), pero una vez arriba sé que es todo bajar y bajar hasta Benasque. Con esa idea en la cabeza, emprendo la bajada, al principio un poco complicada, por bloques y neveros, después más bloques mientras rodeo los ibones de Vallibierna y más abajo un poco mejor cuando llego al bosque.

Aneto por la vertiente de Coronas

En la Cabaña de Coronas me dicen que no hay control y que ya sólo tengo 13 kmts hasta Benasque. Conozco la pista forestal, larga como la pasión que conduce a la meta. Noto mis piernas con fuerzas y mi caja ha recuperado también el aire que antes no encontraba. Remojo la cabeza en un arroyo, bebo un poco de agua fresca ¡¡riquísima!! Y echo a correr como un ceporro pista abajo ¡¡Vamossss...!!

Picos de Valhibierna


Es como si mis piernas supieran que pueden hacerlo, se acuerdan de los ciento y pico kmts de hace unas semanas en la aventura de Subiza a Linza y saben que son capaces.  ¡¡Vamossss...!!

No sé si voy a cinco, cinco y pico o a seis minutos kilómetro, pero corro, corro y corro todo el largo Valle de Vallibierna hasta llegar a Senarta, alcanzaré a unos 6 ó 7  corredores antes de Senarta y desde allí a Benasque a otros tantos. Al llegar al pueblo la gente aplaude, los chicos extienden su mano para chocarla con la mía, el speaker anuncia mi llegada con voz ronca... ¡¡Siiiií...!!

Alejo y Jorge

Pasqui y Eric

Mi glucemia en meta: 99 ¡¡igual que en Llauset!!

Con un tiempo de 13:06 me sitúo aproximadamente en mitad de la clasificación, 9 minutos antes han llegado Eric y Pasqui que están aquí junto con Alejo y Jorge así que todos celebramos el éxito de la expedición, también Jorge porque se ha currado la parte más dura como un campeón. ¡¡Bravo!!

Mis cuatro compis tenían que estar en casa al día siguiente a primera hora así que marcharon enseguida ¡¡qué pobres!! meterse el viaje seguido de la carrera...  Yo fui a ducharme y acto seguido cené un bocata de tortilla francesa acompañado de una cerveza.  Me acosté en la furgo de Iñigo y puse el reloj a las 5, hora a la que suponía llegarían los de la Gran Trail...

Hacia la una me desperté y se me ocurrió mirar los cronos parciales en el Refugio de Estós, ¡¡David e Iñigo habían fichado a las 23:37!!  De Estós a Benasque era buen camino y cuesta abajo así que me levanté y fui a la Avenida de los Tilos en Benasque para esperarlos. Sólo fueron unos minutos porque enseguida llegaron tres corredores: mis dos amigos y un catalán con quien llevaban corriendo muchos kilómetros, Ricard del Club Excursionista Callús, un veterano bien majo que junto a Iñigo y David ha conseguido un magnífico crono en esta durísima prueba: 25 horas y 26 minutos que les sitúan en los puestos 31, 32 y 33 de los 101 campeones que conseguirán terminar. De los 300 espartanos que han salido, se han retirado casi la mitad, dos han quedado fuera de control  y unos 30 no han salido.  Sin comentarios.  Carlos Nuin también conseguirá terminar esta aventura con un tiempo de 29:19 ¡¡Bravo!!


David, Iñigo y Ricard
Increíble la hazaña de los 121 chicos y 5 chicas que consiguieron completar la Gran Trail, mis colegas estaban todavía recuperando el aliento cuando me contaron la película de bajar el Collado de Salenques a las 4 de la mañana con una nieve helada que resbalaba solo de mirarla.  David se planteó dejar allí la carrera pero animado por Iñigo decidió bajar, despacito y con buena letra, con ellos bajó también Esther Sánchez, de la mano de Iñigo a quien nombramos Caballero de Salenques desde ahora mismo. La valiente campeona de la Quixote Legend abandonó en el km 75, en el Refugio Angel Orús, y es que la exigencia de esta prueba es terrible.  En cuanto a Carlos Nuin, para quien esta carrera suponía un test físico y mental de cara al Tor des Geants, donde peor lo pasó fue en la larga pista de Coronas a Benasque, pues la hizo casi toda andando llegado más quemado que los indios a Benasque. Si no abandonó allí y se decidió a proseguir hacia el Posets, no nos cabe duda de que podrá con los 330 kmts del Tor. ¡¡Vamossssss...!!

También pude felicitar personalmente a Javi San Agustín, el veterano campeón de Peña Guara, a quien el año pasado le cortaron en el Refugio Angel Orús por mal tiempo y que en la segunda edicion ha terminado con un gran crono de 27:16  ¡¡Enhorabuena!!  Mario Esteban del Club de Montaña Ibonciecho demostró su magnífico nivel llegando en el puesto 19 con un crono de 23:30, a la mañana siguiente pude felicitarle personalmente y aluciné cuando me enseñó el magnífico reportaje que se había currado, haciendo fotos incluso a las flores ¿era o no Arnica Montana?  ¡¡qué tío!!
Es curioso que a las 9 y 20 del domingo vimos llegar a meta a una corredora de nacionalidad china: QU, LIJIE se pegó 33 horas y 20 minutos de paseo...  Un poco menos que los últimos cuatro corredores que
llegaron a Benasque despues de 36 horas y 50 minutos.

En cuanto a lo negativo hay que hablar de los 9 corredores que tuvieron que ser evacuados por accidente, uno de ellos con heridas de gravedad.  Estoy seguro de que el próximo año la organización sabrá buscar soluciones para garantizar todavía más la seguridad de los corredores, no sólo exigiendo más equipación y experiencia, sino sobre todo poniendo más voluntarios y más medios en los sitios comprometidos. Puede que sólo se trate del Collado de Salenques o de más sitios si la meteo quiere complicar las cosas.  

Pero los voluntarios y la organización en la Vuelta al Aneto, al menos para mí, merecen un 10.  ¡¡¡Gracias Benasque!!!